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Trias paga la traducción de ‘Victus’

El Ayuntamiento subvenciona con 10.000 euros la versión en catalán

Portada de la edición catalana de 'Victus'. de Albert Sánchez Piñol
Portada de la edición catalana de 'Victus'. de Albert Sánchez Piñol

La traducción al catalán de Victus, la novela histórica de Albert Sánchez Piñol sobre el sitio de Barcelona de 1714, fue pagada por el Ayuntamiento de la ciudad. El gobierno que preside el convergente Xavier Trias subvencionó con 10.000 euros a la editorial La Campana por considerar que la obra, el gran éxito en ventas del día de Sant Jordi en castellano y catalán, es “un texto importante que habla de la ciudad”, según justificó a este diario un portavoz de la Casa Gran.

La decisión de subvencionar la traducción de un libro que no sea una publicación municipal es un hecho inédito en el Ayuntamiento. La obra fue escrita originalmente en castellano por Sánchez Piñol, quien también fue el pregonero de la fiesta de Sant Jordi en el Consistorio, el pasado lunes. Un acto que fue moderado por Toni Soler, comisionado municipal del Tricentenario de la caída de la ciudad a manos de las tropas borbónicas.

La primera edición de Victus en catalán es de marzo del 2013, si bien llegó a librerías a principios de abril. En la página de presentación de la versión catalana se puede leer: “La traducción de esta obra ha contado con la ayuda del Ayuntamiento de Barcelona”, acompañada con la firma institucional del Consistorio.

El acuerdo entre La Campana y el Ayuntamiento para hacer la traducción, explicó un portavoz municipal, especifica que el Consistorio recibe 500 ejemplares. “Algunos se venderán en tiendas como la de la Sala Ciutat; otros podrán ser regalos institucionales”, agregó. El alcalde Trias, de hecho, obsequió por la Diada a todos los regidores con un ejemplar de la obra.

El episodio histórico de la ciudad que narra la novela, así como la fecha simbólica de 1714, llevaron a la editora de La Campana, Isabel Martí, a proponer a la Dirección de Imagen y Servicios Editoriales de Barcelona que sufragara la versión catalana, lo que, además, permitiría poner esa edición “al mismo precio que la castellana”, aclara Martí. “El éxito en ventas constata el acierto de la decisión del Ayuntamiento de subvencionar la traducción”, aseguró el portavoz.

‘Victus’ tendrá una edición para institutos y será juego de mesa y de ordenador

La ayuda de 10.000 euros para sufragar la traducción de Victusal catalán fue aprobada por el Consejo de Ediciones y Publicaciones del Ayuntamiento de barcelona. En ese organismo tienen voto, entre otros, el quinto teniente de alcalde Jaume Ciurana (CiU), el edil convergente Jordi Martí Galbis, el director de comunicación del Consistorio Marc Puig; la gerente del área de Cultura, Marta Clari, y el director de los museos municipales, Josep Lluís Alay.

La Campana, editorial pequeña pero de notable peso entre los editores independientes catalanes, contrató a Xavier Pàmies para llevar las 605 páginas de la obra de Sánchez Piñol al catalán. El traductor es el autor de las versiones catalanas de obras de autores como Paul Auster, J. K. Rowling y Jose Saramago.

La novela, mientras, sigue imparable en las librerías. Su victoria en la Diada de Sant Jordi (un poco contra pronóstico de las quinielas ante la competencia del último libro de Albert Espinosa) refuerza unas cifras espectaculares: desde la aparición de la versión original castellana en octubre pasado son ya más de 100.000 los ejemplares vendidos; a éstos habría que añadir los 35.000 de la versión catalana, que salió el pasado día 2 de este mes; de ignorarse el efecto de la jornada del 23 de abril, daría una media de vértigo: 1.590 ejemplares por día. En total, pues, unas 135.000 unidades.

El casi nulo stock que queda ha provocado que ya estén en máquinas dos ediciones más, una en catalán y otra en castellano, de 10.000 ejemplares cada una, si bien éstas serán en tapa blanda y sin cinta de tela incorporada, lo que abaratará en dos euros el precio actual, quedando así en 22.

La mayor parte de los ejemplares se han vendido en Cataluña, pero entre 12.000 y 15.000 habrían sido adquiridos en el resto de España, básicamente en Madrid (en La Campana calculan que unos 9.000); el resto se habrían colocado entre el País Vasco, Valencia y Canarias; en Andalucía y Extremadura “no se ha vendido nada”, resume Martí.

El fenómeno Victus está tomando tal magnitud que empieza a ir más allá de la edición de la novela. Así, para el año próximo, cuando se celebrarán los 300 años de la caída de Barcelona que noveliza el libro, está prevista la aparición de un juego de mesa, que está gestando la especializada empresa catalana Devir. A ella podría añadirse una adaptación para juego de ordenador (una idea aún en fase de estudio) y una edición juvenil para institutos.

Para este último proyecto, el propio Sánchez Piñol está adaptando y reduciendo la novela para dejarla en alrededor de 300 páginas, mientras se estudia la elaboración de una guía de lectura que la acompañase, con un texto introductorio de algún reconocido especialista en la época y una serie de ejercicios que facilitaran a los estudiantes la contextualización de los hechos históricos.