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Rajoy y Urkullu acuerdan acelerar la negociación para renovar el Cupo

El presidente recibió en secreto en La Moncloa al ‘lehendakari’ el pasado miércoles

Rajoy recibe en el Palacio de la Moncloa a Urkullu en su reunión del pasado 30 de enero.
Rajoy recibe en el Palacio de la Moncloa a Urkullu en su reunión del pasado 30 de enero.

Segunda reunión secreta de Mariano Rajoy con un presidente autonómico en menos de tres semanas. Tras recibir el 21 de marzo a Artur Mas, el jefe del Ejecutivo se entrevistó el miércoles en La Moncloa con el lehendakari, Iñigo Urkullu, una cita marcada por la economía en la que ambos acordaron acelerar las negociaciones sobre la renovación del Cupo (el dinero que Euskadi paga al Estado por las competencias no transferidas), según las fuentes consultadas por EL PAÍS.

Urkullu, quien pidió la entrevista, se dispone esta semana a asumir en persona la negociación para sacar adelante sus primeros presupuestos, para los que, tras dos rondas de reuniones de su consejero de Hacienda con todos los partidos, sigue sin tener más apoyos que los 27 escaños peneuvistas sobre un total de 75. Dos cuestiones que dependen del Estado le resultan básicas para tener un mejor escenario económico tras haber tenido que podar casi 1.200 millones en el proyecto presupuestario sobre el de 2012.

La primera es la renovación de la ley quinquenal del Cupo, pendiente desde el año pasado. Euskadi cifra en unos 800 millones de euros el dinero que le adeudaría el Estado por diferencias en la aplicación de la actual ley, diferencias que llevan discutiéndose ya desde el Ejecutivo de Zapatero. La sintonía es buena, como quedó claro en la entrevista que ambos mantuvieron el pasado 30 de enero en La Moncloa, su primera reunión institucional desde la elección de Urkullu como lehendakari. En la cita del miércoles, adelantada ayer por Abc, ambos acordaron acelerar la convocatoria de la Comisión Mixta en la que se sientan ambas Administraciones, para la que todavía no hay fecha.

La segunda cuestión es la posibilidad de que las comunidades autónomas, especialmente las que como Euskadi cumplen los deberes, puedan ver relajado su objetivo de déficit para este año (el 0,7%) si España consigue de la UE la previsible mejora en ese mismo sentido. El Gobierno vasco ya ha manifestado que vería deseable que se mantuviese el objetivo del año pasado (1,5%), lo que aliviaría en buena medida su situación financiera.

Presidente y lehendakari intercambiaron también diagnósticos sobre la gestión del final de ETA, según las fuentes informantes. El mismo día de la reunión, el PP vasco anunciaba su intención de no participar en el arranque de la ponencia de paz y convivencia en el Parlamento autónomo, uno de los pilares de la política de Urkullu en esta materia, ante el endurecimiento de la actitud de la izquierda abertzale. Ambos mandatarios mantienen una vía reservada de comunicación para avanzar en el asentamiento de la paz.

En cambio, no estuvieron sobre la mesa las atemperadas (por sí mismas y más en comparación con Cataluña) intenciones soberanistas del PNV, aunque el día anterior el propio Urkullu había presentado su programa para esta legislatura, que incluye una consulta sobre autogobierno para 2015.

[El Gobierno vasco confirmó ayer que ha recurrido al Constitucional varios aspectos del decreto de estabilidad presupuestaria, entre ellos la supresión de la extra de los funcionarios o la liberalización de horarios comerciales].