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Así era el Teatro Romano de Mérida hace 2.000 años

La aplicación de realidad virtual Imageen VR reconstruye el pasado histórico de ciudades significativas

Recreación virtual del Teatro Romano de Mérida.

La realidad virtual abre una ventana al pasado del Anfiteatro y del Teatro Romano de Mérida para mostrar el estado que tenían estos monumentos cuando se crearon, en el siglo I antes de Cristo. Se ha conseguido gracias a Imageen VR, una aplicación que "aprovecha la tecnología inmersiva para mostrar cómo era un lugar en una época distinta del presente", explica Víctor de Vega, fundador de la empresa que la ha desarrollado. El proyecto se ha llevado a cabo en colaboración con el Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida, con una subvención del Ministerio de Cultura y Deporte de 27.000 euros y con otra de 10.000 euros proveniente de La Caixa, y se estrenará a finales de junio.

Los visitantes pueden observar la recreación histórica y arquitectónica en 3D de distintas maneras. La primera consiste en alquilar en el museo unas gafas de realidad virtual que incorporan los contenidos. "Yo lo recomiendo, porque mires donde mires tienes la sensación de estar en ese lugar", sostiene el fundador de Imageen, la empresa promotora. Otra opción es descargar la aplicación en el móvil o la tableta personal para combinar la visualización del estado actual del monumento con las recreaciones en pantalla. "Es como una ventana por la que miras al pasado", comenta Víctor de Vega.

La ruta por todo el recinto museístico de Mérida cuenta con siete puntos de parada en los que se puede utilizar la aplicación para observar los contenidos virtuales, que son doce en total. También se ha recreado el proceso arqueológico del Teatro Romano: cómo se excavó, qué parte ha sobrevivido a los 2.000 años de historia, qué piezas se reconstruyeron o cuáles son recreaciones virtuales... "Se hace de la forma más realista posible", afirma Félix Palma, director del Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida. "Evidentemente, cuando uno plantea una reconstrucción, existe cierto margen de hipótesis", reconoce el responsable, que asegura estar "muy contento con el resultado", pero que "serán los ciudadanos quienes determinen si la experiencia es satisfactoria o no", añade.

2.000 años de historia

El Teatro Romano de Mérida se ordenó edificar por Marco Vipsanio Agripa entre los años 15 y 16 antes de Cristo. Desde entonces, la construcción ha estado expuesta a 2.000 años de inclemencias meteorológicas, humanas y de otros tipos, hasta convertirse en las ruinas arquitectónicas que hoy protagonizan la ciudad de Mérida. Durante sus inicios, el teatro llegó a alcanzar un aforo de 6.000 espectadores, que se distribuían de acuerdo con su clase social en tres sectores de gradas separados por pasillos. Con el avance del cristianismo, que consideraba los espectáculos como un acto inmoral, el teatro entró en decadencia, hasta quedar parcialmente demolido y cubierto de tierra. En el año 1910 se procedió a su excavación. Hasta entonces, la summa cavea, es decir, su grada más alta, era la única parte  libre de arena. Una serie de remodelaciones posteriores y la reconstrucción de ciertas partes del monumento contribuyeron a que fuera declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993.

Cada parada de la ruta reproduce un contenido diferente, como una lucha entre gladiadores o un guía turístico virtual que acompaña al viajero y aporta sus explicaciones en castellano o inglés. "Es la evolución del audioguía tradicional", comenta De Vega, "porque algunos procesos son complicados de contar solo con palabras", pero la combinación de ambos métodos "facilita el aprendizaje", asegura el responsable de Imageen. Entre todos los contenidos virtuales destaca una obra de teatro de la época romana que representa el estilo de vida de sus habitantes, que, "más allá del espectáculo que pueda suponer, pretende mostrar los usos del teatro y del anfiteatro desde la rigurosidad histórica", comenta Félix Palma.

El objetivo del proyecto, además realizar recreaciones históricas y arquitectónicas de ciudades significativas, es conseguir que "ver piedras nunca más sea aburrido", según Víctor de Vega, quien apuesta por esta innovación en realidad virtual como una vía interesante para enseñar en centros educativos. “Se puede hacer desde cualquier lugar, pero la idea es mezclar la realidad simulada con un momento del pasado”, sostiene el fundador. La aplicación ya funciona en lugares históricos como Tarragona, Cartagena o Ampurias y se espera, en un futuro, “ser el referente en el sector”, comenta De Vega, “y llegar, por ejemplo, a Berlín, para mostrar cómo era todo antes de la guerra”.

Existen muchas maneras de visitar el Teatro Romano de Mérida, según el director del consorcio. Además de las rutas individuales, grupales y de otros tipos, desde finales de junio será posible disfrutar las recreaciones a través de las nuevas tecnologías. Palma considera que la novedad "será un atractivo más para que la gente visite la ciudad de Mérida", y destaca el deseo de la organización por "implantarla en distintos espacios monumentales de la ciudad, como en el Templo de Diana", que fue el centro urbanístico de la Augusta Emerita, actual ciudad de Mérida hace dos milenios.

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