La crisis del coronavirus

El brote de Málaga, nueva amenaza de expansión del coronavirus

El foco detectado en un centro de acogida de la Cruz Roja suma 89 positivos y da el mayor salto de casos desde el desconfinamiento

Centro de Acogida de Emergencia y Derivación (CAED) gestionado por la Cruz Roja en Málaga, foco de un brote con al menos 89 positivos de coronavirus.
Centro de Acogida de Emergencia y Derivación (CAED) gestionado por la Cruz Roja en Málaga, foco de un brote con al menos 89 positivos de coronavirus.Álex Zea / Europa Press

Dos brotes de coronavirus están en el punto de mira del Ministerio de Sanidad. Uno comenzó la semana pasada entre trabajadores temporeros en Huesca y suma alrededor de 250 casos. El otro se detectó el domingo. Estalló en un Centro de Acogida de Emergencia y Derivación (CAED) en Málaga y en solo un día ha pasado de 15 a 89 positivos, el mayor salto en los cerca de 40 brotes registrados desde que comenzó la desescalada. “Son los dos que de verdad preocupan”, ha dicho el jueves Fernando Simón, director del Centro de Control de Alertas y Emergencias Sanitarias.

“Son los dos en los que hay que demostrar que realmente el control se ha conseguido”, ha añadido. A estos hay que sumar “cuatro o cinco” nuevos, de los que falta información para saber si pueden convertirse en una amenaza, especialmente uno en Santander que afecta a dos viviendas de un mismo edificio. En total, hay alrededor de una docena que se consideran activos (con transmisión en los últimos 14 días), si bien Simón ha restado relevancia a la cifra exacta: “No varía en nada tener 11 o 12, lo que realmente importa es si son de riesgo”. En cualquier caso, ha matizado, “es una buena noticia estar hablando de brotes” porque esto quiere decir que no hay transmisión comunitaria, que es lo que pone en una situación comprometida al sistema.

Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias. En vídeo, sus declaraciones este jueves sobre los brotes activos.Jesús Hellín (Europa Press) / VÍDEO: EFE

El de Málaga, a pesar de ser preocupante, tiene “cosas a favor”, en palabras de Simón. Ha estallado en un CAED, un centro dependiente del Ministerio de Trabajo gestionado por la Cruz Roja destinado originalmente a atender temporalmente a inmigrantes llegados en patera, pero que se ha usado en los últimos tiempos también para refugiados. “Que sea un lugar definible y confinable y que esté Cruz Roja nos ayuda”, ha defendido Simón.

El primer caso se detectó el domingo y desde entonces no ha parado de crecer. Entre los 89 afectados hay trabajadores, personas internas y voluntarios y el número de positivos “va subiendo”, según ha subrayado en la mañana del jueves Patricia Navarro, delegada de la Junta de Andalucía en Málaga.

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El primer diagnóstico fue de un empleado de Cruz Roja que estuvo recientemente de viaje en Canarias. Acudió a un centro de salud con fiebre y síntomas similares a los del coronavirus. El test constató la infección y se pensó que sería un caso aislado, pero al día siguiente hubo otro caso en el centro de Cruz Roja y se activaron todas las alarmas: se cerraron sus puertas y se comenzaron los test PCR a toda la plantilla laboral y las personas internas.

El coordinador provincial de Cruz Roja en Málaga, Samuel Linares, explica que cuando supieron el primer caso positivo pusieron en marcha todos los protocolos que tienen establecidos desde el inicio de la pandemia. Pronto vieron que había más personas con síntomas, a las que se fue haciendo la prueba y se detectaron nuevos casos positivos. Entonces, ya el martes, se decidió el confinamiento de los 93 usuarios del centro y los equipos (empleados y voluntariado).

Actualmente se siguen haciendo pruebas a los grupos de trabajo que tienen funciones en el CAED, pero también hay un rastreo de casos cruzados —personal de ese centro que ha estado circunstancialmente en otros y viceversa— así como en los círculos de contactos cercanos de personas usuarias, trabajadores y voluntariado. Además, la organización ha vuelto a la casilla de salida. “La situación ahora es la misma que teníamos en el estado de alarma: la mayoría de nuestros equipos están en teletrabajo, salvo los esenciales”, dice Linares.

Ante el rumor de que el brote tuvo origen en una patera que llegó el sábado a Málaga, Linares aclara que no fue derivada a su centro. “Esas personas no han entrado en el CAED de Málaga, por lo que no es una posibilidad. Ninguna persona de esa patera entró en contacto con personal del CAED ni, por supuesto, sus usuarios”, asegura.

La mayoría de quienes han dado desde entonces positivo son jóvenes, asintomáticas y sin patologías asociadas. No hay ningún caso grave y tampoco han requerido hospitalización. La Junta de Andalucía denomina a este foco cluster (agrupaciones en inglés) porque “está controlado” y los casos detectados proceden de uno que está localizado, aunque responde a la definición de brote del ministerio: “Cualquier agrupación de tres o más casos confirmados o probables con infección activa en los que se ha establecido un vínculo epidemiológico”.

La Junta de Andalucía no se plantea, de momento, que el distrito sanitario Málaga vuelva a la fase 2, como ha ocurrió en cuatro comarcas de Aragón (Cinca Medio, Bajo Cinca, La Litera y Bajo Aragón-Caspe) cuando el brote de Huesca solo sumaba 11 casos. “El control de la autoridad sanitaria es prácticamente del 100%”, ha justificado Navarro.

En opinión de José Martínez Olmos, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública, “es un momento clave, no solo para el brote de Málaga, sino para todos”. “Si los aislamos solo afectaran a esas personas, pero no a la comunidad. Las autoridades deben de estar preparadas por si tienen que dar un paso atrás. En principio no veo motivos, pero no pueden descartar ningún escenario. Si se viera transmisión comunitaria, habría que plantear el cierre de alguna zona. No descarto que suceda en los próximos días para algún lugar de España”, añade.

Simón ha reconocido que se están estudiando las distintas vías para que las comunidades puedan hacer estos cierres parciales en caso de que sea necesario, pero es una competencia que Sanidad no tiene si no hay estado de alarma. “Las autonomías pueden utilizar la ley de medidas especiales de salud pública para hacerlo, pero tienen que justificarlo ante un juez, por lo que para cualquier medida de ese tipo hay que tener datos. Si hay suerte no se tendrá que confinar a nadie”, ha dicho.

El director del Centro de Alertas Sanitarias ha reconocido que es imposible saber hasta qué punto hay una transmisión que se está escapando del radar, pero ha defendido que los sistemas son mucho más sensibles que hace unos meses: “Desde el inicio de síntomas hasta la notificación pasan entre 24 y 48 horas, cuando antes eran hasta 15 días. Además, el 60% de los casos son asintomáticos, se hacen pruebas porque están vinculados a otros que hemos detectado. Se hace PCR al 91% de los casos sospechosos y el 60% tiene vínculos conocidos”.

Todos estos brotes han truncado ligeramente la tendencia a la baja que venían presentado los datos de la epidemia. Los del jueves suman 157 nuevos diagnósticos, menos que los 196 del miércoles, pero por encima de los registrados varios días de las semanas previas, que estuvieron por debajo del centenar. En la última semana, han fallecido con coronavirus 11 personas para sumar un total de 28.330 decesos.

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