La crisis del coronavirus

Los agricultores vuelven a la calle, esta vez para desinfectarlas

Varios centenares de trabajadores del campo se ofrecen como voluntarios para limpiar periódicamente las vías públicas

Agricultores de España se ofrecen como voluntarios para desinfectar las calles de sus municipios. Álvaro de la Rúa

En la localidad de Carmona, a 30 km de Sevilla, los trabajadores del campo han vuelto a sacar sus maquinarias a la calle. Esta vez, sin embargo, no ha sido para exigir medidas que frenen la crisis del sector, como lo hicieron durante el mes de febrero, sino para desinfectar las calles y ayudar a detener la propagación del coronavirus. Desde el pasado martes, una veintena de agricultores independientes han llenado los atomizadores —pulverizadores para combatir las plagas del cultivo— de una solución de agua con lejía para rociar a media tarde todas las vías públicas del municipio. Como ellos, varios centenares de agricultores en toda España se han unido a la iniciativa y ponen a disposición de las autoridades sus equipos y su tiempo para proteger la seguridad de los vecinos.

La jornada laboral de Enrique Manuel Benjumea se extiende de sol a sol estos días. Además de sus tareas como agricultor de secano lleva una semana ayudando a mantener su municipio limpio de 19.00 “hasta que acabemos la faena”. Subido a su tractor azul y protegido con guantes, mascarilla y traje aislante, recorre una a una las veredas de Carmona para fumigar con una solución con cerca de un 4% de lejía y cuyo coste asume el Ayuntamiento. El gasoil, por ahora, va a cargo de la cooperativa a la que pertenece, aunque han acordado que también sea la administración quien aporte este gasto.

A las 20.00, dice el agricultor de 43 años, los vecinos también les aplauden a ellos desde sus balcones. “Nosotros somos de los pocos sectores que debemos de seguir trabajando. Siento que es nuestro deber ayudar, pero nos emociona mucho”, cuenta por teléfono. A partir del miércoles, 30 voluntarios más se encargarán también de fumigar las urbanizaciones. “Y seguirán sumándose”, aventura Benjumea.

En la provincia de Zamora un día fue suficiente para ponerse en marcha. El viernes, la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) de la región mandó un mensaje a todos sus afiliados en el que solicitaban colaboración. 24 horas más tarde, eran decenas los tractores que se patrullaban la ciudad, tras haberse coordinado con los diferentes Ayuntamientos. Ya son más de 100 los pueblos zamoranos que son fumigados cada dos días y no hay ni una sola provincia leonesa que no se haya sumado a la iniciativa. “Creo que es la solución para esta España vaciada”, sentencia Lorenzo Rivera, presidente de COAG Zamora. “Hemos aparcado nuestras luchas por unos precios justos para atender lo prioritario: frenar esta epidemia”.

Emilio Martínez, de 54 años, lo hace por su familia y sus empleados. “Si esto se extiende y tengo que cerrar mis instalaciones, dejo a seis personas en la calle. Y tampoco sé qué comería la gente sin nosotros, los agricultores”. Al día, rocía cerca de 2.000 litros de producto, con sus sulfatadoras, normalmente empleadas para esparcir el herbicida, y atomizadores, desde que empezó esta tarea el domingo, en el municipio de San Javier (Murcia). Cinco voluntarios desinfectaron las vías públicas, los parques y los centros comerciales y aparcamientos. “Ojalá pudiéramos hacer más”, concluye.

Información sobre el coronavirus

- Aquí puede seguir la última hora sobre la evolución de la pandemia

- El mapa del coronavirus: así crecen los casos día a día y país por país

- Preguntas y respuestas sobre el coronavirus

- Guía de actuación ante la enfermedad

- En caso de tener síntomas, estos son los teléfonos que se han habilitado en cada comunidad


Se adhiere a los criterios de
Lo más visto en...Top 50