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La campaña en favor del aborto legal en Argentina se relanza con un nuevo ‘pañuelazo’

Las organizaciones que reclaman que se contemple la interrupción del embarazo convocan acciones un año después del inicio de la movilización social para cambiar la ley de supuestos de 1921

Un grupo de mujeres protesta este martes frente al Congreso argentino.

"Educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir". El lema impreso en los pañuelos verdes de Argentina no podría ser más claro. Adorna cuellos, muñecas, mochilas y bolsos de miles de personas que están a favor de una ley que legalice la interrupción voluntaria del embarazo, rechazada por el Senado el pasado agosto. Este martes, en conmemoración del aniversario del primer pañuelazo federal que dio pie a una movilización sin precedentes, miles de argentinos volvieron a manifestarse en más de un centenar de ciudades. Los participantes exigieron que ninguna mujer vuelva a ir presa por abortar ni ponga en riesgo su vida por hacerlo en la clandestinidad.

"Que el aborto sea legal. En mi cuerpo yo decido, a la cárcel nunca más", gritó la tarde de este martes frente al Congreso argentino una marea verde formada en su mayoría por mujeres. "La maternidad será deseada o no será", "Aborto ilegal = femicidio estatal", "Todas abortamos. Las ricas callan, las pobres mueren", podía leerse en las pancartas de las personas que participaron en el pañuelazo de la capital, Buenos Aires.

A pedido del presidente, Mauricio Macri, la Cámara discutió el año pasado, por primera vez, una ley que proponía legalizar el aborto libre hasta la 14ª semana. La iniciativa se aprobó en la Cámara de Diputados, pero fue posteriormente rechazada en el Senado. Y Argentina quedó igual que estaba: con una ley de 1921 que contempla penas de cárcel para la mujer que interrumpe su embarazo y para el personal médico que interviene excepto en el caso de violación y riesgo para la vida de la madre.

"Hoy anunciamos que seguimos en campaña y exigimos que el proyecto se trate [en el Congreso]. Creemos que este año electoral no puede transcurrir sin que las fuerzas que van a estar postulándose para los cargos públicos no se pronuncien sobre este tema", dice la psicoanalista Martha Rosenberg, integrante de la Campaña a favor del aborto legal, seguro y gratuito, que reúne a más de 700 organizaciones. "Consideramos que los derechos sexuales, reproductivos y no reproductivos son derechos humanos básicos de todas las personas, por lo que es necesario garantizar su acceso de modo universal", subrayaba la convocatoria.

Para la histórica militante feminista Nina Brugo, la derrota en el Senado no puede opacar "el gran salto en la lucha por el derecho a decidir" que se ha dado en Argentina en el último año. "Es una lucha por la autonomía y la libertad que han asumido las más jóvenes y que ha trascendido las fronteras", agrega Brugo minutos antes de subir al escenario entre aplausos.

"No sé si este año vamos a lograr que se apruebe, porque los antiderechos están muy fuertes en el Congreso, pero lo que sí es que no nos van a poder seguir ignorando", afirma. Los nombres de los 38 senadores que votaron en contra estaban presentes hoy en pancartas junto al dibujo de una percha, uno de los métodos más inseguros que usan las mujeres para abortar. La exigencia de una ley de interrupción legal del embarazo volverá a ser una de las consignas centrales de la movilización del próximo 8 de marzo. 

La Campaña prepara un nuevo borrador de ley que presentará ante el Congreso en el próximo año legislativo. Incluirá modificaciones al proyecto presentado un año atrás, que contemplaba el aborto libre hasta la semana 14 y prohibía la objeción de conciencia institucional. "Quedó un grupo de diputadas y diputados muy comprometido y que lo ven como un componente importante de su gestión política. No lo marginalizan ni ocultan bajo la alfombra como ha sido la tradición de los gobiernos anteriores", sostiene esta psicoanalista, convencida de que los legisladores volverán a poner el debate sobre la mesa.

El tratamiento legislativo del aborto desvió la atención mediática de la crisis económica, pero también provocó importantes divisiones internas en la alianza gobernante Cambiemos. A ocho meses de las elecciones presidenciales, que se celebrarán el próximo 27 de octubre, no está claro si el oficialismo volverá a impulsar un debate que dividió al país y provocó multitudinarias manifestaciones a favor y en contra del proyecto de ley.

Con la legislación vigente, la mayoría de abortos que se realizan en Argentina son ilegales. Según estimaciones extraoficiales, cada minuto y medio una mujer interrumpe su embarazo en el país austral. Los hospitales argentinos atienden cada año alrededor de 50.000 personas gestantes por complicaciones derivadas de abortos clandestinos y casi medio centenar muere.

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