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Las violaciones denunciadas en España subieron un 22,7% en 2018

Los delitos sexuales son los que más aumentaron el pasado año, según los últimos datos del Ministerio del Interior

Manifestación en Madrid por la sentencia a La Manada en mayo de 2018.
Manifestación en Madrid por la sentencia a La Manada en mayo de 2018.

Las agresiones sexuales con penetración en España aumentaron un 22,7% durante 2018 —hubo 1.702 delitos de violación denunciados el año pasado, frente a los 1.387 de 2017— y también lo hicieron el resto de agresiones y abusos sin penetración en un 17,5% —12.109 frente a los 10.305 de 2017—. Los delitos contra la libertad e indemnidad sexual suponen la mayor subida en el balance de criminalidad del pasado año, publicado este jueves por el Ministerio del Interior, con un 18,1% —por delante de los secuestros (17,4%) y el tráfico de drogas (un 9%)— que tiene el número más alto de agresiones y abusos denunciados en Cataluña (2.598), Andalucía (2.348) y Madrid (2.017).

Si el repunte corresponde a un aumento de estos delitos o a un aumento de las denuncias es un debate abierto entre los expertos, que por el momento apunta a lo segundo. Miguel Lorente, forense y experto en violencia de género, señala la subida del nivel de conciencia crítica gracias al cambio que están protagonizando, sobre todo, las mujeres: "Hace que actitudes que antes estaban normalizadas hayan dejado de estarlo". Esto facilita la visibilización, aunque todavía existe un porcentaje alto de violaciones que no se denuncian. Según el experto, los estudios cifran ese "vacío" entre el 70% y el 80%, por lo que "hay mucho espacio para que sigan creciendo esos datos".

En cuanto a homicidios y asesinatos, las cifras bajan: 289 frente a 307 en 2017, un 5,9% menos. En violencia de género, suponen uno de cada seis. El pasado año también se registró la cifra más baja desde que hay registro oficial específico: 47 mujeres fueron asesinadas por sus parejas o exparejas —975 desde 2003—. La radiografía fue la de una mujer de mediana edad (17 tenían entre 41 y 50 años), asesinada por una pareja con la que además convivía (sucedió en 28 de los casos) y que no contaba con denuncia previa (solo 14 lo habían hecho).

Esos datos oficiales todavía no recogen los asesinatos de mujeres que no hayan sido cometidos a menos de sus parejas o exparejas, como el de la profesora Laura Luelmo, asesinada por Bernardo Montoya el pasado diciembre en El Campillo, en Huelva. Algo que el Gobierno anunció que cambiaría a medio plazo con la nueva estadística que prepara la Delegación de Gobierno para la Violencia de Género, que solicitó el pasado otoño a las delegaciones del Gobierno datos desde el 1 de octubre sobre las víctimas mortales que no se hubiesen dado en el ámbito de las relaciones íntimas.

Cambios que para Miguel Lorente reflejan mejoras en torno a la violencia machista que deben seguir avanzando para frenar la tendencia que ya apareció en el balance de criminalidad de 2017. Aquel año los delitos contra la libertad sexual subieron un 7,8% con respecto al año 2016 y las agresiones sexuales con penetración aumentaron un 10,6%. "Frente a esto, el feminismo sigue creciendo y extendiéndose". Recuerda el movimiento Me Too, la marea de reacciones que provocó el caso de La Manada y el goteo de concienciación por parte de instituciones y organizaciones como parte importante del cambio social que se ha ido produciendo, "sobre todo porque está disminuyendo mucho el miedo a la falta de credibilidad, que es una de las causas más importantes para no denunciar". Sin embargo, incide en que se siguen abordando los resultados sin terminar de abordar las causas: "La política debe ser mucho más profunda y más amplia en este sentido para que alcance a los mitos, las tradiciones y las ideas que llevan a estos números".

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