Víctimas de abusos denuncian que la Iglesia les da la espalda

La Conferencia Episcopal rechaza citarse con personas que hicieron públicos sus casos en EL PAÍS ni aclara si, como pidió el Papa, se está reuniendo con otros que sufrieron agresiones de curas pederastas

El presidente de la CEE, cardenal Ricardo Blázquez.
El presidente de la CEE, cardenal Ricardo Blázquez. JAIME VILLANUEVA

La mayoría de las víctimas que durante los últimos meses han roto el silencio de la Iglesia española respecto al problema de la pederastia y han sacado a la luz los abusos que sufrieron a manos de religiosos aseguran a EL PAÍS que ni la Conferencia Episcopal Española ni el Vaticano se han puesto en contacto con ellos para reconocerles como afectados, acompañarles y pedirles perdón. Y eso pese a que el pasado 18 de diciembre, el Papa pidió a los presidentes de las conferencias episcopales que visitaran y se encontraran con las víctimas para “aprender así el sufrimiento que han soportado”. En una carta preparatoria de la cumbre de febrero convocada por el Papa para tratar el problema de la pederastia, el Vaticano reclama acciones de los obispos a favor de las víctimas. “Mientras no haya una respuesta completa y comunitaria, no solo no lograremos curar a las víctimas/supervivientes, sino que la credibilidad de la Iglesia para llevar a cabo la misión de Cristo estará en peligro en todo el mundo”, señalan los responsables de preparar la cumbre. En esa misiva, se insta “a cada presidente de conferencia episcopal a acercarse y visitar a víctimas que han sufrido abusos antes de la reunión de Roma”.

La Conferencia Episcopal Española rechaza aclarar si están haciendo caso a la sugerencia vaticana. Si lo están haciendo, señalan, no le darán ninguna publicidad. Tampoco aclaran si comunicarán las decisiones adoptadas por la comisión antipederastia que crearon hace dos meses para actualizar los protocolos de actuación ante abusos a menores en el seno de la Iglesia.

Cuando este diario pregunta por las razones que han llevado a los jefes de la Iglesia a no reunirse con las víctimas que han hecho público sus casos en los últimos tres meses, la Conferencia Episcopal guarda silencio. Las víctimas denuncian este abandono. 

Manuel Vilar: "No veo ningún cambio en su actitud de silenciar todo lo ocurrido"

Manuel Vilar, víctima de abusos en Artana (Castellón) a principios de los años ochenta dice que nadie del Obispado de Segorbe-Castellón ni ninguna otra instancia se ha puesto en contacto con él y comenta que no ve ningún cambio "en su actitud de silenciar todo lo ocurrido ni que estén afrontando como deberían un problema de esta magnitud". Vilar comenta que las palabras del Papa están bien, pero dice que a las personas que han sufrido abusos les "suenan muy lejanas". Este afectado subraya que lo principal es pedir perdón a cada afectado. "La Iglesia no empezará a mostrar que se toma esto en serio hasta que en cada parroquia y colegio se note la voluntad sincera de investigar a fondo todo lo ocurrido", asevera.

Javier Paz: "Es de justicia que la iglesia nos trate con respeto"

Javier Paz, víctima del cura Isidro López en Salamanca entre 1982 y 1992, siente las recientes declaraciones de papa Francisco como un "pequeño abrazo", pero comenta que "echa de menos que se hable de los encubridores" de los casos de pederastia. "No basta disculpar con una ligera reprimenda a esos obispos, y sus séquitos, que han encubierto a los abusadores", explica. La diócesis de Salamanca no se ha puesto en contacto con él para pedirle perdón —como sí hizo públicamente ante los medios—. "Es de justicia que la iglesia nos trate con respeto y ponga interlocutores válidos aquí en España", subraya Paz.

Teresa Conde: "Ahora le asusta que hable"

Teresa Conde, abusada sexualmente por un religioso trinitario en Salamanca hace 36 años, reconoce que tanto el violador como el cura que supo de los hechos llamaron, tas publicase su caso, a sus padres para pedir perdón. A ella, dice, nadie la llamó. “A mí nunca me ha pedido perdón nadie. El mes pasado recibí la llamada del superior de los trinitarios, Daniel García, para justificar su ausencia absoluta de compromiso conmigo. Ahora le asusta que hable. Tampoco me pidió perdón”, explica Conde. La víctima comenta que la Iglesia le ha despojado de “todo aquello que se pudiera considerar humano” y continúa sin reconocerla como víctima de abusos. “Siento que abusan doblemente de nosotros: primero cuando nos violan y luego, cuando tienen que reconocer las violaciones. Entonces es más duro aún”, opina Conde.

Emiliano Álvarez: "Han volado todos los puentes de comunicación con las víctimas"

Emiliano Álvarez continúa a la espera de la sentencia canónica que acusa al sacerdote Ángel Sánchez Cao de abusar de él a finales de los años setenta en el seminario menor de La Bañeza (León). La investigación canónica se inició en 2017 y, de momento, no ha concluido. El supuesto abusador fue apartado la semana pasada después de que el obispado admitiese haber recibido "noticias fundadas" de otros abusos a menores cometidos por mismo cura. El supuesto abusador continuó durante dos años oficiando misas y comuniones en Veigamuíños (Orense). Menéndez tampoco ha contactado con Álvarez para preguntarle cómo está. "Llevo dos años manifestándome en las puertas del obispado de Astorga y nadie me ha hecho caso. Nunca han querido hablar conmigo, es más, una vez llamaron a la policía para que me quitara mi pancarta. He sido muy maltratado", dice Álvarez, que asegura que la Iglesia "ha volado todos los puentes de comunicación con las víctimas". El exseminarista confiesa que no conoce al obispo de Astorga a pesar de que se ha concentrado a un metro de él contra los abusos en la Iglesia. "No ha tenido ni la piedad para dirigirse a mí. Ni una palabra de aliento. Al contrario, todo críticas", subraya.

Hija de Leopoldo Martín: "Nosotros no contamos con que nos llamen"

Yolanda Martín, hija del octogenario Leopoldo Martín que sufrió abusos en un internado de los Hermanos La Salle en los años cuarenta, dice que, tras publicarse el relato de su padre, mucha gente le mostró su apoyo. En particular, una persona contactó con él para hablar sobre el latirismo —enfermedad neuromuscular—que padece a consecuencia de la mala alimentación que tuvo durante el año que pasó en el internado. Por otro lado, la Iglesia y la orden no les han llamado para preguntar cómo esta y pedirle perdón. "Creo que ya ha pasado mucho tiempo. Nosotros ya no contamos con ello", comenta la hija de la víctima.

V. C.:"A efectos prácticos no ha pasado nada"

V.C. afirma que su caso sigue en recurso ante la justicia civil y que la diócesis de Oviedo no ha contactado con ella ni con su abogada para preguntarle cómo está o si ha decidido abrir una investigación canónica que, pese a conocer su denuncia, jamás llevó a cabo. "A efectos prácticos, tras salir en los medios, no ha pasado nada", confiesa V.C.

Javier: “No me han llamado y no creo que lo hagan"

“No me han llamado y no creo que lo hagan. A lo mejor hay víctimas que somos más pesadas o estamos más encima del tema y no quieren saber nada de nosotros”, ha comentado Javier, víctima de abusos por parte del sacerdote José Manuel Ramos Gordón a finales de los ochenta en el seminario menor de La Bañeza (Léon). Tras la publicación de este diario de unas conversaciones donde el obispo que instruyó su caso, Juan Antonio Menéndez, también presidente de la comisión reservada, se negaba a hacerle una reparación, Menéndez tildó a Javier en una entrevista en la Cope como un chantajista.

Juan Cuatrecasas: "El colegio continúa defendiendo al abusador"

Juan Cuatrecasas, padre del niño abusado en el colegio del Opus de Gaztelueta entre 2008 y 2010, afirma que el Vaticano no se ha vuelto a poner en contacto con ellos para pedirles disculpas, a pesar de que antes de que saliera la sentencia que ha condenado al profesor a 11 años de cárcel pidió que se restaurara su nombre. “Todo lo contrario. El colegio continúa haciendo ruedas de prensa diciendo que la versión de mi hijo es falsa”, explica Cuatrecasas.

Madre de una víctima de Isidro López: "Mi hijo no puede ser feliz"

"Soy la madre de un chico que fue abusado por el cura Isidro López durante 10 años (entre los 8 y los 18). A día de hoy, mi hijo es un hombre casado y con hijos, pero aún continúa el infierno que pasó. No puede ser feliz", así comienza el mensaje de la madre de una de las víctimas de López para decir que, de momento, nadie se ha puesto en contacto con ellos para pedir perdón. No obstante, dice que no se rendirá y asegura que, aunque el delito ha prescrito y la vía judicial no la ampara, no parará "hasta conseguir que Salamanca entera sepa quién es esa persona que destrozó la infancia y la adolescencia de tantos niños".

Información elaborada por José Manuel Romero, Julio Núñez, Iñigo Domínguez y Oriol Güell

Dos discursos ante una realidad

Desde que las publicaciones de caso de la pederastia de los últimos meses golpearan a la Iglesia española, las declaraciones de la Conferencia Episcopal Española (CEE) han intentado reducir la gravedad del asunto, a veces, incluso, parecen estar distanciadas del discurso del papa Francisco.

Papa Francisco:

En el discurso de Navidad, el Papa fue rotundo sobre su postura ante la pederastia en la Iglesia. Por un lado, agradeció la labor de los periodistas "que han tratado de desenmascarar a estos lobos (clérigos pederastas)" y recriminó a los miembros de la Iglesia que se alzaban contra "ciertos agentes de la comunicación acusándolos de ignorar la gran mayoría de los casos de abuso". En cuanto a la relevancia del número de casos en el clero, el líder católico subrayó: "Incluso si se tratase solo de un caso de abuso, que ya es una monstruosidad por sí mismo, la Iglesia pide que no se guarde silencio".

Conferencia Episcopal Española:

En cuanto al papel de los medios, el ex secretario de la Conferencia, José María Gil Tamayo, acusó el mes pasado durante su ordenación como obispo de Ávila a los medios de "extender injustamente un velo de sospecha" a través de sus publicaciones sobre "la multitud inmensa de sacerdotes buenos". Pese a que, finalmente, la cúpula eclesial española reconoce el daño y ha pedido perdón por los abusos en su seno, siempre ha recordado en su discurso que la sociedad en general es la responsable de los mismos. Del mismo modo, el enfoque sobre el número de casos es diferente al del Vaticano. "La conciencia que tenemos es que en España los casos no han sido muchos. De hecho, en campañas recientes de querer buscar [a víctimas] y ofrecer vías por parte de algún medio de comunicación [EL PAÍS], pues tampoco parece que estén apareciendo muchísimos casos", aseguraba el actual secretario de la Conferencia Luis Argüello.

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