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El obispo de Ávila afirma que se quiere extender “un velo de sospecha” por los casos de pederastia

Gil Tamayo, exsecretario de la Conferencia Episcopal, estima que desde la comunidad eclesial se ha pedido perdón y se trabaja para erradicar los abusos

FOTO: El exsecretario de la Conferencia Episcopal, José María Gil Tamayo (izquierda) y su presidente, Ricardo Blázquez. / VÍDEO: Declaraciones del secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello.

Durante su primera alocución como obispo de Ávila este sábado, José María Gil Tamayo, ex secretario general y exportavoz de la Conferencia Episcopal Española, ha afirmado que “se quiere extender injustamente un velo de sospecha sobre la multitud inmensa de sacerdotes” con las recientes publicaciones sobre los casos de pederastia que se han cometido y silenciado dentro de la Iglesia en las últimas décadas. Por este motivo, Gil Tamayo ha querido dirigir en la catedral de Ávila unas palabras de “aliento” y “apoyo” a todos los curas inocentes que puedan sentirse afectados. “¡Gracias, hermanos sacerdotes por vuestro servicio!”, ha exclamado. El exsecretario de la Conferencia Episcopal también ha subrayado que, desde la comunidad eclesial, piden perdón por los casos de pederastia y ha asegurado que “están trabajando en su erradicación y prevención”.

Gil Tamayo ha pronunciado estas palabras después de que EL PAÍS publicase varias informaciones que han desvelado que la Iglesia española ha encubierto casos de pederastia en su seno. El cardenal, arzobispo de Valladolid y actual presidente de la Conferencia, Ricardo Blázquez, también ha participado en la ordenación episcopal. En su homilía no ha hecho ninguna referencia al escándalo de los abusos que afecta a la Iglesia. En la eucaristía también han estado presentes la mayoría de los obispos de las 70 diócesis españolas.

Las publicaciones de este diario llevaron a la Conferencia Episcopal Española el pasado octubre a anunciar la creación de una comisión reservada para actualizar sus protocolos contra los abusos. Los actuales datan de 2010 y no obligan a los obispos a denunciar ante las autoridades civiles los casos que conozcan, y simplemente “invitan” a los familiares a acudir a la justicia. Solo cinco diócesis tienen protocolos propios que obligan a los religiosos a cumplir la ley del menor de 2015 que obliga a comunicar a la fiscalía estos delitos.

Gil Tamayo ya reconoció hace un mes en una entrevista con la agencia Efe que, durante años, la Iglesia ha guardado un “silencio cómplice” ante los casos de pederastia, aunque los enmarcó dentro de un contexto de “inacción de toda la sociedad española”. “Es verdad que la Iglesia está obligada a un testimonio más coherente que nadie, pero esto no exime al resto de asumir su cuota de responsabilidad en esta cultura común compartida de silencio”, admitió el por entonces portavoz de los obispos españoles. Días después de dicha entrevista, Blázquez reconoció abiertamente en nombre de la Iglesia los “abusos de diversa índole” que se han cometido y dio las gracias a las víctimas por su “valentía para denunciarlos”, ya que “ayudan a la Iglesia a tomar conciencia de cuanto ha ocurrido y de la necesidad de reaccionar con decisión”. 

Miembro de la comisión contra la pederastia

La Conferencia de Religiosos Españoles, institución que reúne a todas las órdenes y congregaciones de España, llamó este martes a los superiores mayores para tratar los abusos sexuales y tomar medidas efectivas. La mayoría de denuncias de pederastia que han llegado a este periódico acusan a miembros de las congregaciones religiosas. Este jueves, además, los jesuitas catalanes anunciaron que investigarán los casos de abusos en sus colegios durante los últimos 60 años. De momento la cúpula eclesial se ha negado a realizar un informe para investigar su pasado, investigación que sí han llevado a cabo en otros países como Alemania o Irlanda.

Gil Tamayo (Zalamena de la Serena, Badajoz, 1957) ha sido durante los últimos cinco años el secretario de la cúpula de los obispos españoles. Durante ese tiempo ha estado al frente de la Conferencia, también como portavoz, para dar explicaciones sobre los casos de pederastia y otros temas sociales sobre los que Iglesia española decidió visibilizar su postura, como la maternidad subrogada, las cuchillas en las verjas de Melilla y el pacto educativo. También forma parte de la comisión que está estudiando la actualización de los nuevos protocolos.

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