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La Unión Europea no repatriará a sin papeles a los países afectados por el ébola

Los vuelos no se retomarán hasta que no esté controlada la epidemia

La Agencia Frontex —responsable de coordinar las fronteras exteriores de la Unión Europea— ha decidido suspender temporalmente los vuelos de regreso de inmigrantes irregulares hacia Guinea, Sierra Leona, Liberia y Nigeria, los países en alerta por ébola, según explicó ayer su director adjunto, Gil Arias, en una entrevista en la Radio Galega. Mientras no esté controlada la epidemia, aseguró el número dos de la agencia, no se retomarán esos vuelos que organizan conjuntamente varios Estados de la Unión Europea para devolver a terceros países a los sin papeles que estén identificados y cuando se haya comprobado que no tienen derecho a asilo o refugio.

La decisión obligará a suspender un vuelo previsto para el próximo 11 de septiembre con origen en Austria y destino a Nigeria, cl único de los cuatro países africanos cuyo Gobierno tiene un acuerdo de cooperación con la Unión Europea. Fuentes de Frontex han confirmado a EL PAÍS que además de aplazar esa salida hasta que remita la amenaza, la agencia evitará programar nuevas repatriaciones conjuntas hacia los países en estado de alerta. Aunque los vuelos de ese tipo hacia Guinea, Sierra Leona y Liberia no son frecuentes, sí es habitual que la agencia programe con cierta regularidad vuelos conjuntos de varios países europeos hacia Abuya, la capital nigeriana.

“Frontex ni programará ni dará apoyo a otros vuelos hasta que la Organización Mundial de la Salud determine que la epidemia ha pasado”, señaló una fuente oficial. Así que las repatriaciones podrían quedar aplazadas durante meses si se cumplen las previsiones de los científicos.

Gil Arias también ha aludido a la crisis de las pateras del Estrecho y ha ofrecido la colaboración de Frontex para “ayudar a organizar vuelos de retorno a sus países de origen, una vez qe los inmigrantes sin papeles sean identificados y se compruebe que no tienen derecho a quedarse en España”.

El número dos de la agencia ha añadido además que la experiencia demuestra que “las vallas y las cuchillas cortantes, las llamadas concertinas, no resuelven el problema”. “No paran el flujo migratorio, sino que solo producen una desviación” en las rutas que utilizan los inmigrantes para dar el salto a Europa, afirmó Gil Arias en la misma entrevista.