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EMILIO LORA-TAMAYO / Presidente del CSIC

“No habrá contratos del CSIC hasta que haya financiación específica”

El crédito extraordinario de 70 millones de euros evita la quiebra técnica de la mayor institución científica en España, pero la situación obliga a mantener la austeridad.

Emilio Lora-Tamayo ha liderado la etapa más convulsa de la mayor institución científica española.
Emilio Lora-Tamayo ha liderado la etapa más convulsa de la mayor institución científica española. EL PAÍS

Al físico Emilio Lora-Tamayo le ha tocado vivir y gestionar como presidente la crisis más aguda que se recuerda del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), con un agujero presupuestario que ha puesto al borde del colapso a la mayor institución científica en España. El rescate ha llegado, in extremis,en forma de 70 millones, aprobados la semana pasada, que se suman a otros 25 del pasado julio. “O me llegaba el dinero en el mes de octubre o entrábamos en quiebra técnica”, afirma Lora-Tamayo en su despacho, en la sede central del CSIC. ¿Y ahora? “No es que tengamos un escenario boyante, por supuesto, y nos hace falta austeridad y prudencia en el gasto, pero ya no es lo de este año, que estábamos en una situación que no salíamos...”.

Lora-Tamayo (Madrid, 1950), conoce bien la institución de la que ya fue presidente, entre 2003 y 2004, y sabía lo que afrontaba cuando aceptó repetir en el cargo, al llegar el Gobierno de Rajoy, con un escenario presupuestario crítico. Pero estos casi 22 meses transcurridos han debido ser muy complicados, con la deriva presupuestaria continuada, con la incertidumbre y el desconcierto de las 11.500 personas que trabajan en el CSIC y con protestas constantes contra los recortes en I+D.

Pregunta. ¿En qué van a notar los investigadores del CSIC el crédito de 70 millones?

“O me llegaba el dinero en octubre o entrábamos en quiebra técnica”

Respuesta. En que verán al presidente con una cara más relajada. Y en que tendrán la seguridad de que cubrimos el año, que hemos evitado la quiebra técnica. Quiero destacar la total receptividad por parte del ministerio [Economía y Competitividad]: se nos hicieron unas promesas y se han ido cumpliendo puntualmente en tiempo y cuantía. Así que ahora llegaremos a final de año sin ningún problema, con déficit cero y, lo más importante, con un aumento, para 2014, de 50 millones de las transferencias que recibimos del ministerio. Estos dos elementos, y el Plan de Viabilidad del CSIC, nos colocan en un escenario bastante más claro.

P. ¿Qué agujeros van a tapar esos 70 millones?

R. Se va a completar la dotación de crédito que se ha venido haciendo a los institutos desde la resolución del 4 de julio, cuando se les dotó de 50 millones... luego en septiembre fueron otros 25, y 25 más en septiembre y en octubre. Además, hay una bolsa de contingencia para atender casos en que la dotación no llega. Para cubrir este semestre los proyectos de investigación nos faltaban unos 15 millones. Por otro lado, se dedica el dinero al funcionamiento operativo de la institución.

P. Para muchos investigadores lo del 4 de julio fue un corralito en que se les limitó el gasto de los fondos que ellos habían obtenido en proyectos fuera del CSIC, contratos, etcétera...

R. La situación es la que es y en aquel momento, las disponibilidades de crédito no permitían más que esos 50 millones. Si no hubiéramos tomado la resolución de racionalizar el gasto, o racionarlo, corríamos el riesgo de que el primero que pidiera el dinero se llevara la mayor parte y no quedara para el que pidiera después. Sabíamos que con los 50 millones no cubríamos todas las necesidades de los proyectos, pero a la vez abrimos una bolsa de contingencia para que los científicos pudieran solicitar el dinero determinante para no paralizar un proyecto de investigación o no incurrir en penalizaciones... Es que, desde 2009, empezaron a reducirse los presupuestos del CSIC, pero continuaron una serie de programas de inversión propia que generan un gasto. Desde el principio advertimos que se estaba agotando ese dinero. Cortamos esos programas, pero arrastramos los compromisos y eso es lo que ha horadado la capacidad del CSIC.

“No es automático que la gente que se forma aquí tenga que quedarse aquí”

P. Así, se suspendieron, en 2012, las convocatorias de contratos del programa del CSCI JAE (Junta de Ampliación de Estudios). ¿Hasta cuándo?

R. Hasta que haya un presupuesto que cubra ese programa. Nunca lo ha ha habido. El programa JAE me parece una iniciativa excelente que complementa los contratos Juan de la Cierva y Ramón y Cajal del ministerio... pero mientras no tengamos una financiación específica para ello... La última resolución de contratos JAE de doctores fue en noviembre de 2011, fueron unos 100.

P. ¿Cómo afecta al CSIC el retraso de 10 meses de la convocatoria de proyectos del Plan Estatal?

R. El ministerio me dice que es inminente la convocatoria y no tengo por qué no creerlo. Si se hace ahora la convocatoria no se resolverá hasta mayo o junio, y también me aseguran que no significa que no se haga la de 2014. Esto que todo el mundo da por sentado de que nos tragamos una convocatoria, yo no lo doy por sentado, nadie me ha dicho que será así y lo he preguntado explícitamente. Pero lo que vaya a pasar... no soy yo quien tiene que decidir.

P. ¿Cuántas plazas se convocarán para el CSIC en 2014?

R. Serán plazas de empleo público de 2014. Lo que esta en la Ley de Presupuestos, un año más, es que al CSIC (a todos los organismos públicos de investigación) nos permiten un 10% de la tasa neta de reposición. No es gran cosa, pero para mí tiene un valor testimonial: a pesar de la situación, el Gobierno nos identifica como algo que hay que potenciar.

P. Con una plaza por cada 10 que se jubilan y sin contratos JAE, ¿no está el CSIC pegándose un tiro en un pie? Con menos investigadores habrá menos proyectos y contratos industriales.

“Yo no doy por hecho que nos traguemos un año de Plan Nacional”

R. Sí, está disminuyendo la capacidad de captación de proyectos. Pero se trata ahora de afinar más la puntería —hablando de tiros— y poder fichar, con los pocos elementos que tengamos, a los excelentes. Estamos todos deseando tener más capacidad de recursos humanos, pero tiene que estar muy definida y ser muy excelente. Por eso, cuando me dicen que se va la gente que hemos formado aquí... Es muy importante que los científicos salgan y cuando uno es buen investigador se lo rifan. Lo que necesitamos es tener oportunidades suficientes para, si no ahora, en el momento en que se pueda, recaptar, perdón captar, la mejor excelencia que haya. No es automático que la gente que se ha formado aquí tenga que quedarse aquí a trabajar. La gente tiene que formarse y nosotros, poder captar lo mejor que haya en cada momento, que a lo mejor no son los mismos... una parte de ellos sí, y otros no.

P. Un centenar de directores de centros del CSIC han firmado los cuatro puntos de la Carta por la ciencia sobre recuperación de la inversión de 2008, no a la tasa de reposición del 10%, creación de la Agencia Estatal de Investigación... ¿Qué opina?

R. Todo el mundo puede estar bastante de acuerdo con muchas de las cosas que se dicen ahí, con matices... Yo no estoy tan de acuerdo con la canalización, a través de una carta. En el caso de los directores, se han adherido a título personal. Los directores son delegados del presidente en los centros, por tanto, están expresando su opinión personal...

P. ¿Le parece bien recuperar la inversión de 2008?

R. ¿A quién no le va a parecer bien? Pero eso de que sea “quiero un tercio ahora y otro tercio el año que viene...”. No, mira la situación cómo es.

 

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