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Tribuna sanitaria

Ajustes presupuestarios, innovación y cáncer de mama

Recortar en atención a las afectadas es contraproducente

Hace unos días, un responsable del Ministerio de Sanidad resumía el posicionamiento del movimiento asociativo de pacientes afirmando que unas asociaciones son sensibles a la sostenibilidad mientras que otras plantean que tienen derechos, que lo nuevo es lo mejor y que quieren esos nuevos medicamentos.

Personalmente entiendo que no existe contradicción en defender la sostenibilidad del sistema público de salud y reclamar métodos de diagnóstico, tratamientos y fármacos innovadores si beneficia a los pacientes.

La mayoría de los pacientes, como parte de la sociedad, defendemos la sostenibilidad y suficiencia del Sistema Nacional de Salud, que la sanidad española sea pública, universal y gratuita, que sea elemento de cohesión social y de igualdad y que se sustente en la progresión de los impuestos y en la solidaridad. Los pacientes no queremos que se cuestione el derecho universal a la salud.

A las mujeres-pacientes de cáncer de mama, nos preocupa la financiación de la sanidad. No somos ajenas a la situación y sentimos la crisis como ciudadanas y usuarias de la sanidad. Pero los ahorros y ajustes, necesarios también en la sanidad, no se pueden traducir en recortes que afecten a la investigación, los servicios y las prestaciones. No aceptamos ciegamente limitaciones en prestaciones, investigación e innovación, porque los perjudicados serán los pacientes oncológicos.

La mayoría de los pacientes defendemos la sostenibilidad y suficiencia del sistema"

Por ello digo que no existe contradicción en defender la sostenibilidad del sistema y exigir calidad e innovación. Para los pacientes la calidad en la sanidad no es negociable.

El movimiento asociativo de mujeres con cáncer de mama, confía en el Sistema Nacional de Salud y en sus profesionales, y no duda de su capacidad, de que valoran la salud del paciente y de que aplican los mejores tratamientos.

En tiempo de dificultades económicas, son necesarios los mayores esfuerzos presupuestarios para mantener los proyectos de investigación y que se coordinen para sumar valor añadido a los resultados.

El movimiento de pacientes no es prescriptor de medicamentos ni una agencia de evaluación de resultados clínicos, ni una institución que examine resultados de un proyecto de investigación. Los pacientes conocemos que con investigación e innovación mejoran los métodos de diagnóstico, la eficacia de las terapias y la solvencia de los medicamentos. La innovación y la eficacia en la sanidad no se oponen a criterios rigurosos en la gestión de lo público.

Nos preocupa que las dificultades presupuestarias impidan financiar líneas de investigación"

Reaccionamos con preocupación cuando leímos que podían modificarse a la baja las campañas de diagnóstico precoz mediante mamografías. No entendíamos que se produjera esa modificación, cuando la Estrategia del Cáncer del Sistema Nacional de Salud defiende los programas de cribado de cáncer de mama, de cuello de útero, de colon y de recto. Nos tranquilizó que responsables del Ministerio de Sanidad reafirmaran el valor de esas campañas.

Queremos coincidir con las Administraciones sanitarias, cuando defendemos los programas de detección precoz de cáncer de mama promovidos por el sistema público, con acceso gratuito, continuados en el tiempo, dotados de recursos y personal formado, con controles de calidad, y evaluados en sus resultados, incluyendo los índices de participación. Valoramos los programas de cribado en todas las comunidades autónomas, como un logro importante en políticas de prevención.

La atención a los pacientes oncológicos es buena, y así lo reconocemos. Nos preocupa escuchar ese mantra de ahorros, recortes y ajustes en la sanidad pública, porque puede incidir en la calidad de las prestaciones y los servicios. La salud y la vida no son términos presupuestarios.

Al examinar la relación coste y eficacia de las nuevas técnicas, prestaciones, servicios o medicamentos que se incorporen al sistema, no es correcto evaluar únicamente los costes, cuando hablamos de su eficacia sobre vidas humanas.

La innovación proporciona avances en los más fiables métodos de diagnóstico, en los más eficaces tratamientos, en las terapias menos agresivas, en los fármacos contrastados como más útiles y en la corrección de los efectos adversos de la enfermedad.

El cáncer de mama, con 27.000 nuevos diagnósticos en España cada año, tiene un coste socioeconómico. Somos conscientes de ello y de que la mayor supervivencia se obtiene aplicando innovación y nuevos conocimientos.

La innovación, unida al mayor conocimiento biológico, ha generado grupos con pronóstico diferente y tratamientos más individualizados. La investigación clínica permitirá avanzar en el tratamiento individualizado en oncología.

Nos preocupa que las dificultades presupuestarias impidan financiar líneas de investigación y que repercuta en retrasos en el acceso a la innovación a los pacientes oncológicos. 250.000 pacientes oncológicos reciben tratamientos innovadores.

Mezclar gestión económica y gestión clínica genera confusión en el paciente y problemas para su tratamiento.

Como pacientes de cáncer de mama, poseemos la experiencia de vivir con él, la capacidad para el riesgo personal porque la enfermedad nos aporta ganas de vivir y desde la solidaridad, el ánimo de concordia, el espíritu de acuerdo y la experiencia vital, estamos en disposición de ser escuchadas para cooperar en vencer la enfermedad y si no es posible, para superar sus peores efectos.

Mª Antonia Gimón es presidenta de la Asociación para la Ayuda a las Mujeres con Cáncer de Mama (AMUCCAM) y vocal de la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA).