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El debate de los alumnos por clase

Flexibilizar el límite de estudiantes aliviaría las cuentas, pero genera críticas

Los expertos en educación han discutido mucho sobre la eficacia de reducir los alumnos por clase para mejorar los resultados en los colegios e institutos. Por ejemplo, el último informe Pisa de la OCDE (examen a los alumnos de 15 años de 66 países) asegura que es más eficaz pagar mejor a los docentes que bajar el número de alumnos por profesor.

En España, donde los profesores ya cobran por lo menos un 5% menos que antes de la crisis, y la disminución de profesorado ha aumentado de hecho la relación de alumnos por cada profesor, los sindicatos están preocupados porque se esté barajando también por parte de algunas comunidades el aumento del número máximo de alumnos por clase marcado en la ley, explica Antonio Redero, responsable de enseñanza pública del sindicato FETE-UGT.

Quien tendría que cambiar la ley —ahora el máximo es de 27 en primaria y de 33 en secundaria— es el Ministerio de Educación. Un portavoz del departamento dice que si llega al departamento esa iniciativa, por supuesto, la estudiarán.

El presidente de la asociación de directores de centros públicos Fedadi, José Antonio Martínez, no tiene ninguna duda de que aumentar los alumnos por clase perjudicaría la calidad. “Si nos aumentan las horas de trabajo y además meten a más estudiantes está claro que empeorará la atención a la diversidad”, asegura.

Sin embargo, algunos defensores de esta medida señalan que aliviaría la carga para las autonomías que supone desdoblar clases en centros que rebasan por poco el máximo legal. Una flexibilización evitaría estos costes en un momento de crisis en el que los presupuestos educativos han perdido más de 3.000 millones en dos años, entre otras cosas, bajando sueldo y reduciendo el número de profesores interinos.

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, ha destacado en varias ocasiones que las ratios de alumno por profesor en España están por debajo de la media de los países desarrolados: 13,3 frente a 16, en primaria, y 10,1 frente a 13,5 en la ESO, según los últimos datos de la OCDE, de 2009. Sin embargo, en lo que respecta al número medio de alumnos por clase, está casi en la media en primaria (21,1 frente a 21,4) y por encima en secundaria: 24,3 frente a 23,7.