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El Gobierno dará prioridad a la revisión de seguridad de Cofrentes tras prorrogar su licencia

La planta de Iberdrola en la provincia de Valencia entró en funcionamiento hace 27 años

El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, ha anunciado hoy que la prórroga de funcionamiento de la central nuclear de Cofrentes (Valencia) se aprobó el pasado 10 de marzo en la víspera del terremoto de Japón y que ahora se dará prioridad a la revisión de seguridad de esta instalación. La licencia de la planta de Iberdrola en el interior de la provincia de Valencia caducaba el día 19 de marzo. La central entró en funcionamiento hace 27 años y está situada a pocos kilómetros de Zarra, localidad candidata a albergar el almacén de los residuos nucleares.

Sebastián ha dado a conocer en el pleno del Congreso que el Gobierno, en colaboración con el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), ha decidido revisar los sistemas de seguridad de todas las centrales nucleares españolas, tras la catástrofe atómica de Japón. Es más, ha adelantado que se van a realizar un estudio de riesgo sísmico complementario, así como un informe de riesgo de inundaciones en las centrales españolas.

En concreto, ha indicado que se dará prioridad a la central valenciana de Cofrentes, cuya prorroga de funcionamiento de 10 años se aprobó en la víspera del terremoto de Japón. Además, ha señalado que el CSN analizará, a la mayor brevedad posible, el impacto de la nueva situación sobre las condiciones incluidas en dicha autorización "por si fuera necesaria una actuación complementaria a la luz de los nuevos acontecimientos", según indica una nota del ministerio. "Creemos que estas son las medidas razonables para acometer porque otro tipo no están justificadas en estos momento. quiero reiterar que las centrales en España son seguras y que estas medidas se adoptan para garantizar su seguridad", ha concluido.

La prórroga de la licencia a Cofrentes ha movilizado en las últimas semanas a los colectivos ecologistas y entidades cívicas, especialmente en el Valle de Ayora, donde está ubicada la planta (a 65 kilómetros de Valencia). Hace unos días, Greenpeace y la plataforma Tanquem Cofrents, que aglutina la oposición a la central y al almacén nuclear, denunciaron que la planta ha sufrido 102 sucesos de seguridad en la última década y 25 paradas no programadas para realizar reparaciones. En su opinión, estos incidentes debían llevar al cierre de la planta. Desde 2001 hasta el 10 de marzo de 2011, Cofrentes ha sufrido 102 sucesos de seguridad notificados por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), de los que dos han sido de nivel 1 en la Escala Internacional de Sucesos Nucleares.

Además, a mediados de febrero un grupo de activistas logró entrar en el recinto de la central y escaló una de las torres de refrigeración, en la que pintó el mensaje "Peligro nuclear".

La alerta nuclear en Japón ha intensificado las críticas a Cofrentes y la reinvidicación de que se clausure la planta y también que no se instale el Almacén Temporal Centralizado (ATC) en Zarra. El alcalde de la localidad, Juan José Navarro, ha reafirmado hoy que el Ayuntamiento mantiene la candidatura del municipio porque, a su juicio, "es el modo de poner más seguridad a las centrales nucleares".

"Falta de respeto"

El portavoz de Compromís en las Cortes, Enric Morera, ha criticado la decisión del Gobierno central de prorrogar la licencia de funcionamiento de la central nuclear de Cofrentes y lo considera un "nuevo error" del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Morera ha insistido en que, "además de ser una decisión insegura, aleja de un futuro sostenible". Asimismo, ha indicado que el hecho de que esta decisión coincida con la "catástrofe nuclear de Japón indica la falta de respeto hacia la opinión pública valenciana" sobre este asunto.

Por su parte, Esquerra Unida, a través del diputado de IU en el Congreso Gaspar Llamazares, ha reclamado al Gobierno que se replantee la renovación de la licencia de Cofrentes y que decrete el "cierre inmediato" de la instalación.

Ecologistas en Acción, Greenpeace y WWF/Adena han advertido de que si las pruebas de seguridad que se van a realizar en las centrales nucleares españolas se centran en comprobar su resistencia ante tsunamis y seísmos, será una "tomadura de pelo" y solicitan que los test analicen la refrigeración y la presión en las contenciones. Sobre la decisión del Gobierno de prorrogar la actividad en la central valenciana de Cofrentes, Greenpeace ha señalado que responde a una "actitud muy irresponsable". A su juicio, debería postergarse unos meses, a la espera de los resultados de las pruebas de seguridad. Ecologistas en Acción ha convocado para este jueves un acto en solidaridad con el pueblo japonés y de rechazo a la renovación de la licencia de explotación de la central de Cofrentes, que consistirá en una concentración a las 19.30 horas frente a la Delegación del Gobierno.

Mientras, el vicepresidente primero del Consell y consejero de Industria, Vcente Rambla, se ha mostrado convencido de que las centrales nucleares españolas cumplen en materia de seguridad, y ha indicado que si los acontecimientos de Japón "hacen recapacitar de cara al futuro, hay que hacerlo con sensatez y prudencia". En relación con el anuncio del Gobierno de que se dará prioridad a la revisión de seguridad de las centrales nucleares españolas, especialmente a la valenciana de Cofrentes, Rambla ha señalado que en estas cuestiones tan técnicas cree que no sería "prudente" pronunciarse "sobre la conveniencia o no de cerrar o no cerrar una central nuclear y de valorar el estado de la misma".

El secretario general del PSPV, Jorge Alarte, que se ha opuesto a la construcción del ATC en Zarra, ha abogado por ser "prudentes" sobre la vida útil de la central nuclear de Cofrentes y por tratar este tema "con cautela".