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Arrestado el director de la empresa húngara responsable del vertido

El Gobierno húngaro planea nacionalizarla.- Lucha a contrarreloj para levantar un dique que evite otra riada tóxica.- Cinco expertos de la UE trabajan en la recuperación de las zonas inundadas y en la evaluación de riesgos

El Gobierno de Hungría nacionalizará la empresa de aluminio MAL. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán compareció en el Parlamento y anunció que el director general de MAL fue detenido ayer por la mañana y que "los responsables de la catástrofe" asumirán las consecuencias financieras del desastre. Con su duro discurso, Orbán enfrió las aspiraciones de los trabajadores, cuyo representante sindical, Ferenc Pad, confiaba el domingo en que la planta pudiera reabrir ayer.

Cada día que pasa la irritación pública del Ejecutivo húngaro hacia MAL crecía. La empresa primero calificó el vertido del lunes pasado en una de sus balsas como "desastre natural", días después admitió que había sido "poco emotiva" con las víctimas y el domingo finalmente pidió perdón. Todo, a base de comunicados en Internet y sin responder apenas preguntas. MAL, orgullo de la época socialista, fue privatizada a mediados de los noventa a tres millonarios húngaros. Exporta el 80% de la producción (España está entre sus principales clientes) y tiene 1.100 trabajadores.

Zoltan Bakonyi, máximo responsable de MAL, se encuentra arrestado por la policía, que le está interrogando. Según ha declarado Orbán, el Gobierno tiene cuatro objetivos por delante: indemnizar a los afectados por el vertido, preservar los puestos de trabajo en la planta de aluminio, pedir cuentas a los responsables del desastre e identificar otras instalaciones industriales potencialmente peligrosas. "La compañía responsable del vertido de lodo rojo y sus activos deben quedar bajo control estatal en tanto se llevan a cabo estas cuatro labores", ha afirmado sobre MAL, cuya planta en Ajka (al sudeste del país) es la única de producción de aluminio en Hungría. Para ello, ha precisado, se va a designar una comisión estatal encargada de hacerse con el control de MAL y de gestionar sus activos.

La firma y los trabajadores esperaban que el Gobierno levantara la suspensión de la producción que dictó tras el desastre tras haber recibido buenas señales por parte del Gobierno. "También se caen aviones y no se para la aviación", declaró el domingo a este periódico Ferenc Pad, presidente del comité de empresa y uno de los responsables de la comercialización de sus productos. La dirección de MAL había aceptado pagar "proporcionalmente a su responsabilidad" y por el momento solo había dispuesto 200.000 euros para reparar el daño causado (el millonario George Soros, de origen húngaro pero sin ninguna relación con la firma, ya ha donado cinco veces más, un millón de euros).

Por otro lado, cinco expertos de la Unión Europea llegaron ayer a Hungría para hacer frente al derrame de lodos tóxicos. Los técnicos comunitarios llegaron a Kolontar una semana después del desastre y después de que Bruselas denegara ayuda económica a Hungría con el argumento de que el fondo de catástrofes no está previsto para las producidas por instalaciones industriales, sino por fenómenos naturales.

Un muro a punto de desmoronarse

La principal preocupación de los expertos es cómo reducir el impacto de una nueva rotura en el depósito, que consideran inevitable. El secretario de Estado de Medio Ambiente, Zoltán Illés, dijo el domingo que el dañado muro norte de la represa "se desmoronará" seguro, tarde o temprano, por lo que las autoridades decidieron construir una presa de emergencia en el poblado de Kolontár. Se trata de una medida de precaución, ya que lo que queda de barro rojo en la represa es material menos líquido, por lo que su alcance sería menor que la semana pasada y podría llegar sólo a unos mil metros, justo hasta las primeras casas de Kolontár.

"Esperamos que el dique de contención para impedir nuevas fugas en la balsa de residuos esté terminada mañana", declaró Peter Szijjarto, portavoz del primer ministro, a la cadena de televisión privada TV2. "Están trabajando 4.000 personas y 300 máquinas en el lugar, hacemos todo lo posible para evitar otra tragedia", añadió. La portavoz de Protección Civil, Györgyi Tüttös, explicó a Efe que el dique tendrá una longitud de unos 1.500 metros, de los cuales mil ya han sido construidos. La obra, de 5 metros de altura media y 25 metros de ancho, está hecha con unas 40.000 toneladas de rocas dolomíticas.

Tüttös ha asegurado que las grietas detectadas el jueves pasado en el principal dique de la represa no han crecido desde hace dos días. Otra de las obras importantes es bombear agua desde la balsa 9, vecina a la "balsa 10" que causó la catástrofe, hacia otros depósitos para reducir la presión sobre las paredes dique. Alrededor de un millón de metros cúbicos de lodo rojo, un subproducto derivado de la producción de aluminio, se escaparon el pasado lunes 4 de octubre de una balsa de contención de una fábrica de alúmina en el oeste del país. El vertido afectó a varias aldeas y, hasta la fecha, ha causado siete muertos, un desaparecido y 150 heridos y ha contaminado a varios ríos, incluido un brazo del Danubio.

Una pared frágil

- Aumenta el riesgo. La pared norte de la presa que se rompió muestra "signos de ruptura", lo que implica "riesgo de que haya un nuevo vertido".

- Dique de contención. Las autoridades tratan de evitar otra fuga tóxica mediante un vertido bajo control. El Gobierno está levantando un dique de 600 metros de longitud, cinco metros de altura y 25 metros de ancho que bastaría para proteger a la población de los pueblos afectados incluso si revienta la segunda balsa.

- Zona afectada. El derrame del pasado lunes afectó a una extensión de entre 800 y 1060 hectáreas. Casi 1.200 personas y 180 vehículos participan en las tareas de limpieza.

- Danubio. La alcalinidad del río es casi neutra: 7,45.

Hallado el cuerpo de la octava víctima

Los servicios de rescate húngaros han hallado hoy en las afueras de Devecser el cuerpo de la octava víctima del vertido que asoló la zona cercana a la balsa con residuos tóxicos el pasado día 4, según informó el jefe de los servicios de seguridad, Tibor Dobson, a la agencia de noticias MTI. En el accidente también resultaron heridas al menos 150 personas. 45 de ellas están aún hospitalizadas; dos, en estado crítico.

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