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El tablero roto de Cataluña

La oposición afeó a Pedro Sánchez que se olvidara de Cataluña en su discurso para acusarle después con exageraciones y medias verdades sobre favorecer a los separatistas

Pedro Sánchez, antes de comenzar su discurso en el Congreso. En vídeo, la intervención del líder del PP, Pablo Casado. | Vídeo: Atlas

Pedro Sánchez, candidato a presidente, ha detallado este lunes durante dos horas sus planes para el futuro de España con el ofrecimiento de pactos de Estado y el anuncio de numerosas reformas legislativas. Pero ha olvidado referirse al desafío independentista catalán. Todos los líderes de la oposición le han afeado el supuesto despiste. Incluso Pablo Iglesias, líder de la formación con la que pretende acordar un Gobierno de coalición, le ha reprochado esa laguna mental. A partir de ese momento, todo en el debate de investidura ha girado en torno al futuro de Cataluña para dejar en el hemiciclo un paisaje de callejones sin salida.

Cataluña, fuera del programa de Gobierno. Pedro Sánchez ha desgranado con mucho detalle su programa de Gobierno para la presente legislatura con seis grandes retos a los que se enfrenta España: el empleo, la transición ecológica, la revolución tecnológica, la igualdad entre hombre y mujer, las desigualdades sociales y el futuro de la Unión Europea. Pero no ha dicho ni una palabra sobre el desafío independentista catalán, todavía muy vivo, ni de las ideas de su futuro Ejecutivo para gestionar ese problema.

“¿Hasta cuándo va a jugar a este juego de trileros ocultando la bolita amarilla?”, le ha preguntado Pablo Casado. “No ha tenido ni una palabra para el mayor desafío en la política española, no decir ni una palabra es decirlo todo”, le ha recriminado Albert Rivera (Ciudadanos).

El presidente en funciones ha intentado escurrir el bulto con una excusa poco creíble: “Cuando hablo de garantizar una buena sanidad, de combatir la precariedad en el empleo, hablo de problemas sociales que también se viven en Cataluña”. Pasado el mal trago, Sánchez ha intentado comprender a Pablo Casado: “Entiendo que usted habla de la crisis de convivencia en Cataluña, de la crisis territorial. Ustedes recurrieron el Estatuto de Autonomía que había votado la ciudadanía. El Estatuto fue recortado por el Tribunal Constitucional, pero validado por el pueblo catalán, es un problema político que tenemos que resolver”. Con esa declaración, Sánchez sugería una solución al problema catalán que los socialistas han aireado en alguna ocasión: recuperar los artículos del Estatuto que fueron anulados por el Tribunal Constitucional.

El pacto inexistente con Bildu en Navarra. Pablo Casado (PP) ha reprochado al candidato a presidente que dejara que los socialistas navarros pactaran con Bildu y les dieran responsabilidad en el futuro Gobierno —aún no se ha celebrado la sesión de investidura “por acción u omisión”. Albert Rivera (Ciudadanos) ha llegado más lejos y ha acusado a Sánchez de pactar con Batasuna partido ilegalizado que ya no existe y después ha citado a Bildu: “Nadie le ha forzado, pero usted se ha tirado en plancha a pactar con Bildu”.

Los socialistas no han pactado con Bildu en Navarra. La única negociación de los socialistas navarros ha producido un preacuerdo de Gobierno con los nacionalistas de Geroa Bai, con Podemos y con Izquierda-Ezquerra. En ese acuerdo no se cita el derecho de autodeterminación de Navarra, ni la anexión al País Vasco. Tan solo habla del fortalecimiento del euskera tomando como referencia una ley aprobada en 1986 y no cuestionada por nadie.

Torra y el nombramiento de los jueces. Albert Rivera ha acusado al PSOE de apoyar la propuesta del presidente Joaquín Torra para que el Gobierno catalán nombrase a los jueces en Cataluña. Nada de eso figura en el programa electoral de los socialistas. Rivera se refiere a la sugerencia del PSOE de recuperar para el Estatuto de Autonomía lo que anuló el Tribunal Constitucional. Entre los artículos eliminados figuraba la existencia de un Consejo General del Poder Judicial propio en Cataluña. Cuando los socialistas enmendaron en el Congreso ese artículo, intentaron limitar las competencias de ese Consejo General para que dependieran del ya existente en toda España.

Listas negras en Andalucía. Pedro Sánchez ha censurado la alianza de Ciudadanos con Vox en distintas comunidades autónomas. Y cuando ha definido los efectos de esa alianza, el candidato a presidente ha asegurado que en Andalucía se están haciendo listas negras con trabajadores y trabajadoras que luchan contra la violencia de género. No se han hecho listas negras en Andalucía. Fue una petición de información de Vox, que no atendió el Gobierno andaluz de PP y Ciudadanos.

Equiparación salarial de policías y guardias civiles. Pablo Casado ha recordado al candidato a presidente que no había dicho nada acerca de la equiparación salarial de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado con policías autonómicos. Y ha presumido de que esa equiparación salarial la dejó aprobada el PP. En realidad lo que se aprobó fue una proposición no de ley en 2017 que instaba al Gobierno a incorporar partidas para lograr esa equiparación salarial en 2018. Posteriormente, en octubre de 2018, los principales partidos, PP y PSOE incluidos, aprobaron tramitar una iniciativa legislativa popular respaldada por 550.000 firmas que reclamaba esa equiparación salarial. Todavía está pendiente.

Acercamiento de presos a Cataluña. Rivera y Casado han reprochado al candidato Pedro Sánchez el acercamiento de los presos por el desafío independentista a cárceles catalanas. Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior, impulsa esa iniciativa acogiéndose a lo que establece la Ley. Para trasladar a los presos ha contado con la autorización del Tribunal Supremo que juzga la intentona independentista catalana y que decide en última instancia dónde deben estar los presos.

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