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Casado y Rivera exigen el 155 y elecciones: “La aventura acabó”

Pablo Iglesias: “Presidente no escuche a quienes quieren incendiar Cataluña”.

El líder del PP, Pablo Casado, durante su intervención en el Congreso de los Diputados.

El líder del PP, Pablo Casado, no ha variado este miércoles un ápice, en su discurso improvisado y en todo momento sin papeles, lo que tenía pensado decirle al presidente, Pedro Sánchez, tras escuchar su discurso de una hora con referencias entrelazadas a Cataluña y al Brexit. Casado ha vuelto a insistir en que el Gobierno socialista lo único que tendría que hacer ahora es activar el artículo 155 de la Constitución para intervenir la Generalitat de Cataluña y convocar elecciones generales: "Vayamos al Senado a votar la aplicación del artículo 155, porque esto ya no da más de sí, su aventura acabó". Albert Rivera, de Ciudadanos, ha sido más respetuoso, pero con el mismo objetivo: "Ponga fecha a las elecciones ya, y convoque y ponga las urnas, y que salga un Gobierno fuerte".

Casado ha empezado su intervención con un tono premeditadamente despectivo hacia lo que acababa de escuchar por parte de Sánchez. No le ha gustado nada. "Y la montaña parió un ratón", ha comenzado. Luego ha agregado que el discurso del presidente le pareció "el parto de los montes, la nada". Todas esas invectivas le sirvieron para volver a desarrollar la gran acusación de partida que Casado mantiene sobre el actual presidente, al que niega legitimidad de origen por culpa de los socios "golpistas" con los que se alió para que triunfase la moción de censura con la que llegó al poder en junio pasado.

El presidente Sánchez le ha reprochado luego, en la réplica, ese estilo "faltón, soberbio y con falta de humildad" y que hubiese asumido, como identificó también a Rivera y al líder de Vox, Santiago Abascal, el rol de marioneta del "ventrílocuo José María Aznar". Al final hasta recapituló los insultos recibidos: "Golpista, presidente ilegítimo, indecente y demagogo".

El presidente del PP ha vuelto a reprocharle a Sánchez ser un "rehén en el banco azul" de sus socios y, sobre todo, del presidente catalán, Quim Torra, y de los partidos independentistas que están desafiando al Estado. Y esa parte de la intervención de Sánchez en la que advirtió a los nacionalistas que no consentirá más dejaciones de funciones de las fuerzas de seguridad en Cataluña le pareció a Casado que fue simplemente "amenazar con que va a amenazar".

El dirigente popular ha lamentado en esa línea que Sánchez se esté dejando atacar por los que le acompañaron en la moción de censura y que no esté defendiendo bien la Constitución y el Reino de España. Casado ha insistido en que el presidente del Ejecutivo es "responsable y cómplice de lo que está pasando en Cataluña". Y fue ahí cuando ha concluido: "¿Qué más tiene que pasar en Cataluña para que usted haga algo? Vayamos al Senado a votar la aplicación del artículo 155, porque esto ya no da más de sí, su aventura acabó". Y ha terminado con otro emplazamiento en el mismo sentido: "Cumpla con su palabra y convoque elecciones ya, antes de que sea demasiado tarde para su partido y para nuestro país".

Sánchez le contestó más tarde refrescándole a Casado qué es lo que había sucedido el año pasado cuando el entonces presidente Mariano Rajoy activó el 155: dos consultas ilegales como la del 9-N y el 1-O, aprobación de leyes y normas en el Parlamento catalán sin contar con la oposición y hasta la aprobación de una declaración unilateral de independencia. Sánchez interpreta que la situación está mejor ahora que entonces. Y demandó a Casado que actúe ahora con la misma "lealtad y sentido de Estado" que él se comportó entonces como líder de la oposición con el presidente Rajoy: "Ustedes sobre Cataluña echan gasolina y nosotros agua".

Casado no ha desaprovechado la ocasión para arremeter contra el presidente también por el acuerdo del Brexit y sus implicaciones en España con la relación sobre Gibraltar, y le ha acusado de capitular "porque estaba en Cuba agasajando a un dictador mientras se negociaba el futuro de España". El líder popular ha considerado el acuerdo del que presumió Sánchez sobre Gibraltar como "fracaso histórico" y "humillación sin precedentes".

Albert Rivera, líder de Ciudadanos, se ha unido a Pablo Casado para pedir a Sánchez elecciones y que se active el artículo 155 de la Constitución. “Si está dispuesto, mañana mismo nos sentamos para ponerlo en marcha”. Antes a Casado le ha reprochado que no levantara la voz cuando él pidió al anterior presidente del Gobierno Mariano Rajoy que no desactivara la intervención de Cataluña. Rivera entiende que ahora no se está cumpliendo la Constitución en España y que Sánchez debería hacerla cumplir, con el artículo 155: “El 155 es libertad, es democracia”.

Como colofón, el presidente de Ciudadanos ha acusado al presidente del Gobierno de “dividir” a los españoles y de estar equivocados sobre por dónde va el mundo, que no es por la división de derechas, izquierdas o liberales, sino de demócratas. “Hay que reconstruir lo que usted se ha cargado, los puentes, los consensos, la economía, pero España es mucho más que el sanchismo y superará a un presidente como usted”, le ha espetado. Sus reproches han sido continuos hacia el dirigente socialista por “gobernar con los que quieren destruir España”.

Con ironía, Rivera se ha mostrado comprensivo de que le den “miedo” a Sánchez las urnas dado el mal resultado reciente de los socialistas en Andalucía pero más tarde, en una réplica, le ha preguntado directamente al presidente si está dispuesto a bloquear el cambio en el Gobierno andaluz o incluso a permitir que PP y Ciudadanos puedan acceder a la Junta como partidos constitucionalistas sin Vox gracias a la abstención del PSOE. Y le interpeló: "Le espero en las urnas". Sánchez le ha dejado claro que esa opción no existe y no sucederá y le ha adelantado que cuando lleguen las elecciones generales tendrá que explicar ese pacto con la ultraderecha que le marcará.

Pedro Sánchez lamentó que Rivera se haya convertido en "la muleta" de la derecha en Andalucía y en España y haya abrazado el derechismo de Vox en vez de combatirlo con argumentos y de fijarle un cordón sanitario como han hecho los conservadores suecos y de otros países europeos. El líder del PSOE ha descalificado como "inútil" el voto a Ciudadanos en Cataluña.

A la petición recurrente de PP y Ciudadanos para que convoque elecciones, Sánchez solo dijo que las urnas llegarán, sin precisar más, pero sí avanzó que entonces su partido apelará "a la moderación de la España sensata" frente al "pacto vergonzante" en Andalucía que presume que tendrán que justificar los partidos de la derecha por aceptar los votos de Vox.

Hablar de la cuestión territorial en España es algo histórico cada vez que se ha abierto un período democrático. Y esta ha sido la primera aproximación del líder de Podemos, Pablo Iglesias, al debate sobre Cataluña para el que ha pedido ponderación y diálogo y menos inflamación: “Señor presidente no escuche a quienes quieren incendiar Cataluña”. El líder del grupo parlamentario de Podemos ha pedido a Sánchez que no haga caso “a las tres derechas que lidera José María Aznar” y ha recomendado al PP de Casado que escuche más a la presidenta del Congreso, la también popular Ana Pastor, por su discurso en la conmemoración del 40º aniversario, que al expresidente del Gobierno Aznar.

“Está bien hablar de banderas, pero hay gente que necesita patriotismo de llegar a fin de mes y empiezan a estar hartos de hablar de banderas a gritos”, ha señalado. El espíritu de la moción de censura contra el PP debe mantenerse y “construir” un proyecto de país. Los representantes de las Mareas, integradas en Unidos Podemos, y el portavoz de Izquierda Unida, Alberto Garzón, han criticado también al Gobierno de la Generalitat, aunque la petición de que los nacionalistas catalanes aprueben los Presupuestos ha sido una constante.

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