Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Pedro Sanchez elogia el “impulso reformista” del nuevo mandatario cubano

Díaz-Canel y su esposa acompañan al presidente español y a Begoña Gómez en un paseo por La Habana Vieja

El presidente cubano, Miguel Díaaz-Canel, junto al presidente Pedro Sanchez, en un acto en el Palacio de la Revolución.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha elogiado este viernes en La Habana el “impulso reformista” del nuevo mandatario cubano Miguel Díaz-Canel, que en abril pasado relevó a Raúl Castro al frente del país. Sánchez aludía a la voluntad del líder cubano de consolidar la apertura económica en la nueva Constitución y a su “sincera voluntad” de estrechar lazos con España, pero sin que se vislumbre atisbo alguno de democratización.

Sánchez, que se ha declarado "muy satisfecho" de una visita calificada de "histórica", no quiso revelar si ha pedido a Díaz-Canel la liberación de presos políticos, como le reclamó Amnistía Internacional, pero subrayó que en su conversación hablaron "de todo" y añadió que ambos países han acordado crear un marco de consultas regulares que incluirá los derechos humanos.

El nuevo líder cubano se ha volcado en la acogida a Sánchez, primer mandatario europeo que visita la isla tras su llegada al poder. El jueves por la noche le ofreció un almuerzo en el Palacio de la Revolución y esta mañana ha asistido al foro empresarial hispano-cubano, a pesar de que ha sido su vicepresidente y ministro de Economía, Ricardo Cabrisas, el que ha tomado la palabra en nombre de los anfitriones.

La sorpresa, sin embargo, ha venido cuando Díaz-Canel y su esposa, Lis Cuesta, han acompañado al matrimonio formado por Sánchez y Begoña Gómez en un paseo de una media hora a pie por La Habana Vieja, guiados por las explicaciones de Eusebio Leal, responsable de la rehabilitación del casco histórico de la ciudad. Al contrario de lo que sucedió en 1999, cuando Fidel Castro cerró las calles por las que paseaban el rey Juan Carlos y José María Aznar para evitar que los cubanos pudieran acercarse a ellos, esta vez las dos parejas, rodeadas por un férreo cordón de seguridad, han podido corresponder a cientos de vevinos y turistas que se agolpaban para saludarles, aunque la inesperada presencia en la calle del mandatario cubano acaparaba más interés que la de sus huéspedes españoles.

La visita de Sánchez a Cuba, duramente criticada por PP y Ciudadanos, ha sido aplaudida por los empresarios. Por primer vez desde que llegó a La Moncloa, Sánchez ha viajado acompañado por una delegación empresarial de la que formaba parte, entre otros, el nuevo presidente de la patronal CEOE Antonio Garamendi, quien en su primera intervención pública le ha prometido actuar con “lealtad institucional, independencia y sentido de Estado”.

Entre los 300 asistentes al foro empresarial hispano-cubano, en un hotel que la Administración Trump ha puesto en su lista negra, se encontraban dos destacados exmiembros de los Gobiernos de Rajoy: el exsecretario de Estado de Comercio, Jaime García Legaz, en su condición de presidente de la parte española del Comité Hispano-Cubano, y el exministro de Industria José Manuel Soria, en representación de una empresa canaria de exportación de vehículos para alquiler.

Sánchez se ha hecho eco de las quejas de los más de 250 empresarios españoles asentados en la isla, que arrastran impagos por casi 300 millones de euros de las autoridades cubanas, y les ha trasladado el compromiso de Díaz-Canel de “agilizar y dar respuesta pronta” a sus reclamaciones, pese a reconocer las dificultades por las que atraviesa la economía cubana ante la falta de divisas.

España es el tercer proveedor de la isla, tras Venezuela y China, con unos 900 millones de euros en exportaciones y un stock acumulado de 1.050 millones de euros en inversiones. No obstante, las trabas burocráticas y la falta de una moneda convertible siguen lastrando las perspectivas de negocio.

Además del turismo (operadores españoles gestionan el 70% de las camas de hoteles de lujo), Sánchez ha subrayado que las empresas españolas están preparadas para “estar presentes en algún gran proyecto” y ha aludido a sectores como energía, gestión aeroportuaria o ferrocarril. También ha lamentado que la "dejadez" del anterior gobierno del PP haya permitido que otros países "hayan tomado ventaja" y se hayan beneficiado de la "ausencia" de España. Una alusión apenas velada a Francia, que se hizo con la ampliación y gestión del aeropuerto de La Habana. De momento, el Gobirno cubano ha prometido elaborar una lista de proyectos que "se reservarán" a empresas españolas, según fuentes gubernamentales. El problema será cómo financiarlos.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información