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El socialista Ángel Franco niega el intento de soborno a una edil tránsfuga de Alicante

El exsenador, investigado por Anticorrupción, recuerda que Belmonte acabó dando la alcaldía al PP

El socialista Ángel Franco ante la Audiencia Provincial de Alicante. Ampliar foto
El socialista Ángel Franco ante la Audiencia Provincial de Alicante.

El histórico dirigente socialista Ángel Franco ha vuelto a situarse en el ojo del vendaval político. El exsenador y exdiputado, a quien se atribuye el control absoluto desde hace dos décadas de la agrupación local del PSOE, ha sido interrogado este miércoles por el fiscal anticorrupción Felipe Briones como sospechoso del supuesto intento de soborno desvelado por la concejal tránsfuga Nerea Belmonte.

“Esas acusaciones son rotundamente falsas”, ha dicho el investigado a los periodistas tras su comparecencia, que ha durado unas tres horas, y en la que ha estado asistido por su abogado. “Una cortina de humo”, ha dicho, con la que Belmonte pretende desviar la atención sobre su decisión de entregar al PP la alcaldía alicantina.

La edil no adscrita fue expulsada en 2016 de Podemos y de la coalición Guanyar Alacant, tras conocerse que había adjudicado un contrato a dedo a la empresa de unos amigos durante su mandato como concejal del tripartito de izquierdas que gobernaba entonces la corporación.

El tripartito (PSPV-PSOE, Guanyar y Compromís) saltó hecho añicos el otoño de 2017 por la negativa del alcalde socialista, Gabriel Echávarri, a dimitir. Procesado por prevaricación en dos causas judiciales, Echávarri dio finalmente su brazo a torcer y dejó el cargo en abril de este año. Dos semanas después, tras una nueva sesión de investidura, Belmonte votó en blanco y el PP recuperó el gobierno municipal, en detrimento de la candidata del PSOE, Eva Montesinos.

En un pleno posterior, dirigido ya por el nuevo alcalde, el popular Luis Barcala, la edil no adscrita desveló que habían intentado comprarle desde la bancada de la izquierda al ofrecerle un sueldo mensual de 3.500 euros y un puesto en las listas electorales a cambio de respaldar a Montesinos.

Belmonte no reveló entonces al autor del ofrecimiento. Lo hizo un mes más tarde, al comparecer como testigo en la investigación abierta por la Fiscalía tras la denuncia de dos militantes de Podemos. Tanto ella como su asesora, Elsa Martínez (exconcejal del PP y antigua directora de Ciudad de la Luz), señalaron directamente a Ángel Franco.

“Es rotundamente falso todo lo que denuncian estas dos señoras y así se lo he trasladado al señor fiscal”, ha contraatacado esta tarde, tras el interrogatorio en Fiscalía, el exsenador socialista. “Hoy estamos hablando de la acusación que han hecho una tránsfuga y su agente, cuya finalidad era entregar la alcaldía al Partido Popular. De eso es de lo que tienen que hablar. Solo quieren perjudicarnos a mí y a mi partido”, ha agregado.

El veterano militante del PSOE asegura haber respondido a todas las preguntas que le ha formulado el fiscal Briones. Acostumbrado al lodazal de la política, Franco ha sobrevivido a todas las luchas fratricidas de su partido. En el pasado, logró incluso salir indemne de la investigación del caso Brugal, que destapó su proximidad al empresario Enrique Ortiz. El promotor, pendiente de dos juicios por esa trama de supuesta corrupción, solía recurrir a él y a su inmensa red contactos para vencer los obstáculos con que se topaban sus negocios, entre ellos el Plan Rabasa, en el bando socialista.

Además de esta investigación, la Fiscalía de Alicante mantiene abiertas otras pesquisas vinculadas a la última crisis en el gobierno de la ciudad. Esas diligencias se centran en la contratación de un asesor por parte Barcala, en la que la oposición de izquierdas aprecia una contraprestación al voto en blanco de la tránsfuga.

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