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Brugal y “el gran jefe del PSOE”

Ángel Franco jugó de intermediario con los protagonistas de la trama

José Antonio Román saluda a Angel Franco en mayo de 2005 al inicio de la reunión tras la crisis por el apoyo al plan Rabasa.
José Antonio Román saluda a Angel Franco en mayo de 2005 al inicio de la reunión tras la crisis por el apoyo al plan Rabasa.

El nombre del ex dirigente socialista Ángel Franco aparece en decenas de las conversaciones telefónicas interceptadas por la Policía incluidas en el sumario del caso Brugal, que investiga una supuesta trama político-empresarial en la que está imputada la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, del PP, por supuestamente amañar el PGOU para favorecer los intereses del empresario Enrique Ortiz, que también está imputado por el juez. Franco no está imputado, pero el contenido de las grabaciones desvela el papel de intermediario que jugó con algunos de los protagonistas de la trama.

Las llamadas entre Franco, al que en las conversaciones la policía identifica como “el gran jefe del PSOE”, y Ortiz empiezan a ser frecuentes a partir de la dimisión de Luis Díaz Alperi como alcalde de Alicante en el 11 de septiembre de 2008. Ese mismo día Ortiz llama a Ángel Luna para invitarle a sus bodas de plata, pero este declina la invitación ya que coincide con la celebración del congreso del PSPV en Valencia. Unos días más tarde el promotor del Plan Rabassa llama a Franco para preguntarle si conoce al presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, Juan José Moragues. “Sí le conozco, le conozco razonablemente bien”, contesta Franco. Ortiz pide que le concrete una entrevista con él para hablar de las necesidades hídricas del Plan Rabassa y el político contesta: “Te puedo propiciar una entrevista”. Ese mismo día Ortiz llama también a Pepe Cataluña, histórico dirigente del PSPV que durante años se ha encargado de las finanzas del partido, para pedirle también una cita con Moragues con el supuesto objetivo de desbloquear Rabassa.

En paralelo el empresario se interesa por el devenir del congreso del PSPV en Valencia que se celebra en septiembre de 2008. La policía intercepta varias conversaciones de Ortiz con Franco. En una de ellas, el promotor de Rabassa le pide al dirigente político que aplace, por ahora, la entrevista con la Confederación porque “si gana Puig cambia el escenario”, aseguró Ortiz.

Con Sonia Castedo ya de alcaldesa en Alicante, al día siguiente de su toma de posesión, Franco y Ortiz quedan para verse el domingo en “un sitio discreto”, según el informe policial. Durante estos días la policía intercepta varias llamadas entre ambos, pero sin detallar el contenido de las conversaciones. Tras el congreso del PSPV en el que gana Jorge Alarte por un puñado de votos, Franco y Ortiz hablan por teléfono y “se lamentan del resultado” del cónclave en el que perdió Ximo Puig, actual secretario del PSPV.

El 15 de octubre de 2008 el PGOU de Alicante se somete a información pública, y se abre el periodo de alegaciones. Meses más tarde, en enero de 2009, el empresario pregunta a Franco por el futuro portavoz municipal, Roque Moreno “un personaje un tanto curioso”, según Franco. “Por saber si se porta bien o mal, para premiarle o castigarle”, contesta Ortiz en referencia al portavoz socialista al que pretende dar unas tarjetas para que los ediles de oposición puedan aparcar en el aparcamiento de Alfonso El Sabio. Franco contesta: “De momento no sé, este es un tipo bastante, bastante rarito… Tendrá que demostrar también que va de algo y hace algo, todavía falta verlo”. A partir de este momento, presuntamente, Ortiz diseña una estrategia, con la colaboración de Franco, para conseguir que la operación especulativa en el Rico Pérez sea aprobada por el PP y el PSOE.

Meses más tarde Ortiz, intenta frenar la querella que el PSPV presentó contra el Plan Rabassa, y mientras recababa información detallada sobre Ángel Luna. Sonia Castedo tenía mucho interés en conocer detalles sobre su actividad profesional del portavoz socialista en las Cortes en la etapa en que trabajó para las empresas de Ortiz. Las grabaciones del caso Brugal recogen decenas de llamas entre el empresario y el exdirigente socialista que supuestamente habría actuado como enlace y puente entre Ortiz y los ediles en del PSOE en el Ayuntamiento en temas como Rabassa o el Rico Pérez. Prueba de ello es una llamada, el 11 de enero de 2010, en la que Ortiz llama al exsenador para intentar comer con Roque Moreno, que éste le dice no puede hasta dentro de unos días. Y Ortiz en la grabación pide a Franco que le diga a Roque: “Que nos apoye, hostia, que es para el Hércules”. Franco contesta: “Está claro”.

El concejal en la sombra

E. M., Alicante

Si la nueva etapa en la dirección del PSPV de Alicante, con Gabriel Echávarri de secretario general, ha servido para algo ha sido para el incombustible Ángel Franco renazca y reaparezca en la escena pública. El exsecretario general del PSPV y exsenador se ha convertido en un concejal en la sombra. Aparece en los actos públicos, en algunas ocasiones se sienta en los asientos junto a los ediles, en el Ayuntamiento entra y sale como si estuviera en su casa, asiste de espectador a los plenos y ayuda a preparar las intervenciones del portavoz Miguel Ull, como ocurrió en el reciente debate sobre el estado de ciudad. Y algunos militantes le atribuyen influencia y potestad para quitar o poner dedicaciones exclusivas a los ediles.

En el PSPV todos conocen a Ángel Franco. Su vida es la política y a ella se dedica mañana, tarde y noche. Conocidas son las reuniones en su casa con militantes y cargos socialistas para trazar estrategias. “Gane quien gane, siempre gana Franco”, asegura un conocido empresario de Alicante que conoce bien la trayectoria política del exsenador.

El nuevo líder local del PSPV y Franco ya se enfrentaron en unas elecciones, cuando Echávarri fue cabeza de lista de Unión Valenciana al Senado en 2000. A los pocos meses Echávarri se afilió al PSPV de Alicante. La victoria de Ximo Puig en el último congreso del PSPV y el pacto suscrito el pasado verano entre diferentes sensibilidades para apartar al sector de Elena Martín de la dirección del PSPV ha intensificado el protagonismo de Franco. Tanto que Echávarri comentó hace unas semanas en un encuentro informal con periodistas que se había reunido con Franco para pedirle que “diera un paso atrás”, y no apareciera tanto en público.