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Los negocios del mago del botín de Zaplana

El abogado que asesoró al exministro participó en operaciones de la mayor trama corrupta de Latinoamérica

El exministro del Gobierno de José María Aznar Eduardo Zaplana, que fue arrestado la semana pasada por repatriar presuntamente 10,5 millones procedentes del cobro de sobornos durante su etapa como presidente de la Generalitat valenciana (1995-2002), desembarcó en un campo de minas al elegir supuestamente como asesor fiscal a Fernando Belhot, un especialista en la creación de telarañas societarias opacas.

Eduardo Zaplana sale de su vivienda en un coche junto a agentes de la Guardia Civil tras el registro en su domicilio de Valencia.

Este abogado uruguayo de 44 años, que fue recomendado a Zaplana por el expresidente de la Comunidad de Madrid y presunto cabecilla de la red corrupta Lezo Ignacio González, pasa por ser un viejo conocido de los agentes de la Unidad de Inteligencia Financiera de Andorra (UIFAND), el organismo del pequeño país pirenaico dedicado a combatir el blanqueo.

El nombre de Belhot aparece vinculado a los despachos de Montevideo (Uruguay) BGL Asesores Legales Fiscales y South Capital Partners. Desde sus oficinas, donde se ofrecen servicios de “finanzas corporativas”, se crearon múltiples sociedades que se imbricaron después en redes corruptas. Tramas que usaron presuntamente el mismo instrumento para ocultar fondos: la Banca Privada d’Andorra (BPA).

Documentos confidenciales de la BPA e informes de la Policía de este Principado a los que ha tenido acceso EL PAÍS sitúan a Belhot y a sus socios tras una madeja de cuatro cuentas en esta entidad. La BPA fue intervenida en marzo de 2015 por un presunto delito de blanqueo. La institución financiera acogió las fortunas del clan Pujol, la mafia rusa y los saqueadores de la compañía estatal Petróleos de Venezuela S. A. (PDVSA). También fue el banco predilecto de Odebrecht, la constructora que reconoció sobornos por 788 millones de dólares (680 millones de euros) a dirigentes de 12 países a cambio de obra pública.

La antigua firma de Belhot, BGL, manejó cuatro cuentas en la Banca Privada d'Andorra (BPA)

Los investigadores colocan a Belhot en oscuras operaciones financieras conectadas a Odebrecht y a la constructora brasileña OAS.

Así, cuatro sociedades controladas por Belhot y sus socios participaron en la ingeniería financiera que derivó en los pagos en B a una subcontrata del soterramiento del tren de Sarmiento (Argentina). Una infraestructura de 3.000 millones de dólares (2.572 millones de euros) que se licitó en 2006 bajo el mandato del expresidente argentino Néstor Kirchner.

Un consorcio al que perteneció Odebrecht abonó 395.000 euros en negro a la citada subcontrata, según un informe de la Policía de Andorra del 11 de abril de 2017. La operación contó con la ayuda de las sociedades Lion’s Soul Corp, Natland, Vansley International Inc. y Convengerce. Se trata de firmas que fueron creadas –según los investigadores- por el despacho BGL, donde trabajó hasta julio de 2015 el asesor de Zaplana (después pasó a formar parte del despacho South Capital Partners).

Informe de la Policía de Andorra que menciona las cuentas controladas por Fernando Belhot en la BPA. ampliar foto
Informe de la Policía de Andorra que menciona las cuentas controladas por Fernando Belhot en la BPA.

Este periódico ha intentado sin éxito contactar con Belhot.

Los agentes sostienen que el bufete del uruguayo pilotó estas sociedades. “Sus beneficiarios son Juan Carlos González Lerena, Gonzalo Fernández Ameglio, Washington Fernando Belhot Fierro y Claudio Marcelo Chakiyian Vázquez, todos ellos directivos y accionistas del grupo BGL y South Capital Patners”, recoge el informe que no cita expresamente esta obra (mencionan un tramo del ferrocarril). Sin embargo, dos de las cuatro empresas del tren de Sarmiento han vinculado los presuntos pagos irregulares a este proyecto investigado por la Justicia argentina.

Una de las pruebas más sólidas de las autoridades judiciales andorranas sobre este caso es un acta confidencial de la BPA en la que el antiguo responsable del banco en Uruguay, Andrés Norberto Sanguinetti, Betingo, que está en prisión preventiva en Andorra por blanqueo, pidió a la entidad pagar con fondos opacos a la subcontrata del soterramiento del tren de Sarmiento.

“Se solicita autorización para ejecutar una operación triangular, en la que participan Lion’s Soul y Carday para pagar a una subcontrata en B”, recoge el documento fechado el 22 de julio de 2011. En esta transacción participó el minúsculo despacho de arquitectura madrileño DCS Workshop y su dueño, Juan Lago-Novás.

Odebrecht utilizó la cuenta en la BPA de Andorra del estudio de Lago-Novás para mover 34,6 millones de dólares (29,7 de euros). El dinero se destinó presuntamente al pago de comisiones ilegales a políticos y altos funcionarios de Perú, Ecuador, Guatemala y Brasil. El arquitecto madrileño afirma que se hizo a sus espaldas y que fue “utilizado”.

Mossack Fonseca y 'Panama Papers'

La Policía de Andorra señala además que Marcelo Odebrecht, el expresidente del gigante brasileño de la construcción condenado a 19 años de cárcel por corrupción y blanqueo, contactó con Belhot a través del despacho panameño de Mossack Fonseca, origen de la filtración periodística que afloró en los Papeles de Panamá.

Los agentes destacan también que Ricardo Trombetta, ex asesor tributario de la constructora OAS que participó en una delación premiada –mecanismo que permite una rebaja de pena a cambio de ofrecer información verdadera en una investigación-, asegura haber sido contratado por Belhot y su socio Chakiyian. El objetivo: “asumir el control de la sociedad Kinsgfield cuyo fin era retirar a través de contratos ficticios los recursos de las subsidiarias de OAS en Ecuador, Perú y Guatemala”.

investigacion@elpais.es

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