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Los presidentes autonómicos del PP se alzan contra el acuerdo de Moncloa con el PNV sobre el cupo vasco

Los dirigentes populares en la oposición urgen a renovar el modelo de financiación

La crisis del modelo autonómico español no solo viene por el proceso secesionista en Cataluña sino que toma cuerpo en otras comunidades autónomas en las que se ha levantado la bandera contra "los privilegios" y "la desigualdad" en derechos y oportunidades. El retraso en la renovación de la financiación de las comunidades autónomas al tiempo que se aprobaba el Cupo para el País Vasco ha soliviantado a los presidentes de gobiernos autonómicos del PP después de que ya protestaran los del PSOE. Se preguntan cómo se ha hecho ese cálculo de 1.300 millones anuales que, según los suyos, es tan beneficioso para el País Vasco como insolidario para el resto de España.

Mariano Rajoy, en una imagen de archivo. Ampliar foto
Mariano Rajoy, en una imagen de archivo. EL PAÍS

Los presidentes autonómicos del PP piden al Gobierno de Mariano Rajoy que explique cómo se han calculado los 1.300 millones de euros que se han establecido como base para el cupo del País Vasco, porque supone rebajar en 225 millones al año la cantidad que pagará este gobierno autonómico al central como compensación por las competencias no transferidas. Estos líderes territoriales se muestran completamente disconformes "con los privilegios" que comporta el cupo cuando sus comunidades están asfixiadas. Su responsabilidad les hace actuar más como presidentes autonómicos que como militantes del PP y no tienen en cuenta que quien ha negociado el cupo con el PNV y el Gobierno vasco ha sido el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, su presidente también en el partido. Las diferencias de criterios son ostensibles si los interlocutores están en la oposición en sus comunidades autónomas. Quienes no gobiernan son mucho más comprensivos y dan por seguro que el cálculo está bien hecho. Todos, eso sí, demandan con urgencia un nuevo modelo de financiación.

"Una cosa es el concierto y otra cosa es el cupo, la cuantía, cómo hace las cuentas el Gobierno de Euskadi con el central", razonó Alberto Núñez Feijóo, el presidente de Galicia, en una rueda de prensa posterior a la votación del cupo. "Yo no voy a hacer demagogia sobre el concierto vasco, que es un precepto constitucional", apuntó; "pero sí creo que es razonable que al resto de presidentes autonómicos se nos explique cómo se llega a las cuantías del cupo, es decir, a las cuantías que el Gobierno vasco tiene que trasladar al central, dado que la recaudación le corresponde al Ejecutivo de Euskadi".

Tras la aprobación del cupo vasco esta semana en el Congreso, la coincidencia de Feijóo con el resto de presidentes autonómicos del PP es total. Todos quieren que se reúna al Consejo de política económica y fiscal para conocer los detalles del mecanismo que ha llevado al Ministerio de Hacienda a calcular que 1.300 millones al año es la cifra correcta. Los barones del PSOE coinciden en la necesidad de una explicación sustentada en datos, y más ahora que no se culminan las negociaciones para renovar la financiación autonómica (pendiente desde 2015). En el fondo de esa petición subyace el temor a que Euskadi esté siendo sobrefinanciada como fruto del acuerdo político que el Gobierno necesitaba para sacar adelante los Presupuestos de 2017 e intentar aprobar los de 2018.

"Los cupos fomentan la injusticia, la discriminación y la desigualdad", resumió Fernando López Miras, el presidente de Murcia, que consideró que el cálculo del cupo no es "en absoluto" justo con la Comunidad Autónoma que preside. "No puedo estar más en desacuerdo con él".

"Consideramos necesario que también se explique a todas las comunidades autónomas el cálculo del Cupo", advirtió José Ignacio Ceniceros, el presidente de La Rioja, que prometió ser "vigilante" en la cuestión. "La Rioja es una comunidad limítrofe con el País Vasco y consideramos que el sistema de Concierto y Cupo no puede suponer que haya diferencias fiscales entre los territorios forales y los de régimen común porque perjudica a nuestras empresas y trabajadores", siguió. "Si la aprobación del nuevo cupo vasco, que es constitucional, va a suponer mayores recursos para el País Vasco, entendemos que el Estado está obligado a incrementar la financiación del resto de Comunidades".

"Lo único que nosotros conocemos son los informes de los últimos años que vienen a coincidir en la enorme y creciente disparidad existente entre los territorios forales y los de régimen común en términos de financiación por habitante ajustado. Y eso es difícilmente explicable y sostenible", lamentó Juan Vicente Herrera, el presidente de Castilla y León. "La pregunta a la que ahora debe contestarse es si esta reciente revisión del Cupo Vasco se va a traducir en una reducción o en un aumento de esas diferencias". Y subrayó: "La pregunta es sencilla. Pero nos tememos que la respuesta no sea precisamente satisfactoria".

Líderes regionales

La vinculación de la aprobación del cupo con la negociación pendiente para renovar la financiación autonómica subrayó como nunca la diferencia entre gestionar un Presupuesto y no hacerlo. Mientras que los presidentes autonómicos del PP reaccionaron al acuerdo con preocupación, sus colegas de otras regiones sin responsabilidades de gobierno se expresaron en un tono bien distinto.

"No es sensato políticamente empezar a mirar agravios entre comunidades. Tengo la convicción de que los cálculos son adecuados y de que las cosas se han hecho bien", aseguró el exministro Alfonso Alonso, que lidera al PP en el Euskadi, la Autonomía beneficiada por el acuerdo. Tal como ocurre con la inmensa mayoría de los políticos vascos y navarros, de todos los partidos, la defensa de su sistema de financiación es férrea. Así lo hizo Alonso, que pidió que no se siembre la discordia entre comunidades. "No podemos hacer discursos de agravio entre unas y otras comunidades", señaló el político popular que defiende, en paralelo, un sistema de financiación adecuado para las comunidades del régimen general.

"No es un tema que se dirima en términos de justicia", agregó Xavier García Albiol, presidente del PP catalán. "El cupo vasco está recogido en nuestra Constitución. Ahora ha sido posible revisarlo puesto que la situación económica lo permite, igual que hemos de revisar el modelo de financiación del resto de Comunidades para mejorarlo", añadió. "El modelo pactado por PSOE y ERC no es un buen sistema, nosotros lo hemos denunciado siempre. Nosotros queremos un nuevo sistema de financiación autonómica, que respete los principios de justicia, igualdad, solidaridad, ordinalidad y sostenibilidad, que garantice la prestación de servicios públicos de calidad".

El presidente del PP andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, no tiene la responsabilidad de gobernar sino de hacer oposición todos los días al gobierno que preside la socialista, Susana Díaz, con el apoyo de Ciudadanos. En sus apreciaciones no hubo atisbo de crítica al gobierno de Mariano Rajoy por el acuerdo sobre el cupo vasco sino que demanda al PSOE que pacte con el PP un nuevo modelo de financiación autonómica. "El modelo está desfasado", dijo. La heterogeneidad de las regiones de España lleva consigo que el modelo de financiación sea de gran complejidad para tener en cuenta las necesidades tan diversas de cada comunidad autónoma. Acuerdo y no utilizar la financiación como "arma arrojadiza", además de recordar que el modelo aún vigente el gobierno socialista no lo pactó con el PP. El retraso en su renovación lo justifica en parte por la crisis económica. "Un nuevo modelo necesita más recursos y con la crisis económica era imposible, ahora sí se puede hablar de la renovación y pedir al PSOE que se le pase su alergia a pactar con el PP"

"Primero, respetamos que el cupo está dentro del marco legal, constitucional, que son derechos históricos que aquella comunidad tiene", recordó Asier Antona, que está al mando del PP canario. "Lo digo desde la perspectiva canaria: ahora en el Congreso se está terminando el plazo de enmienda de la ley del régimen económico y fiscal de Canarias. Canarias también tiene una singularidad económica, un fuero singular y un estatus diferenciado", siguió. "No debe ser ningún freno, cortapisa, piedra, para que en el marco del consejo de política fiscal y financiera se aborde el nuevo modelo de sistema de financiación autonómica".

Con él coincidió Isabel Bonig, que tiene el timón de la formación de Rajoy en la Comunidad Valenciana: "Hay que dejar claro que lo que es injusto es el actual sistema de financiación aprobado por el PSOE. Es un modelo que ha castigado financieramente a los valencianos desde 2009. El cupo es independiente del sistema de financiación autonómica".

Solo José Antonio Monago, líder extremeño del PP, se mostró interesado en revisar el cálculo del cupo. Quizás porque él también ha sido presidente autonómico.

"Todo lo que sea despejar dudas e incertidumbres, siempre es bueno", opinó Monago. "Por eso, si el cálculo es correcto, nada que decir. Viene recogido en la Constitución", recordó. "No vayamos a ser como los nacionalistas catalanes que espigan la Constitución para lo que les interesa, y lo que no, lo menosprecian y desobedecen. La mejor forma de combatir el enfrentamiento entre regiones, es con las cuentas claras".

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