Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

No habrá vacunas contra el ébola hasta enero del 2015, según la OMS

Sesenta voluntarios se inyectan el virus en un ensayo que busca una vacuna en Reino Unido

Un trabajador de Médicos Sin Fronteras sujeta un niño sospechoso de estar infectado por ébola en Liberia.
Un trabajador de Médicos Sin Fronteras sujeta un niño sospechoso de estar infectado por ébola en Liberia.

Las primeras vacunas contra el ébola tendrán que esperar al menos hasta enero del 2015, según la explicado la Organización Mundial de la Salud (OMS). Está previsto que estos tratamientos comiencen a probarse en los países afectados por la enfermedad en África occidental a principios del año próximo. Mientras, sesenta personas están participando en un ensayo clínico en el Instituto Jenner de Oxford (Reino Unido). Estos voluntarios se han inyectado parte del virus para buscar una solución que pueda evitar futuros brotes de la enfermedad.

La OMS colabora "intensamente" con las farmacéuticas y los reguladores al objeto de acelerar en lo posible la aplicación de una gama de posibles tratamientos para combatir este mal, según han confirmado fuentes de la Asociación Española de Vacunología. La OMS ha advertido de que, en cualquier caso, no será una campaña de vacunación masiva debido a la limitada cantidad de medicación disponible.

La reunión de los expertos de esta organización el pasado 5 de septiembre impulsó el desarrollo prioritario de dos vacunas: la del adenovirus tipo 3 del chimpancé y la de la estomatitis vesicular. Ninguna de ellas se ha ensayado todavía en seres humanos para intentar frenar el ébola pero la primera, ChAd3, sí ha sido utilizada con otras enfermedades y es aparentemente segura. Los estudios para aplicarlas están ya en marcha en los EE.UU. y en breve comenzarán también en Europa y África, por lo que los especialistas esperan los primeros resultados sobre seguridad este próximo mes de noviembre.

Hasta ahora, el virus carece de tratamiento específico o vacuna eficaz pese a causar más de tres millares de muertos (3.338 según el último recuento de la OMS a 1 de octubre, en lo que los científicos consideran "el brote más mortífero" de su historia) en Guinea, Sierra Leona, Liberia y Nigeria y, en las últimas semanas, también en España (con la enfermera Teresa Romero) y Estados Unidos, con el caso conocido este domingo

Prueba de la urgencia que preside las investigaciones científicas es que el pasado 12 de agosto la OMS aprobó de manera extraordinaria el uso de tratamientos experimentales en las víctimas de esta dolencia. De los fármacos administrados hasta ahora a seres humanos, el primero fue el denominado ZMapp, de la compañía Mapp Pharmaceuticals (EE.UU.), que sigue analizando su eficacia real para plantearse a continuación el reto de su producción en grandes cantidades con un comprador que lo financie.

Este suero fue aplicado con éxito en el caso de dos cooperantes norteamericanos contagiados en Liberia, Kent Brantly y Nancy Writebol, pero no pudo salvar la vida del sacerdote español Miguel Pajares, infectado en el mismo país. Otro medicamento que ha despertado esperanzas es el TKM-Ébola, de la compañía Tekmira (Canadá), que recibió financiación del Departamento de Defensa de EE.UU. para su desarrollo y asegura haber completado una primera fase de pruebas clínicas "con éxito".

La Agencia de Salud Pública de Canadá, mientras, ha desarrollado una vacuna experimental, la VSV-EBOV, que ofrece resultados "prometedores" en animales aunque falta por ver la reacción en humanos. Existen varias vacunas más en desarrollo, como una variante de la de la rabia impulsada por los Institutos Nacionales de Salud estadounidenses (NIH) y la Universidad Thomas Jefferson.

Por otro lado, sesenta personas participan en un ensayo clínico de la vacuna contra el virus del ébola que se está desarrollando en el Instituto Jenner de Oxford (Reino Unido). En el estudio, los voluntarios deben inyectarse parte del virus con el objetivo de buscar una solución que pueda evitar futuros brotes de la enfermedad, según cuenta La Razón.

Más información