Trump estudia reducir sus tropas en Alemania tras las críticas de Merz a la guerra en Irán
El presidente responde con esta amenaza a las declaraciones del canciller, que dijo que Washington estaba siendo “humillado” en ese conflicto


Las relaciones entre el canciller de Alemania, Friedrich Merz, y el presidente estadounidense, Donald Trump, no están en su mejor momento. Tras las críticas del líder conservador a Estados Unidos por la guerra en Irán, ahora Trump ha anunciado una posible reducción de sus tropas en Alemania.
“Estados Unidos está estudiando y revisando la posible reducción de tropas en Alemania, y se tomará una decisión al respecto en un breve plazo de tiempo”, escribió Trump el miércoles en su plataforma Truth Social.
El anuncio se produce después de que Merz se pronunciara de forma crítica sobre la ofensiva estadounidense contra Irán, en la que dijo que EEUU no tenía “ninguna estrategia” y que toda una nación estaba siendo “humillada” por las autoridades iraníes, provocando así una fuerte reacción por parte de Trump.
“El canciller de Alemania, Friedrich Merz, cree que no pasa nada si Irán tiene un arma nuclear. ¡No tiene ni idea de lo que está hablando!”, escribió Trump y agregó que “¡No es de extrañar que a Alemania le vaya tan mal, tanto económicamente como en otros aspectos!”. Sin embargo, la acusación de Trump no es cierta. Al contrario, el líder conservador siempre ha abogado por aumentar las sanciones contra Irán y ha aprovechado una visita este jueves ante las tropas en Munster, en el norte de Alemania, para recordar una vez más que “el programa nuclear militar de Irán debe terminar”.
En su breve declaración ante los soldados, el canciller alemán afirmó que “en todas estas cuestiones” mantienen un “contacto estrecho y de confianza” con sus socios y “también y especialmente con Washington”, algo que hacen con “un respeto mutuo”. Asimismo, insistió en que siguen apostando por una OTAN fuerte y una asociación transatlántica “fiable”.
Sin embargo, tras las críticas de Trump, Merz ha pasado de ser considerado en su primera visita a la Casa Blanca el pasado verano como un great leader a ser objeto de los ataques del mandatario estadounidense, uniéndose así a una extensa lista de dirigentes entre los que se encuentra también Pedro Sánchez. Merz había alardeado hasta hace poco de la buena sintonía que existía entre ellos y de que hablaban por teléfono con frecuencia y de forma “relativamente cercana y cordial”.
Pero la amenaza de ahora del presidente estadounidense no es nueva. Trump ya había amenazado con reducir el contingente de tropas en Alemania durante su primer mandato, de 2017 a 2021. No obstante, como recuerdan los expertos en seguridad y defensa, esas tropas están principalmente para servir a los intereses estadounidenses y cuentan con unas infraestructuras y unos costes considerables para lo que necesitaría al Congreso, que ya obstaculizó los planes de retirada en 2020.
Según datos del ejército estadounidense de mediados de abril, actualmente hay unos 86.000 soldados estacionados en Europa, de los cuales unos 39.000 se encuentran en Alemania. La cifra varía regularmente, entre otras cosas debido a las rotaciones y los ejercicios militares. Las tropas estadounidenses se han convertido en un importante factor económico para las regiones situadas en torno a las bases. El ejército estadounidense da empleo a miles de trabajadores locales y, además, miles de puestos de trabajo más dependen de las tropas estadounidenses, sobre todo en los estados federados de Renania-Palatinado, Baden-Wurtemberg y Baviera.
A pesar de las críticas desde EEUU y del endurecimiento del tono entre los dos países, Merz es consciente de la importancia de las relaciones con Trump, también de cara a la OTAN. Por eso intentó tranquilizar y desmintió el miércoles que las relaciones estén en horas bajas.
“La relación personal entre el presidente estadounidense y yo sigue siendo buena, al menos desde mi punto de vista. Simplemente he tenido dudas desde el principio sobre lo que se inició con la guerra de Irán, y por eso lo he expresado”, declaró Merz al ser preguntado al respecto en una rueda de prensa.
“Seguimos manteniendo buenas conversaciones. El ministro de Exteriores ha regresado esta mañana de Nueva York y ha informado de las más diversas conversaciones que ha mantenido allí con el Gobierno estadounidense. Así pues, seguimos, por decirlo en inglés, on good speaking terms [hablando en buenos términos]”.

Durante meses, el canciller alemán y el presidente estadounidense han mantenido una relación bastante buena, incluso durante su visita a la Casa Blanca, en la que se mostró bastante solícito y evitó entrar en una disputa pública con Trump cuando este criticó a España, socio de Alemania en la Unión Europea, algo que desató el descontento entre sus socios europeos y también dentro de su país.
Para Merz, la vinculación de Alemania con Occidente y la alianza transatlántica forman parte de su ADN político. Sin embargo, su visión de EE UU ya había cambiado antes de la guerra de Irán, a más tardar cuando Trump, a principios de año, se planteó que EE UU podría anexionar Groenlandia. Esto hizo que la certeza que regía hasta entonces de que EE UU era una potencia protectora con la que se podía contar se resquebrajara.
A esto le siguió la decisión de la guerra de Irán, para la que no consultó ni avisó a sus socios europeos, que ahora sufren las consecuencias económicas. Desde entonces, Merz ha cambiado su tono y ha criticado públicamente a Washington, como hizo en un encuentro con estudiantes el pasado lunes, donde hizo las declaraciones de que “toda una nación” —en alusión a EE UU― “está siendo humillada por los dirigentes iraníes, sobre todo, por la denominada Guardia Revolucionaria”, lo que desencadenó la ira de Trump. El distanciamiento es notorio y se extiende el deseo de no depender ya por completo de EE UU.
En Europa existen desde hace décadas decenas de grandes bases militares estadounidenses que revisten una enorme importancia para las operaciones de los estadounidenses en todo el mundo. Allí se estacionan tropas, armas, barcos y aviones, se controlan drones o se atiende a los heridos. En Alemania, además de la base aérea de Ramstein, la mayor fuera de EE UU, se encuentra también el Mando Superior de Estados Unidos para Europa (EUCOM) en Stuttgart. EE UU mantiene otras bases importantes en Italia y en Gran Bretaña. En España, Washington tiene dos importantes bases: una naval en Rota y una aérea en Morón.
A finales de 2025, el Congreso de los Estados Unidos aprobó un mecanismo de seguridad: así, el número total de efectivos que se encuentran de forma permanente bajo la jurisdicción del Mando de Europa no puede ser inferior a 76.000 durante más de 45 días. A partir de entonces, habría que seguir determinados procedimientos de notificación para solicitar una reducción.


























































