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Colombia investiga el secuestro de dos periodistas holandeses

Los informadores estaban trabajando en la región del Catatumbo, zona de influencia del ELN

Periodistas secuestrados en Catatumbo
Miembros de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Las autoridades colombianas investigan el secuestro de dos periodistas holandeses en la región del Catatumbo —en el departamento de Norte de Santander, cerca de la frontera con Venezuela—, en una zona de influencia del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Se trata del reportero Derk Johannes Bolt, de 62 años, y del cámara Ernest Marie Follender, de 58, que según la información proporcionada por el Ejército “se disponían a realizar un reportaje en el casco urbano de El Tarra”, un municipio azotado por la guerrilla donde hace un año fue secuestrada la corresponsal de El Mundo Salud Hernández-Mora.

"El ministerio da a este caso la más alta prioridad", ha afirmado una portavoz del ministerio Relaciones Exteriores holandés en declaraciones recogidas por France Presse. La portavoz ha confirmado que los "dos empleados del programa Spoorloos están siendo retenidos contra su voluntad". Spoorloos es un programa de la emisora pública Kro-Ncrv, presentado por Derk Bolt, que ayuda a las personas adoptadas por holandeses a encontrar sus padres biológicos en el mundo, informa Isabel Ferrer desde La Haya. 

Tras la desaparición este lunes de los dos informadores, las fuerzas de seguridad han apuntado a miembros del llamado Frente Héctor como probables responsables del secuestro. Las autoridades han enviado un avión del ejército del aíre “para el reconocimiento del aérea general donde habrían ocurrido los hechos” y han ordenado “el ingreso al área de tropas con capacidades de operaciones especiales para implementar un cordón humanitario”.

La Defensoría del Pueblo ha exigido “la inmediata liberación” de los dos periodistas holandeses retenidos. El secuestro se produce cuando falta una semana para que las FARC culminen la dejación de armas y en pleno proceso de diálogo con el ELN, la segunda guerrilla del país. Las conversaciones con esa organización insurgente empezaron formalmente en febrero y apenas se han registrado avances. De hecho, uno de las razones de máxima fricción entre este grupo y el Gobierno colombiano consiste precisamente en que no ha abandonado la práctica del secuestro. Justo esta mañana, había liberado a ocho jóvenes que desaparecieron el pasado miércoles en la misma zona. La delegación de paz de esta guerrilla asegura que desde que se conoció la noticia está tratando de "ayudar a esclarecer la situación de las personas retenidas". No obstante, justifica que en esa zona "la posibilidad de efectuar privaciones temporales de la libertad a personas desconocidas y ajenas a las comunidades se corresponde con una actitud preventiva, de ejercicio de protección y seguridad, natural para cualquier fuerza insurgente".

La región es el Catatumbo, que sigue siendo un corredor estratégico para los grupos armados todavía activos como el mismo ELN o el Ejército Popular de Liberación, también conocido como Los Pelusos y relacionado con mafias y bandas de narcotraficantes. Según el diario El Tiempo, los reporteros holandeses estaban en Colombia para realizar un trabajo de investigación sobre la madre de una joven colombiana adoptada en Holanda hace años.