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22 soldados muertos en un ataque terrorista contra un campo de refugiados en Níger

El asalto fue perpetrado por 40 asaltantes que se dieron a la fuga hacia la frontera con Malí

Un soldado nigerino vigila la frontera con Nigeria, a finales de junio
Un soldado nigerino vigila la frontera con Nigeria, a finales de junio REUTERS

Al menos 22 militares nigerinos han sido asesinados y rematados con un tiro en la cabeza este jueves durante un ataque terrorista a un campo de refugiados malienses situado en la localidad de Tazalit, en el noroeste de Níger y a unos 180 kilómetros de la frontera con Malí, según han informado las autoridades de Niamey—capital de Níger—. Entre los refugiados tan solo hay un herido, aunque el primer ministro nigerino, Brigi Rafini, declaró a TeleSahel que el balance “no será definitivo”, informa Europa Press.

El ataque tuvo lugar pasadas las dos de la tarde y fue llevado a cabo por unos cuarenta asaltantes fuertemente armados que penetraron en las instalaciones a bordo de tres vehículos y una moto, cogiendo a los soldados por sorpresa mientras estaban comiendo. Tras los hechos, los terroristas se dieron a la fuga en dirección hacia la frontera maliense llevando consigo armas, municiones y otros vehículos robados al Ejército. El Alto Comisariado para los Refugiados de Naciones Unidas (ACNUR) ha confirmado los hechos.

Aunque de momento no se ha producido ninguna reivindicación, todo apunta a que los autores de este grave incidente pertenecen a Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI), uno de los grupos terroristas que operan en el norte de Malí desde hace más de una década. Los diferentes testimonios recogidos por las autoridades militares aseguran que se trataba de hombres con turbante “que hablaban con acento tuareg de Malí”.

Aunque hace un mes otro ataque en un campo de refugiados situado más cerca de la frontera maliense se cobraba la vida de tres civiles, este es el incidente violento más grave de los últimos años en la región oeste de Níger, un país que se enfrenta a la expansión de la crisis de su vecino occidental pero también a ataques de la secta yihadista Boko Haram en su frontera oriental.
A pesar de la intervención francesa de 2013, el norte de Malí se ha convertido en un polvorín en el que sigue activa la rebelión independentista y la violencia constante protagonizada por grupos yihadistas como la propia AQMI, MUYAO, Al Morabitun y Ansar Dine que han convertido a la Misión de Naciones Unidas en Malí (Minusma) en una de las que más víctimas mortales ha sufrido en la historia de las misiones de paz de la ONU. Asimismo, el terrorismo yihadista se ha ido extendiendo hacia el centro y sur del país, con un foco muy activo en las regiones de Mopti y Ségou, e incluso ha saltado las fronteras malienses llegando a Burkina Faso y a Costa de Marfil con sendos atentados en los últimos meses.

Precisamente hace tres días, Alemania anunció la construcción de una base militar en Níger para dar apoyo a la Minusma. La Operación Barkhane de lucha contra el terrorismo yihadista que mantiene Francia en la región del Sahel ha sido alertada y trata de localizar y hostigar a los autores del ataque de este jueves en coordinación con el Ejército de Níger.

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