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La marea roja paraliza una joya turística de Chile

La excesiva proliferación de algas provoca las protestas de los pescadores de la isla de Chiloé

Dos voluntarios trabajan en la isla de Chiloé el pasado 8 de mayo.
Dos voluntarios trabajan en la isla de Chiloé el pasado 8 de mayo. EFE

Desde la noche del lunes 2 de mayo, la isla de Chiloé, unos 1.200 kilómetros al sur de Santiago, se encuentra aislada y paralizada por las protestas de los pescadores. Con 170.000 habitantes, que directa o indirectamente viven del mar, las principales rutas de acceso han sido bloqueadas, al igual que los caminos interiores. La isla más grande de Chile poco a poco ha quedado desabastecida de productos básicos y gasolina. En una manifestación con inmenso respaldo ciudadano, los pescadores protestaron por el escaso apoyo del Gobierno tras las restricciones de extracción de marisco a causa de la marea roja (incremento de microalgas en el agua). Con el paso de los días, la crisis ha desvelado un problema más profundo: la postergación constante que siente la isla en diferentes frentes.

Chiloé es uno de los lugares más atractivos para el turismo nacional, por sus tradiciones y paisajes. Se llega por vía marítima, en barco desde Puerto Montt y, desde hace algunos años, también en avión. El Gobierno de Ricardo Lagos (2000-2006) proyectó un puente que uniría a la isla con el continente, pero la infraestructura no se ha concretado. Los chilotes demandan conectividad, pero también servicios básicos de mayor calidad. Uno de sus reclamos históricos ha sido la creación de un gran hospital, que impida que la población que sufre de enfermedades complicadas deba salir a tratarse fuera de la isla. La educación es otra de las peticiones: no existen universidades del Estado, por lo que los jóvenes emigran cuando terminan la secundaria. 

El Gobierno no ha podido controlar la actual crisis, que se prolonga más de una semana y que tiene a la isla prácticamente sin conexión con el resto del país. La Administración de Michelle Bachelet comenzó a pagar el bono de unos 400 dólares a las 6.000 familias afectadas por las restricciones de extracción de marisco, aunque los pescadores siguen movilizados y han rechazado las ofertas del Ejecutivo. 

Familias sin ingresos

“Les he pedido que traten de continuar con el diálogo. Por supuesto que está la decisión de pagar el dinero, pero esto es porque estamos muy preocupados de que algunas de las personas llevan más de una semana sin ningún ingreso”, señaló la presidenta en su gira oficial en Suecia, donde el martes enfrentó una manifestación en apoyo de las demandas de Chiloé. Los pescadores han recibido el apoyo de figuras importantes como Claudio Bravo, arquero del Barça.

La marea roja es frecuente en la región de los Lagos, donde se ubica la isla, por lo que los pescadores están acostumbrados a paralizar sus faenas durante semanas. El fenómeno comenzó a ser detectado en 1972 y se produce por el afloramiento de una microalga llamada Alexandrium catenella, que emite una toxina paralizante. Cuando los moluscos la adquieren, tardan hasta cuatro meses en eliminarla y producen intoxicación en los humanos. La comunidad científica local, sin embargo, no se explica ni la causa específica ni la larga duración de este episodio sin precedentes que comenzó en marzo y que provocó que las autoridades restringieran la extracción de mariscos. A diferencia de otras zonas del mundo, como Galicia (España), Chile no cuenta con centros de medición de toxinas marinas que permitirían anticiparse y prevenir los brotes de marea roja. La falta de recursos ha impedido el nacimiento de un instituto de referencia. 

El Gobierno anunció la creación de un comité de científicos independientes para investigar el origen de este episodio inusual de marea roja. Entre las posibles causas estaría el aumento de la temperatura del agua a causa del calentamiento global y de El Niño. Los pescadores artesanales que han liderado las manifestaciones, sin embargo, apuntan a la responsabilidad de las empresas salmoneras que, según ellos, han contaminado durante décadas el mar.

Langostinos y sardinas en el resto del país

En paralelo a la crisis ambiental y social de Chiloé, en diferentes zonas de Chile se han producido nuevas varazones de especies. En Arica, en el extremo norte, cerca de 250 metros de costa aparecieron con langostinos, que tiñeron de un rojo profundo la playa. En la Araucanía, a unos 900 kilómetros al sur de Santiago, el fin de semana pasado se hallaron más de 20 toneladas de sardinas. En la región del Biobío, también en el sur, aparecieron miles de jibias muertas en la isla Santa María. Este año se han producido 17 sucesos similares en el territorio, cuatro más que en 2015 a esta misma fecha.