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Merkel asume toda la gestión de los refugiados entre críticas internas

La canciller desautoriza a su ministro del Interior tras las críticas sobre los refugiados

Colas de migrantes se registran en Berlín.
Colas de migrantes se registran en Berlín. REUTERS

En un gesto inédito en la apacible convivencia en el seno del Gobierno alemán, la canciller Angela Merkel adoptó este miércoles una decisión que implica desautorizar a su ministro del Interior pero con la que pretende enviar un firme mensaje al país en la crisis de refugiados.

La oficina de la canciller decidió asumir la responsabilidad directa en la gestión de la crisis tras la avalancha de críticas que Merkel ha recibido en las últimas tres semanas a causa de su decisión de abrir la fronteras del país a los refugiados. Merkel ha sido cuestionado tanto por sus socios bávaros de la CSU –especialmente por Horst Seehofer, el jefe del gobierno regional de Baviera y presidente del partido- como por líderes de su partido, incluido el ministro del Interior, Thomas de Mazière. Por iniciativa personal de la canciller, el consejo de ministros aprobó un documento elaborado por los asesores más cercanos a Merkel que designa al ministro de la Cancillería, Peter Altmeier, “coordinador político” de todos los aspectos relacionados con los refugiados.

El documento, que lleva como título Estrategia para la coordinación de la ayuda a los refugiados, incluye la creación de un grupo de trabajo con dos misiones: acabar con el caos que nació cuando el país comenzó a recibir oleadas de refugiados, y definir una política a largo plazo para los peticionarios de asilo.

Pero lo más importante es que la nueva estrategia, que convertirá a la sede del Gobierno alemán en el centro neurálgico para gestionar la inmigración, desautoriza la gestión del ministro del Interior, quien acusó a la canciller de abrir imprudentemente las fronteras del país a los refugiados atrapados en Budapest. “El caos se produjo por la decisión de traer a Alemania a todos las personas que estaban en Hungría, dijo el ministro al ser interrogado por su propia gestión en el programa político Maybrett Illner que difundió la segunda cadena de televisión pública, ZDF, hace dos semanas.

La respuesta de la canciller tardó en llegar pero fue contundente. El nuevo enfoque deja en manos del ministro del Interior, la “coordinación operativa” en la crisis de los refugiados, pero la decisión de designar a Peter Altmeier como “coordinador general”, dejó al desnudo la falta de confianza que siente la canciller en el trabajo de su ministro del Interior.

En las últimas tres semanas, Merkel y de Mazière protagonizaron una serie de peligrosos desencuentros que marcaron el comienzo de una ruptura que puede obligar a de Mazière a buscar una nueva ocupación. El ministro primero amenazó con cortar la ayuda comunitaria a los países del Este si seguían rechazando acoger refugiados y, más tarde, mencionó que era una “decisión equivocada”, enviar trenes alemanes a Austria para recoger refugiados. Merkel ignoró las amenazas y los trenes alemanes siguieron viajando a Austria.

Este miércoles, la prensa germana dio a conocer una carta firmada por 34 cargos medios de la CDU donde señalan que la paz interna de Alemania está en peligro y advierten que la política de asilo impulsada por la canciller “viola el derecho alemán y el europeo” y que tampoco refleja el programa de la CDU, un reproche hasta ahora inédito en las filas del partido que dirige Merkel desde hace 15 años. Firman la carta alcaldes, diputados de Parlamentos regionales y funcionarios que tiene la difícil tarea de explicar y justificar las políticas que adopta la jefa del partido a los militantes de base.