Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
TRIBUNA

Liderazgo para la paz

¿Cómo se logra poner fin a un doloroso conflicto de medio siglo que ha causado 220.000 muertes en Colombia?

¿Cómo se logra poner fin a un doloroso conflicto de medio siglo que ha causado 220.000 muertes, 660.000 viudas y huérfanos, 25.000 desaparecidos, 11.000 víctimas de minas antipersona, más de 5 millones de desplazados y miles de millones de dólares desperdiciados en una guerra fratricida?

La respuesta es algo que es fácil y sencillo en la teoría pero muy difícil y complejo en la práctica: liderazgo excepcional. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ha ejercido en sus cinco años de gobierno (cuatro de su primera administración y uno de su segundo período) un liderazgo fuera de serie que está a punto de lograr el cambio más importante de la historia de una nación en la que prácticamente ninguno de sus ciudadanos ha vivido un solo día en paz. A más tardar el 23 de marzo del año entrante, según anunciaron hace poco el Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC en La Habana (Cuba) donde se llevan a cabo desde hace tres años las negociaciones, se firmará la paz de Colombia.

Como profesor de Liderazgo (Universidad de los Andes, Universidad Externado de Colombia y Cesa) he escrito numerosos aforismos (convertidos en trinos en @liderazgomr) sobre esta materia. He seleccionado aquellos que —en mi opinión— describen mejor las cualidades y hábitos del estilo de liderazgo del Presidente Santos que han hecho posible que la paz en Colombia esté más cerca que nunca antes:

  • Un líder es alguien que tiene la capacidad de soñar en grande y la habilidad de convertir sus sueños en realidad.
  • A mayor conocimiento y comprensión de nuestra historia, nuestra actualidad y del futuro potencial de Colombia, mayor será la vocación de paz.
  • El pesimismo jamás ha sido un atributo de ningún líder real. Porque es un lastre y una distracción para quienes están creando un mundo mejor.
  • Es natural sentir rabia frente a hechos que indignan. Pero hay que transformar esa rabia en acciones que eviten la repetición de esos hechos.
  • El arte y la ciencia de lo posible es el poder de imaginar lo imposible, sumado al poder de luchar sin descanso hasta que sea realidad.
  • Los verdaderos estadistas no toman decisiones pensando en las encuestas del momento sino en su legado para la historia.
  •  Los líderes eficaces combinan –en dosis variables según las circunstancias- su Don Quijote con su Sancho Panza, ambos siempre indispensables.
  • Los grandes líderes se vuelven, con el paso de los años, más –no menos - idealistas. Mermar el idealismo es debilitar al liderazgo.
  • Un líder es quien convierte sus valores y principios en acciones que transforman positivamente su entorno.
  • Anteponer siempre -contra viento y marea- el bienestar colectivo a los intereses particulares, es la regla suprema de los servidores públicos.
  • Por definición, los líderes son optimistas. Porque creen en poder mejorar las situaciones negativas y en acelerar las tendencias positivas.
  • La resiliencia, que es la capacidad de superar la adversidad, es una valiosa cualidad. Porque siempre habrá golpes duros de los que hay que reponerse.
  • La audacia es una valiosa cualidad de los grandes líderes. Ser audaz es atreverse a ir más allá de lo que los fríos análisis aconsejan.
  • Para los mejores líderes, las crisis son oportunidades. Con serenidad y coraje logran resolver los graves problemas y avanzar a mayor ritmo.
  • La serenidad ante la adversidad es una cualidad clave de todo líder. En lugar de preocuparse, hay que ocuparse. ¡Manos a la obra!

Mauricio Rodríguez-Múnera es consejero del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos