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El Gobierno argentino y la línea área chilena LAN pelean por un aeropuerto

Argentina informó la noche del martes a LAN que deberá dejar en diez días el hangar que ocupa en la estación de vuelos domésticos de Buenos Aires

Aviones de LAN en  el aeropuerto Arturo Merino Benitez en Santiago de Chile.
Aviones de LAN en el aeropuerto Arturo Merino Benitez en Santiago de Chile. EFE

Un conflicto se ha desatado entre el Gobierno argentino y la línea área chilena LAN, que era en parte propiedad de Sebastián Piñera hasta que este empresario llegó a la presidencia de Chile en 2010. El Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos de Argentina informó la noche del martes a LAN, del grupo chileno-brasileño Latam, que deberá dejar en diez días el hangar que ocupa en la estación de vuelos domésticos de Buenos Aires, el Aeroparque Jorge Newbery, que está próximo al centro de la ciudad. El organismo del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner ha manifestado la intención de que ese hangar sea compartido por varias compañías.

Un portavoz de LAN no explicó si su empresa podía reducir sus espacios en el Newbery o si podía comenzar a operar desde el alejado aeropuerto de vuelos internacionales de la capital argentina, el de Ezeiza (35 kilómetros al sudoeste de Buenos Aires). Sencillamente dijo que “la operación de LAN Argentina es inviable sin el hangar” del Newbery, dado que quedará en desventaja frente a sus competidores que sigan operando allí, en concreto frente a Aerolíneas Argentinas, que fue reestatalizada en 2008 después de que la dejara al borde la quiebra la española Marsans.“Si nos quitan el hangar nos veríamos obligados a dejar de volar a los 14 destinos de Argentina", amenazó el portavoz. También advirtió sobre eventuales despidos de personal: “De no contar con el hangar será imposible continuar nuestra operación doméstica, en la que desempeñan su labor 1.500 personas del total de 3.000 que trabajan en la empresa". Sindicatos también alertaron sobre los posibles ajustes de la plantilla.

En un comunicado de prensa, LAN atribuyó la medida del organismo regulador de aeropuertos de Argentina a una supuesta decisión del viceministro de Economía y exsubgerente general de Aerolíneas, Axel Kicillof, de dejar en el Newbery solo a la compañía estatal para terminar así con la competencia. Según LAN, Kicillof le manifestó esta opinión a autoridades chilenas. Sin embargo, el portavoz de la empresa del grupo Latama destacó que Fernández “siempre alentó” a LAN “a invertir y generar puesto de trabajo” en Argentina.

LAN anunció que recurrirá ante los tribunales la decisión del Gobierno argentino sobre el aeropuerto porteño y argumentó que mantiene un contrato para usar el hangar en cuestión hasta 2023. También alegó que ha invertido allí 5 millones de dólares y que paga cada mes un canon de 20.000.

El organismo regulador de los aeropuertos de Argentina justificó que las instalaciones “podrán ser entregadas para su uso exclusivo al Estado nacional y a las líneas aéreas que operen vuelos regulares internos e internacionales con el fin de llevar a cabo tareas de guarda, mantenimiento y taller de reparación de aeronaves propias o de terceros”. El hangar pasaría a ser compartido por Aerolíneas, su filial Austral, la brasileña TAM, del mismo grupo Latam, su compatriota Gol, la uruguaya BQB y empresas de servicios aeroportuarios. “El incremento de los servicios públicos y masivos de transporte aéreo representa un claro beneficio para el interés general, tanto por la mejora en la vinculación socio-económica de los habitantes del país como por las mayores facilidades para el fomento del turismo receptivo. Por eso se dispuso obtener un mayor espacio que permitiera el estacionamiento (aparcamiento) de mayor cantidad de aeronaves de uso comercial”, sostuvo el Gobierno de Fernández en su resolución.

LAN controla el 30% del mercado de vuelos domésticos de Argentina (2,5 millones de pasajeros por año). Aerolíneas domina casi todo el resto, ya no está al borde de la bancarrota, pero gracias a que el Estado subvenciona sus pérdidas, que el año pasado llegaron a 980 millones de dólares. En 2009, un año después de la reestatalización, el presidente de Aerolíneas, Mariano Recalde, había prometido que en 2013 la empresa iba a alcanzar beneficios. Este año ha dicho que ese objetivo se logrará en 2015.

No solo es controvertida la historia de Aerolíneas, cuyas finanzas ya se habían hundido tras su privatización (1990), en manos sucesivamente de Iberia, el Estado español y Marsans. También lo ha sido el ingreso de LAN al mercado argentino. En 2006, LAN, la empresa de la que Piñera era director y socio, pagó un contrato de asesoría de 1,15 millones de dólares a un asesor del entonces secretario de Transporte de Argentina, Ricardo Jaime, según una investigación judicial. Fue dos meses después de que el entonces Gobierno de Néstor Kirchner resolviera que el grupo chileno podía aumentar la participación en su filial argentina. Pero los tiempos y los ánimos han cambiado.