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El presidente de Portugal anuncia elecciones legislativas para el 5 de junio

La convocatoria se conoce tras agravarse la crisis portuguesa y tras dimitir Sócrates al rechazar el Parlamento su plan de recortes

El presidente de la República de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, ha anunciado la disolución de la Asamblea y una convocatoria anticipada de elecciones legislativas que se celebrará el próximo 5 de junio para resolver la crisis política abierta la semana pasada con la dimisión del primer ministro, José Sócrates.

En una declaración oficial en el Palacio de Belém, Cavaco Silva se dirigió al país para dar cuenta de la convocatoria electoral tras oír esta tarde al Consejo de Estado sobre una posible disolución de la Asamblea, tal y como exige la Constitución, y recibir al primer ministro en funciones, José Sócrates, en el marco de las reuniones que ambos mantienen semanalmente. Cavaco ha dicho que es necesario que las elecciones deben proporcionar "consenso político a medio plazo".

La convocatoria se ha hecho pública después de que el Gobierno de Portugal hubiera reconocido por la mañana que, tras la dimisión del primer ministro, José Sócrates, la pasada semana por el rechazo del Parlamento a su cuarto plan de ajuste, no está legitimado para negociar ningún rescate pese al persistente acoso del mercado.

Además, las cifras revisadas de su déficit público han confirmado hoy que su desequilibrio financiero es mayor de lo anunciado, ya que en lugar del 7% inicial el dato final se ha ido al 8,6%, muy por encima del límite del 7,3% que el Ejecutivo luso había comprometido ante Lisboa. Ante semejante rosario de malas noticias, los inversores han recrudecido su acoso contra la deuda de Portugal, que continúa marcando máximos y se aproxima a marchas forzadas a un punto de no retorno en el que la única salida va a ser activar el fondo de rescate de sus socios del euro.

El error de cálculo de 3.043 millones de euros (1,8% del PIB) se debe, según los datos difundidos por el INE, a que no se había contabilizado el coste de dos escándalos en el sector financiero. Concretamente, 1.800 millones de euros del agujero del nacionalizado Banco Portugués de Negócios (BPN) y 450 millones correspondientes a ejecución de garantías del Banco Privado Portugués (BPP), que fue intervenido por el Estado y con los depósitos congelados. A estas cantidades hay que añadir 790 millones de gastos de empresas públicas de transportes, como la Red Ferroviaria Nacional (Refer) y el Metro de Lisboa y de Oporto.

El pasado 23 de marzo, día del rechazo parlamentario de las nuevas medidas de ajuste, que provocó la dimisión del primer ministro, José Sócrates, la oficina estadística de la Unión Europea (Eurostat) filtró que sus cálculos del déficit público portugués de 2010 no coincidían con los que manejaba el Gobierno. Técnicos de Eurostat estuvieron revisando las cuentas públicas en Lisboa el 17 y 18 de enero pasado.

Portugal sufrió hoy otro descalabro en los mercados, tras reconocer que el déficit fiscal anunciado hace dos meses es mucho mayor de lo previsto por una diferencia de criterios contables que supone no haber cumplido los compromisos con Bruselas.