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Catástrofe en el Pacífico

El OIEA ve una "evolución positiva" en Fukushima

Japón mantiene a raya la crisis nuclear tras una semana de lucha.- El ministro de Salud confirma que los niveles de radiación en las prefecturas de Fukushima e Ibaragi están por encima de los estándares de seguridad

La situación de los reactores en Fukushima 1 se estabiliza aunque sigue siendo seria. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha informado hoy desde Viena que se ha producido una "evolución positiva" en las últimas 24 horas en la central nuclear averiada tras el devastador terremoto y tsunami del viernes de la semana pasada. Pero Graham Andrew, alto funcionario del OIEA, también reconoce que la situación sigue siendo "seria", ya que la planta sigue liberando radiación y no se descartan aún riesgos mayores.

El Gobierno japonés ha dicho más temprano que los niveles de radiación en las prefecturas de Fukushima -en la que se encuentra la central nuclear dañada- y la vecina Ibaragi están por encima de los estándares de seguridad. Lo ha hecho el ministro de Salud, quien además, ha reiterado que la leche procedente de estas zonas no podrá venderse al público. Según el portavoz del Gobierno nipón, Yukio Edano, se han detectado niveles de yodo radiactivo por encima de lo permitido en la leche de cuatro lugares de la provincia de Fukushima y en espinacas de la vecina provincia de Ibaragi. Las autoridades también han detectado bajos niveles de yodo radiactivo en el agua corriente de Tokio y zonas cercanas a la capital, pero el Gobierno reiteró hoy que no suponen un riesgo para la salud.

Las últimas noticias de los operadores de la planta han confirmado a AP que los reactores 2 al 6 están bajo control gracias al enfriamiento con electricidad de las piscinas de combustible. Esta confirmación llega minutos después de que el el secretario del Gabinete del vicepresidente, Tetsuro Fukuyama, citado por Reuters, dijera que la situación aún es "incierta". Tal y como estaba previsto, el reactor 2 vuelve a contar con corriente eléctrica, según ha confirmado la agencia de noticias japonesa Kyodo. El cable con suministro eléctrico en el que se trabajaba desde hace días hará posible la refrigeración del reactor con las bombas propias, que quedaron inutilizadas porque el terremoto y posterior tsunami de hace nueve días cortó el suministro eléctrico. Esta conexión facilita también la refrigeración del reactor 1, ya que, según han confirmado a Reuters fuentes de Tokyo Electric Power Company (Tepco), ambos reactores están conectados. Estaba previsto que hoy llegaría el cable también a los reactores 3 y 4, según avanzó ayer el Gobierno.

Por otro lado, los reactores 5 y 6 han entrado ya en parada fría, término que se utiliza para describir el apagado completo del reactor y que significa que ya no existe peligro alguno de fusión del núcleo, según ha informado la agencia japonesa Kyodo. Su enfriamiento aumentó a partir del sábado gracias a unos generadores diésel que se conectaron a los dos reactores.

Fukushima será desmantelada

El portavoz de Gobierno, Yukio Edano, ha confirmado que la planta de Fukushima 1 será desmantelada e inutilizada una vez que se acaben las operaciones para controlar la radiación. "Si miramos la situación de forma objetiva (el desmantelamiento) está claro", indicó Edano en declaraciones recogidas por la agencia de noticias Kyodo.

La noticia llega después de que hoy mismo se hayan vuelto a liberar gases radiactivos a la atmósfera por un aumento de presión en el reactor 3, que más tarde ha sido controlado, según está contando el New York Times. El incidente ha ocurrido a pesar de que el equipo de bomberos militares y civiles que luchan para contener la temperatura de los reactores llevan 14 horas insuflando alrededor de 2.400 toneladas de agua de mar. El Gobierno dijo ayer que el reactor, que contiene plutonio, lo que le hace más peligroso, estaba estabilizado.

Pese a este escollo, parece que la crisis nuclear desatada por el terremoto de magnitud 9 en la escala Richter y el consiguiente tsunami que azotaron la costa nororiental de Japón el viernes de la semana pasada ha entrado en una nueva buena fase. Varios camiones cisterna han lanzado hoy por primera vez toneladas de agua a la piscina con combustible nuclear del reactor 4 de la central de Fukushima, tras una operación similar desarrollada hasta la pasada madrugada en el reactor 3 que parece que ha servido para enfriar las barras de combustible. "La situación se está estabilizando en cierto modo", dijo Yukio Edano, portavoz del Gobierno.

Radiación en alimentos

Mientras tanto, la preocupación nuclear ha llegado a la cadena alimentaria. El Gobierno ha informado de que se detectó radiación en alimentos frescos y agua corriente, aunque advirtió que los niveles no suponen ningún riesgo para la salud. En la prefectura de Fukushima ha sido encontrada leche contaminada. En la vecina prefectura de Ibaraki han sido identificadas espinacas con radiación que supera los límites fijados por el Gobierno.

Mientras los técnicos luchan en Fukushima por evitar una catástrofe, más de 450.000 personas que se quedaron sin hogar debido al terremoto y el tsunami continúan viviendo en escuelas y otros refugios en difíciles condiciones. Según el último balance, el desastre natural provocó más de 20.000 muertos y desaparecidos. Por ahora hay 8.450 fallecidos confirmados, pero la agencia Kyodo señala que, según fuentes policiales, podría haber más de 15.000 víctimas únicamente contando con las de la prefectura de Miyagi.

La posibilidad de que empeore la crisis atómica y se produzca una nube tóxica ha llevado a residentes extranjeros en Tokio a dejar la capital e irse al sur del país o salir de Japón, por lo que se han agotado los billetes de avión a algunos destinos.

Avión para los españoles

Ante esta situación, el Gobierno español puso a disposición de sus nacionales en Japón un avión Boeing 747, que tiene previsto salir de Tokio hoy a las 9 de la noche (ocho horas menos en la España peninsular) para "facilitar el regreso" a España de quienes estén interesados. Sólo 150 personas viajan en dicho avión, según han confirmado fuentes de la Embajada.

Portavoces de la Embajada insistieron en que "no se trata de una evacuación sino de facilitar el regreso" a quienes quieren volver a España y no han podido hacerlo. En Japón hay unos 1.800 españoles inscritos en el consulado. Si se suman los que no están registrados y los que se encuentran de paso, la cifra de españoles asciende a unos 2.500, según la misma fuente.