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Catástrofe en el Pacífico

La policía encuentra dos supervivientes entre los escombros de Japón

Las dos personas lograron mantenerse gracias a los yogures que quedaban en la cocina, donde estaban atrapados.- Las autoridades temen que se llegue a los 10.000 fallecidos.- Aumentan a 8.450 los muertos y 12.931 los desaparecidos

La policía encuentra dos supervivientes entre los escombros de Japón
ANTONIO ALONSO

Aunque la cifra de víctimas no deja de crecer, aún hay espacio para el milagro. La policía japonesa ha confirmado al canal de televisión NHK que ha encontrado hoy domingo a dos supervivientes que han pasado nueve días entre los escombros en Ishinomaki, una ciudad de la prefectura de Miyagi. Son una señora de 80 años y un joven de 16 que, según informa la policía. Los dos están conscientes, aunque muy débiles.

Un médico del hospital al que fueron trasladados ha contado a NHK que los dos supervivientes, que son abuela y nieto, quedaron atrapados en la cocina de su casa, y han logrado sobrevivir gracias a los yogures que tenían en la nevera del hogar. El nieto logró subir al tejado de la casa y logró hacerse ver por un helicóptero que sobrevolaba la zona en busca de supervivientes. El joven, ha confirmado el médico, tenía una temperatura corporal muy baja, estaba temblando y no sentía su tobillo izquierdo.

A pesar de esto, Japón continúa con el recuento de víctimas del terremoto que el pasado día 11 causó un devastador tsunami. Las últimas cifras oficiales estiman que hay 8.450 muertos y 12.931 desaparecidos, lo que confirma que hablamos del peor terremoto vivido en Japón en 90 años, superando las víctimas (6.400) del terremoto de Kobe en 1995.

Nueve días después del seísmo de 9 grados en la costa nordeste de Japón, que causó el peor desastre natural tras la II Guerra Mundial, las esperanzas de encontrar supervivientes son muy escasas. Las autoridades temen que el número de fallecidos siga subiendo y llegue a 10.000, ya que en las últimas horas se han encontrado varios cuerpos en puntos de la costa nororiental, y que las cifras de desaparecidos y rescatados se vayan multiplicando con el paso de los días. Sin embargo, según la agencia de noticias Kyodo, que cita a fuentes policiales, podría haber más de 15.000 víctimas únicamente contando con las de la prefectura de Miyagi, donde ya se han confirmado 5.053 muertos.

El elevado número de fallecidos ha complicado la identificación de los cuerpos, por lo que las academias policiales han comenzado a instruir a los agentes locales para que se ocupen de estas tareas, mientras que grupos de voluntarios han asumido la labor de informar a las familias. Por su parte, las autoridades de inmigración han decidido enviar a los Gobiernos locales toda la información disponible -incluidas las huellas dactilares- sobre los extranjeros residentes en Japón, para facilitar y agilizar su identificación.

Los esfuerzos de asistencia se centran en procurar un techo a los supervivientes que han perdido sus casas, entre ellos unos 360.000 evacuados, que en su mayoría permanecen en 2.200 refugios habilitados por las autoridades. Entre ellos se encuentran los 200.000 evacuados en los alrededores de la planta nuclear de Fukushima, donde técnicos y militares luchan por rebajar la temperatura de sus reactores para evitar mayores fugas radiactivas.

Los continuos cortes en el suministro eléctrico derivados de los problemas en las centrales nucleares dañadas por el temblor, especialmente la de Fukushima, agravan la situación de los miles de personas que están sin hogar en plena ola de frío y nieve.

Trece países han enviado para los damnificados 110.000 mantas, mientras se han contabilizado al menos 30.000 paquetes de arroz, 230.000 botellas de agua y 500 generadores de electricidad, según la agencia local Kyodo.

En la provincia de Iwate, una de las más afectadas junto a Miyagi y Fukushima, ya se han comenzado a instalar las primeras casas prefabricadas de un total de 8.800 proyectadas por las autoridades para reubicar a personas sin hogar.