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Liberados los dos rehenes que las FARC prometieron entregar el domingo

Guillermo Solórzano y Salín Antonio Sanmiguel fueron recogidos por la exsenadora Piedad Córdoba en una zona desconocida del suroeste del país

El mayor de la policía Guillermo Solórzano y el cabo del Ejército Salín Antonio Sanmiguel ya están a salvo. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) habían prometido entregarlos el pasado domingo en la última fase del operativo anunciado por la guerrilla hace dos meses para la liberación de cinco rehenes, secuestrados entre 2007 y 2010, como "gesto de humanidad" hacia la exsenadora Piedad Córdoba, destituida de su cargo por supuestos nexos con las FARC. Pero el plan falló y la entrega no se pudo realizar hasta este miércoles, después de tres días de incertidumbre y angustia por parte de sus familiares.

El mayor Solórzano llevaba tres años y ocho meses cautivo, mientras que el cabo Samiguel, dos años y ocho meses. Ambos fueron entregados a Córdoba, delegados del CICR y a un miembro de Colombianos y Colombianas por la Paz.

La liberación se produjo en una zona desconocida entre los departamentos de Cauca y Valle del Cauca (suroeste de Colombia), donde fueron recogidos por la misión humanitaria y de allí volaron en un helicóptero brasileño hasta Cali, y posteriormente fueron trasladados a Bogotá para reencontrarse con sus familiares.

Concluye así la polémica operación de liberación emprendida "unilateralmente" la semana pasada por las FARC, en la que, además de estos dos últimos, han sido entregados los concejales Marcos Baquero y Armando Acuña y el infante de Marina Henry López. El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, ha manifestado en los últimos días su malestar por estas entregas "a cuentagotas" de cautivos, que califica de "show mediático" y "farsa" e insiste en que el proceso de paz no es posible con entregas "a cuentagotas" como estas, puesto que la guerrilla debe abandonar el terrorismo y entregar a todos los rehenes para poder iniciarse el diálogo. El mandatario denuncia además el "doble juego" de las FARC: sueltan a unos y secuestran a otros, como los dos trabajadores que fueron tomados como rehenes el pasado miércoles, aunque uno de ellos, el patrullero de la policía Carlos Alberto Ocampo, fue liberado el domingo.