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Fariñas abandona la huelga de hambre por la liberación de los 52 presos cubanos

El disidente pone fin a 135 días de ayuno.- El Arzobispado de La Habana revela los nombres de los cinco disidentes que acogerá España.- La excarcelación de presos políticos se considera como un punto de inflexión para el futuro del régimen castrista

Todavía hay muchos interrogantes en el acuerdo para la liberación de los presos de conciencia en Cuba. Pero hay algo seguro: supondrá un punto de inflexión en la situación de la isla, tanto por sus repercusiones exteriores como internas. Los acontecimientos se han precipitado este jueves. El disidente Guillermo Fariñas ha anunciado que abandona la huelga de hambre y sed que inició hace 135 días después de que le visitaran en el hospital de Santa Clara varios disidentes y de que el Arzobispado de La Habana hiciera públicas las identidades de los cinco presos que saldrán hacia España en los próximos días. Serán los primeros de los 52 que el presidente Raúl Castro se comprometió este miércoles a liberar durante la visita del ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.

Se trata de Antonio Villarreal Acosta, Lester González Pentón, Luís Milián Fernández, José Luís García Paneque y Pablo Pacheco Ávila. Todos fueron condenados a largas penas de prisión en la primavera de 2003 por "atentar contra la soberanía" del Estado socialista y "conspirar" con Estados Unidos y figuraban en las listas de Amnistía Internacional y de la Comisión de Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) entre los reclusos más enfermos.

Fue el cardenal Jaime Ortega en persona quien les llamó a prisión para comunicarles que serían liberados en las próximas horas y que "podrían salir" hacia España junto a sus familias "si lo deseaban". Todavía no está claro el mecanismo que se empleará para facilitar su viaje y, si como en anteriores procesos de excarcelación, irán directamente desde la cárcel hacia el aeropuerto.

El caso de Fariñas, que preocupaba a la Iglesia y al ministro español de Asuntos Exteriores, se "resolvió" a media mañana, después de que le visitaran en el centro hospitalario su compañero de oposición Héctor Palacios y otros miembros de la disidencia. Fariñas, que se encuentra en estado crítico, se mostró inicialmente escéptico ante el acuerdo entre el Gobierno cubano y la Iglesia. El miércoles dijo que hasta que no fueran liberados los presos no abandonaría la protesta que inició el 24 de febrero, un día después de la muerte de Orlando Zapata, en demanda de la excarcelación de los más enfermos. Pero al final cedió.

El Arzobispado de La Habana divulgó también las identidades de los seis presos políticos que serán "acercados" a centros penitenciarios de sus provincias de residencia, como parte de los "gestos humanitarios" del régimen hacia la Iglesia Católica. Son: Nelson Molinet, que cumplía su sanción en la prisión de Pinar del Río y ahora será trasladado a Ciudad de La Habana; Claro Sánchez Altarriba (de Camagüey a Santiago de Cuba); José Daniel Ferrer García (de Las Tunas a Santiago de Cuba) y Marcelo Manuel Cano Rodríguez (de Cienfuegos a Ciudad de La Habana); además, Ángel Juan Moya Acosta (de La Habana a Matanzas) y Luis Enrique Ferrer García (de Santiago de Cuba a Las Tunas).

Más presos

El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, se mostró convencido, tras su entrevista con el presidente Raúl Casto y el cardenal Jaime Ortega, de que en los próximos tres o cuatro meses quedará "definitivamente zanjado el problema de los prisioneros de conciencia". Es decir, que "no sólo serán los 52, sino todos los presos políticos". Pero ¿cuántos presos políticos hay en Cuba?

La última cifra facilitada por Elizardo Sánchez, presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, es de 167; pero Moratinos advirtió ayer que en esta relación se incluyen algunos acusados de delitos de sangre, actos terroristas y sabotajes, cuya excarcelación está descartada. Amnistía Internacional, por su parte, tiene censados a 63 prisioneros de conciencia en la isla. "Se están revisando las listas, no se excluye que además de los 52 haya otros, pero se ha empezado por los 52 porque son los que nadie discute", alegó el ministro.

Respecto a la situación en la que quedarán los presos una vez liberados, el comunicado del Arzobispado señala que "podrán salir" del país, lo que en teoría no significa que estén obligados a hacerlo. "La propuesta que se ha hecho [por parte de las autoridades cubanas] es la salida. No sé si estarán todas las opciones abiertas", reconoció el ministro. "Me han hecho la propuesta de que vayan a España y la he aceptado".

La idea es, a medida que vayan siendo excarcelados, viajen a España y desde ahí, si lo desean, se trasladen a terceros países. Eso sí, Raúl Castro personalmente le dio garantías, según Moratinos, de que los familiares que les acompañen podrán regresar cuando quieran y que, al contrario de lo sucedido en ocasiones anteriores, no se les incautarán sus casas ni propiedades en la isla. Respecto a los ex reclusos, "no se excluye que regresen", pero deberán obtener una autorización.

¿Qué pasará si alguno de los excarcelados se niega a salir del país? Según fuentes diplomáticas, España no aceptará en su territorio a ningún ex recluso que no acepte voluntariamente viajar a nuestro país. Y tampoco le sería fácil al régimen mantener entre rejas a quienes se nieguen a abandonar la isla, ya que se pondrían en tela de juicio los efectos que se buscan con la operación.

Con independencia de cómo se articulen finalmente las excarcelaciones, fuentes diplomáticas europeas en La Habana sostienen que estas abrirán un nuevo escenario político, ya que no será fácil volver a la situación anterior. "Raúl Castro ha demostrado tener voluntad política de resolver el tema de los presos, como le venía reclamando la comunidad internacional, para centrarse en su verdadera prioridad: afrontar los gravísimos problemas económicos que padece la isla".

De momento, la mediación de la Iglesia Católica está generando situaciones inéditas. El Gobierno cubano ha dado este jueves carácter oficial al anuncio de la liberación de los 52 prisioneros políticos mediante un procedimiento singular: el diario del Partido Comunista Cubano, Granma, y los restantes medios oficiales reprodujeron, sin mayores comentarios, el comunicado del Arzobispado de La Habana.