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Telefónica centra en Argentina su gestión informática

La filial local de Accenture desarrollará el 'software' de la operadora en 17 países

Lo que antes se hacía en España, en toda Latinoamérica o incluso en India, ahora se elabora en Argentina. El grupo español Telefónica presentó ayer en sociedad el centro de desarrollo de sistemas informáticos que ha dejado en manos de la filial argentina de Accenture. Esta consultora estadounidense ha contratado a 750 profesionales argentinos que gestionan para Telefónica el desarrollo y el mantenimiento de los sistemas de consumo, facturación y cobros de España, Argentina y los otros 13 países latinoamericanos donde está presente el grupo. Este año también asistirán a las filiales de Telefónica en Alemania y República Checa.

Jóvenes de camisa blanca, sin corbata, zapatos y pantalones negros, la mayoría varones, con imágenes del Racing Club o del jugador de baloncesto Emanuel Ginóbili en las pantallas de sus ordenadores, los empleados de Accenture para Telefónica llenaron ayer las oficinas de la consultora en el barrio porteño de San Telmo en un acto en el que directivos de ambas empresas destacaron que Argentina puede competir con India en la externalización de servicios profesionales para compañías multinacionales.

"Antes habíamos tenido malas experiencias con India y había muchísimo miedo de hacer este servicio off shore desde Argentina, pero estamos demostrando que se puede dar un servicio de excelencia al mundo", dijo la directora global de Sistemas de Telefónica, María Fernanda Torquati, una argentina que ha escalado posiciones en el grupo español. Pedro Jurado, socio responsable de Accenture en la Industria de Alta Tecnología en España y Latinoamérica, añadió que "en Argentina hay una competitividad y productividad comparables con el país de moda, que es India", pero destacó que para Telefónica era importante contar con técnicos que hablaran español e inglés. Precisamente los ha conseguido entre estos 750 argentinos repartidos en tres sedes, en Buenos Aires, Rosario y La Plata.

No es la primera vez que un servicio que se prestaba en España se marcha a un país en desarrollo. Torquati explicó que Telefónica de España antes contaba con 70 proveedores distintos, fuera y dentro de la península, antes de contratar el modelo que dio origen al contrato con Accenture. El año pasado se externalizaron en este país los servicios para todas las filiales de Latinoamérica y el proyecto prevé sumar las subsidiarias europeas, incluida la británica.

No es la primera vez que en Argentina se ubican centros de asistencia informática de grandes multinacionales. En el país se han instalado los de IBM, Exxon Mobil, Motorola, Intel, NEC, Endesa y EDS. Muchos llegaron a partir de la fuerte devaluación del peso de 2002, que abarató la mano de obra cualificada de Argentina. Pese a la inflación, que supera el 20% anual y que ha reducido la competitividad de la producción argentina, Jurado asegura que los costes se encuentran dentro de "niveles de tolerancia". Añade que Argentina fue escogida entre otras opciones latinoamericanas después de un "complejo análisis impositivo", en el que, por ejemplo, se descartó la alternativa de Brasil.

Torquati explicó que la centralización de todos estos servicios en Argentina no sólo obedece a una búsqueda de eficiencia y ahorro de costes, sino a la "homogeneización" de buenas prácticas comerciales. "Telefónica prefiere concentrar sus esfuerzos en las principales funciones de su negocio, dejando en manos de socios como Accenture el desarrollo de sistemas", expuso la ejecutiva.

Los directivos de Telefónica y Accenture visitaron el pasado martes en la Casa Rosada a la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, que se mostró interesada en la creación de puestos de trabajo en el sector informático. Ese mismo día, la jefa de Estado anunció una inversión de 560 millones de euros que, de cumplirse, asegurará el acceso de los tres millones de estudiantes de la escuela pública secundaria a un ordenador personal, un plan similar al que ya ha puesto en marcha Uruguay. Brasil y Perú caminan por la misma senda.

Argentina ha logrado cumplir con la meta que se había impuesto por ley en 2005: elevar el gasto público en educación, ciencia y tecnología del 4,3% del producto interior bruto (PIB) al 6% en 2010. Lo que aún no han mejorado son los resultados de Argentina en las pruebas internacionales de calidad educativa, ni se ha cumplido el objetivo de elevar la cantidad de colegios de doble turno.