Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
Catástrofe en Haití

Clinton promete que EE UU ayudará a reconstruir Haití

El secretario general de la ONU, que viaja este domingo a Puerto Príncipe, confirma la muerte del jefe de la misión internacional en el país caribeño

La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, se reunió este sábado con el presidente de Haití, René Préval, para trasladarle personalmente la solidaridad y el compromiso de EE UU con el país caribeño tras el terremoto que lo asoló el pasado martes. Clinton destacó especialmente que las fuerzas de su país estarán allí "hoy, mañana y previsiblemente en un futuro" para ayudar a la población tras el desastre.

Clinton escuchó a Préval, que le expresó sus prioridades: que el Gobierno haitiano vuelva a funcionar, que se limpien las carreteras y se retiren de las calles los cadáveres apilados. Bajo un "memorando de entendimiento" suscrito entre ambos países, la fuerza aérea de Estados Unidos dirige el tráfico en el aeropuerto internacional de Puerto Príncipe, recinto que no abandonó la secretaria de Estado, sensible a las sugerencias de que su presencia en Haití podía perjudicar las operaciones de rescate en marcha.

Tanto el Gobierno haitiano como el Parlamento del país están desmembrados tras el terremoto. El Legislativo intentó tener su primera reunión este sábado, pero no fue posible ya que el edificio está gravemente dañado y han desaparecido varios legisladores. En opinión de Clinton, tendrá que pasar algún tiempo antes de que esté funcionando de nuevo el Gobierno en Haití.

El equipo de Préval prepara planes de desplazamiento masivo de los damnificados, que se calculan en unas 600.000 personas, para evitar epidemias. "En muchos casos vamos a tener que proceder al desplazamiento de la población, y planeamos construir campamentos provisionales para recibir a las víctimas", ha explicado el ministro del Interior, Antoine Bien-Aimé.

A falta de un cálculo preciso sobre el número de fallecidos -el viernes el propio Bien-Aimé señaló que la cifra final estaría entre los 100.000 y los 200.000 muertos-, una de las principales preocupaciones para el Ejecutivo haitiano es cómo distribuir la ayuda internacional que está llegando y cómo evitar las epidemias. El titular de Interior ha explicado que la Organización Internacional de Migraciones ha entregado una gran cantidad de carpas para los damnificados, pero que el Gobierno aún no ha comenzado a distribuirlas porque está estudiando "si es mejor darles las tiendas [a los damnificados] o desplazarlos masivamente".

Éxodo

Pero mientras el Gobierno traza un plan, un éxodo de miles de personas ha comenzado ya su marcha desde la capital. "He estado esperando dos días, pero nada ha llegado, ni siquiera una botella de agua", dice Yves Manes en unas declaraciones recogidas por la agencia Reuters. Manes, su mujer y sus hijos son ya parte de la larga columna de personas que abandona Puerto Príncipe para irse hacia otras partes de la isla, donde esperan contar con la ayuda de familiares para conseguir refugio y el sustento más básico.

Los que se quedan tendrán que convivir con los gritos de heridos pidiendo ayuda, el polvo de los escombros y el olor de los miles de cadáveres que quedan en las calles de Puerto Príncipe. Alrededor de 50.000 según ha señalado el ministro de Sanidad, Alex Larsen, quien ha explicado que los cuerpos están siendo depositados en fosas comunes y que son tratados con cal viva antes de ser cubiertos con tierra. En el futuro no se descartan incineraciones masivas.

También con cierta inseguridad, ya que han comenzado algunos saqueos a supermercados y otros lugares de almacenamiento de comida. Cientos de personas han saqueado una amplia zona de almacenes comerciales del centro de la capital. Algunas personas se han dirigido posteriormente a la Policía, que patrullaba la zona pero no ha intervenido, para denunciar que asaltantes armados con palos les habían robado sus pertenencias aprovechando la confusión del momento. También el Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha informado que al menos uno de sus almacenes ha sido saqueado en Puerto Príncipe. Se trata del almacén más importante del PMA en la capital haitiana, según ha comunicado la portavoz Emilia Casella, quien ha añadido que "en una situación de emergencia y tan desesperada como ésta, los saqueos no resultan inusuales".

La desesperación, tanto de quienes abandonan la ciudad como de quienes se quedan, refleja la situación de caos que todavía se vive en Haití, cuyas autoridades se han visto incapaces de gestionar las labores de rescate y han tenido que ceder el testigo a Naciones Unidas, al Ejército estadounidense y a gobiernos extranjeros, además de a las numerosas organizaciones de ayuda llegadas de todas partes para colaborar con las labores de emergencia.

Tragedia en la ONU

Mientras tanto, la labor de desescombro avanza de manera muy lenta para todos. Naciones Unidas, cuyo secretario general, Ban Ki-moon, viaja este domingo a Haití, intenta digerir todavía la peor tragedia de su historia. La organización, que sigue sin localizar a decenas de empleados, confirmó este sábado la muerte del jefe de su misión de estabilización en Haití (Minustah), el diplomático tunecino Hédi Annabi, y de su adjunto, el brasileño Luiz da Costa, así como del policía canadiense Doug Coates. También ha informado de la muerte de 37 militares, policías y un civil de Minustah, así como de un trabajador del Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Ante esta catástrofe, los líderes mundiales han planeado convocar una conferencia internacional. El presidente estadounidense, Barack Obama, y sus homólogos francés y brasileño, Nicolas Sarkozy y Luiz Inácio Lula da Silva respectivamente, han mostrado su predisposición. Esta solidaridad mundial ha permitido que Cuba haya autorizado a EE UU a usar su espacio aéreo para vuelos de evacuación en Haití.

La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, ha asegurado que Francia va a pedir que se condone la deuda que Haití tiene contraída con el Club de París, que reagrupa a los principales países acreedores del mundo. La deuda asciende a 54 millones de euros (unos 78 millones de dólares). Lagarde ha señalado que Francia ya ha anulado de forma unilateral cuatro millones de euros.

La Unión Europea (UE) ha convocado una reunión para el lunes con los países miembros para coordinar el apoyo humanitario.