Del gesto de Cate Blanchett al ruego de Almodóvar: los Goya que vivimos en las redes sociales

La gala en la que ‘El buen patrón’ triunfó y Almodóvar se fue de vacío resultó un éxito en Twitter, donde los premios y sus principales nominados y presentadores ocuparon casi todas las posiciones entre la lista de ‘trending topics’ de la noche

Almodóvar en el momento en que pide al público que se levante mientras Penélope Cruz abraza a Cate Blanchett, tras recoger su premio Goya Internacional.Vídeo: EPV (EFE/RTVE)

“¿No se van a manifestar este año los titiriteros del No a la guerra?”. “¿Este es el sujeto que financia sus bodrios con su dinero?”. Los primeros en llegar a las redes sociales para comentar la gran fiesta del cine español, antes que la mayoría de nominados a la alfombra roja, fueron los que detestan el cine español, que probablemente no se quedaron a ver el resto de la gala. Pronto la conversación digital derivó hacia otro asunto que divide a las dos Españas: si Penélope Cruz, que no se llevó anoche un Goya por Madres Paralelas, iba sublime con un Chanel que parecía homenajear a la María de West Side Story o más bien granjera tipo La casa de la pradera. Da igual. En las redes, al contrario que en los Goya, nunca gana nadie. Y en ciertas discusiones, gane quien gane, todos perdemos.

Desde antes que comenzase la gala, el universo Twitter había elegido ya su reacción favorita, un ejemplo perfecto de esa unidad mínima de expresión que sirve para definir cualquier sentimiento: un rostro congelado en el momento perfecto. Y este año era la flamante receptora del primer Goya Internacional que se entrega en la historia de los premios, Cate Blanchett. Y esta era la cara:

Cate Blanchet, ganadora del Goya Internacional para los académicos, ganadora de la noche entera para los 'tuiteros'.
Cate Blanchet, ganadora del Goya Internacional para los académicos, ganadora de la noche entera para los 'tuiteros'.

Por ejemplo:

Por supuesto, ella estaba en la cabeza de muchos internautas tras ese primer número musical que, para algunos, resultó francamente mejorable. Jedet (solo ella, ni Bebe ni Cristina Castaño) se convirtió inmediatamente en trending topic tras esa versión tan libre de Libre. No todo era para recibir críticas: muchos celebraron su recuerdo a la recientemente fallecida Isabel Torres, compañera de Veneno, y también admiraron esa conjunción cósmica que ha hecho que Blanchett haya acabado acudiendo a un concierto de Jedet. Pero en general, desde el sofá se vive la gala de un modo especialmente alerta y febril cuando una estrella internacional está en el patio de butacas (algo que sucede a menudo en los últimos años), como si tuviésemos que organizar una función a su altura, revalidar la marca España en dos horas sobre un escenario.

A las 22:40 salió el gordo: el primer meme original de la gala de los Goya 2022: ese “¡ups!” de Paula Usero cuando el vídeo de la mujer de Tarik Rmili –para los despistados: todos los nominados a actor y actriz revelación recibieron como sorpresa un vídeo dedicado de sus parejas o familiares– fue interrumpido antes de que terminase.

Y (ups) justo después, el gran momento. La salida al escenario de Cate Blanchett para recibir el premio Goya Internacional de manos de Penélope Cruz y Pedro Almodóvar llamó la atención en redes, especialmente, por ese gesto de Almodóvar animando a la gente a levantarse para recibir a la homenajeada.

También fueron comentadas las alabanzas que Blanchett lanzó a Pedro Almodóvar, que está a punto de dirigirla en una adaptación de Manual para mujeres de la limpieza. Otra vez, Almodóvar despertó a las dos Españas que ya habían dejado de debatir sobre el traje de Penélope. “¿Han traído a Cate Blanchett para dorar la píldora a Almodovar y Penélope?”, se preguntaba alguien. Otros hacían lo contrario: celebrar que alguien viniera de fuera a dorar la píldora a Almodóvar, cuya relación con la Academia ha sido un puro conflicto que, tras el palmarés de esta noche, no tiene visos de relajarse.

El conflicto continuó cuando Eduardo Casanova sacó un smartphone para hacer una fotografía del patio de butacas. ¿Era publicidad o no lo era? Las redes sociales se dedicaron a teorizar al respecto. Por supuesto, el meme de Cate Blanchett con rostro de circunstancia volvió para cuestionar ese momento (a los que se metían con su traje de MANS por resultarles demasiado rosa es mejor no darles demasiada importancia).

De vuelta a la bondad, Zeltia Montes, la primera mujer en ganar el Goya a mejor música original, levantó aplausos por su discurso, que remarcó la precariedad laboral de su profesión y alabó la importancia de los cuidados.

Y a las 23:48, otro de los momentos más esperados desde que se anunció que iba a tener lugar: Joaquín Sabina sobre el escenario, en su primera aparición sobre uno desde que sufrió una caída en el Wizink Center hace justo dos años, en febrero de 2020. Sabina aparece como el pegamento que la gala necesitaba: desde las redes todo son alabanzas para su reaparición cantando Tan joven y tan viejo.

Cuando Guillermo Montesinos se puso a dar vueltas sobre sí mismo en el escenario antes de entregar el Goya a mejor montaje a Vanessa Marimbert por El buen patrón creó un momento alegre, uno de esos con los que una gala como esta desengrasa sus discursos densos. En Twitter se lo tomaron de todas las maneras posibles, pero tal vez la reacción más llamativa fue la de Desahogada, creadora de contenido e influencer con 136.000 seguidores que, simplemente, preguntó quién era ese. El tiempo no perdona. (¡Y es el conductor del mambotaxi!).

Fernando León de Aranoa, recogiendo el premio a mejor guion original por El buen patrón, hizo exactamente eso que los detractores y los seguidores de los Goya estaban esperando: reivindicar. Su mención a la reforma laboral no pasó desapercibida.

Y a su manera también reivindicó Luz Casal, que durante el In memoriam hizo una interpretación de Negra sombra que entusiasmó en las redes sociales, levantó halagos por dar voz a la música tradicional gallega (el fantasma de las Tanxugueiras y su controvertido paso por Benidormfest sigue presente) y dejó claro que, extrañamente, los cantantes (Sabina o ella) tienen una capacidad conciliadora entre el público que, por ahora, no tiene casi nadie del mundo del cine.

Chelo Loureira fue otra gallega que llamó la atención sobre el escenario, pero por pasarse de la raya con el tiempo del discurso cuando recogía el Goya a la mejor película de animación por Valentina. En las redes se empezaba a mirar la hora, conscientes a las 0:40 que la gala prometía terminar a las 0:30. En todos lados miraban el reloj excepto en Galicia, donde la abundante presencia gallega en el escenario entre los premiados era celebrada.

La recta final resucitó a las redes. Javier Bardem, especialmente emotivo en su discurso de agradecimiento tras recibir el Goya a mejor actor por El buen patrón, fue aplaudido por su declaración de amor a Penélope y el recuerdo a su madre.

Los últimos premios crearon en las redes una conversación in absentia: Penélope Cruz yéndose de vacío cuando está nominada al Oscar y un Almodóvar al que una vez más la Academia nomina, pero no premia.

A la 1:20, 50 minutos después de lo previsto en la parrilla de RTVE, llegaba a su fin la gala, que durante toda su emisión fue lo más comentado de Twitter y que también logró meter a sus principales nominados y presentadores entre los trending topics de España. En alguna ocasión, unas galas irregulares se redimen en las redes, donde el ingenio doméstico altera y mejora el relato. Este año no fue una de esas ocasiones. Los Goya, en Twitter, tampoco fueron divertidos.

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Sobre la firma

Guillermo Alonso

Es editor web de ICON. Trabaja desde 2017 en EL PAÍS. Anteriormente formó parte de Vanity Fair (como director de su edición digital) y de Telecinco. Ha publicado dos novelas, 'Vivan los hombres cabales' y 'Muestras privadas de afecto' y el ensayo 'Michael Jackson. Música de luz, vida de sombras'.

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