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Calabacines asados con salsa de pimiento y almendras


Mapa de un calabacín. / EL COMIDISTA
Mapa de un calabacín. / EL COMIDISTA
Mikel López Iturriaga

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¿Asado, plancha o frito? Este es el tipo de duda que me suele asaltar cuando me enfrento a un calabacín en la soledad de mi cocina. Fritos están buenísimos: como ya expresé el martes pasado en mi colaboración semanal con el Hoy por Hoy de la SER, reivindico esta técnica tan satanizada por algunos nutricionistas, siempre que se haga bien y en dosis razonables. Ahora bien, tampoco puedo negar algunos de los argumentos que esgrimió el cocinero Isma Prados en el debate fritanga sí-fritanga no que mantuvimos en la radio. Los fritos tienen muchas calorías, y si te pasas con la temperatura, digamos que su aceite no es lo más sano que te puedes meter en el cuerpo.

La opción plancha no me acaba de convencer mucho para tratar una hortaliza tan esencialmente sosonga como el calabacín. Cortados por la mitad y asados funcionan bien si llevan un relleno sustancioso. Pero como el otro día no me apetecía complicarme mucho la existencia, decidí probar a hornearlos cortados en rodajas y aderezados con unas hierbecillas y una pizca de ajo. Para vestir un poco el asunto, preparé una salsa ultrarrápida de pimiento rojo, un poco al estilo del muhammara pero con almendras en lugar de nueces.

La combinación me gustó: una manera simple, rápida y sabrosa de sacar partido a una verdura omnipresente en estos meses. El plato, como siempre, admite algunas variantes según la contundencia que se le quiera dar. Imagino que con el calabacín rebozado y frito, y la salsa para untar, estará mortal... pero aquí apostamos por lo ligero, que aunque ya no tengamos que enseñar las lorzas en la playa, tampoco es cuestión de enfrentarse al invierno convertido en ballena azul.

Dificultad: Para cerebros que flotan en aceite.

Ingredientes

Para 4 personas

  • 3 calabacines medianos (unos 800 g)
  • 3 pimientos del Piquillo
  • 100 g de almendras crudas enteras
  • 1 diente de ajo sin pelar
  • 1/2 rebanada de pan de molde
  • 1 limón
  • 1/2 cucharadita de cayena (o una guindilla picada fina)
  • 1/2 cucharadita de romero picado
  • 1/2 cucharadita de orégano
  • 1 cucharadita de azúcar moreno
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal y pimienta negra
  • Almendras tostadas (opcional)

Instrucciones

1.
Precalentar el horno a 200 grados.
2.
Cortar los calabacines en rodajas finas de 1/2 centímetro aproximadamente. Embadurnarlas con un chorrito de aceite en un bol y salpimentarlas. Extenderlas en una bandeja de horno, espolvorear con el orégano y el romero, añadir el ajo sin pelar y asar 20 minutos. Dar la vuelta a las rodajas y asarlas otros 10 o hasta que estén doradas y crujientes.
3.
Mientras, preparar la salsa triturando los pimientos, las almendras, la miga del pan de molde, el zumo del limón, la cayena y el azúcar, sin pasarnos mucho para que se noten los trocitos de almendra. Ir añadiendo aceite mientras removemos hasta que quede una salsa cremosa. Puede que se necesite añadir un poco de agua también. Salpimentar.
4.
Servir los calabacines calientes con la salsa por encima y algunas almendras tostadas si se quiere.

Sobre la firma

Mikel López Iturriaga
Director de El Comidista, web gastronómica en la que publica artículos, recetas y vídeos desde 2010. Ha trabajado como periodista en EL PAÍS, Ya.com o ADN y colaborado en programas de radio como 'Hoy por hoy' (Cadena Ser), 'Las tardes de RNE' y 'Gente despierta'. En televisión presentó programas como El Comidista TV (laSexta) o Banana split (La 2).

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