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El juez Llarena sobre la amnistía: “Cuando se desactiva la ley para algunos, la sociedad se presenta en la duda y el privilegio”

El instructor de la causa del ‘procés’ en el Supremo cuestiona la medida de gracia al recibir un premio

El magistrado de la Sala Segunda del Tribunal Supremo Pablo Llarena, durante una conferencia en Burgos en septiembre.
El magistrado de la Sala Segunda del Tribunal Supremo Pablo Llarena, durante una conferencia en Burgos en septiembre.Santi Otero (EFE)

El instructor de la causa del procés en el Tribunal Supremo, el magistrado Pablo Llarena, cuestionó este martes, sin citarla, la proposición de ley de amnistía pactada entre el PSOE y los partidos independentistas. “Cuando se desactiva la aplicación de la ley para algunos, mientras se entone la prisión para los demás ciudadanos que realizan las mismas conductas, la sociedad queda presentada en la duda y el privilegio”, señaló el juez tras recibir un premio del Colegio de Procuradores de Madrid. El instructor advirtió de que “del mismo modo que una sociedad democrática no puede asumir que sus miembros no sean iguales ante la ley, el sistema de Justicia penal no puede asumir que un ciudadano pierda su libertad en supuestos en los que otros no merecieron sanción por el mismo comportamiento”. Y añadió: “El ordenamiento jurídico es único y es igual para todos. El ordenamiento jurídico de un país vale lo que valen sus jueces”.

No es la primera vez que Llarena se refiere en público a la amnistía desde que se conoció que el PSOE preveía incluirla en la negociación para la investidura de Pedro Sánchez. La anterior ocasión, después de que el instructor, en septiembre pasado, reprochara en una conferencia en Burgos que la amnistía desactiva “como con un mando a distancia determinados principios esenciales como el de la separación de poderes y la igualdad ante la ley”, le costó una recusación por parte del expresidente catalán, Carles Puigdemont, y los exconsejeros Antonio Comín y Clara Ponsatí, cuyas defensa pidieron apartar al juez por falta de imparcialidad de la causa en la que investiga a los prófugos de la justicia española.

El magistrado rechazó aquella petición que, aseguró, se apoyaba en una motivación “manifiestamente infundada” que en realidad podría pretender que se retrasara la adopción de una nueva orden europea de detención. El auto dictado por Llarena recordaba que era la quinta vez que se le intentaba apartar de la causa, y que las recusaciones han afectado también a otros miembros de la Sala Penal del Supremo y a magistrados del Constitucional.

El auto también daba cuenta de que la conferencia que motivó la recusación consistió en una intervención académica en la que llevó a cabo un “análisis de los criterios técnicos básicos de supervisión de constitucionalidad de cualquier norma jurídica, pero sin evaluar ningún aspecto concreto de una eventual ley de amnistía”. Llarena subrayaba que, por tanto, en ningún momento se anticipó el “posicionamiento procesal del instructor”, como a su juicio puede comprobarse en los fragmentos o pasajes que los propios recusantes destacaban. El planteamiento —afirmó— fue en todo momento “académico, general y abierto”, como se expuso en diversos medios de comunicación.

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Sobre la firma

R. R.
Redactora que cubre la información del Tribunal Supremo, el CGPJ y otras áreas de la justicia. Ha desarrollado la mayor parte de su carrera en EL PAÍS, donde ha sido redactora de información local en Sevilla, corresponsal en Granada y se ha ocupado de diversas carteras sociales. Es licenciada en Periodismo y Máster de Periodismo de EL PAÍS.
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