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El falso remedio milagroso contra la covid-19 que se extiende por África

Científicos, la OMS y la Unión Africana expresan su preocupación por el consumo de esta infusión creada en Madagascar que podría llegar a crear resistencias a los antimaláricos entre una población altamente vulnerable

El presidente de Madagascar bebiendo su remedio milagroso contra el coronavirus.
El presidente de Madagascar bebiendo su remedio milagroso contra el coronavirus.

Se llama Covid-Organics y es un supuesto remedio natural a base de artemisa que, según sus impulsores, es eficaz para combatir al coronavirus. Creado por un centro de investigación de Madagascar, una decena de países africanos, entre ellos Guinea Ecuatorial, Guinea-Bisáu, Tanzania, Senegal, los dos Congos y la República Centroafricana, ya están recibiendo los primeros lotes de este producto que se presenta como una tisana embotellada, para empezar a usarlo entre su población. El revuelo ha sido tal que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha solicitado que se hagan ensayos clínicos y la Unión Africana (UA) ha pedido detalles al Gobierno malgache.

La planta en cuestión es la Artemisia annua, una de las múltiples variedades de la artemisa, que recibe el nombre común de ajenjo dulce y procede de Asia. De ella se extrae el principio activo de la artemisinina, identificado a finales de los años sesenta por la científica china Tu Youyou, Premio Nobel de Medicina en 2015, que se usa ampliamente para combatir la malaria. La OMS recomienda su utilización en tratamientos combinados contra el paludismo, sobre todo tras la aparición de formas de resistencia a la artemisinina en el sudeste asiático.

Los expertos han mostrado su preocupación. “Es peligrosísimo. La artemisinina es muy rápida y eficaz contra la malaria. Como es tan valiosa, se recomienda su uso en tratamientos combinados precisamente para impedir que se generen resistencias, lo que ha pasado con otras moléculas como la cloroquina”, asegura Carlos Chaccour, investigador especialista en malaria del Instituto de Salud Global de Barcelona, quien añade que “no solo no hay ninguna evidencia de que esa infusión funcione sino que si empiezas a repartirla sin control en un lugar como África donde hay una altísima prevalencia de paludismo, puedes generar resistencia y cargarte la mejor molécula que tenemos. Eso representa muchos muertos”.

El pasado 19 de abril, Andry Rajoelina, presidente de Madagascar, enviaba un mensaje televisado a la nación en el que anunciaba la existencia de un remedio natural desarrollado por el Instituto Malgache de Investigación Aplicada (IMRA) que, según dijo, había demostrado su eficacia contra el coronavirus. La distribución domiciliaria del producto a lo largo y ancho de la isla sembró la inquietud en la sociedad civil y en organismos científicos del país, como la Academia Nacional de Medicina, aunque esta, tras reunirse con Rajoelina, aceptó su uso recordando que no es un medicamento sino “un remedio natural mejorado”.

De inmediato, numerosos países africanos mostraron interés por el Covid-Organics y Madagascar, uno de los principales cultivadores de artemisa del mundo, ofreció a sus homólogos lotes del producto de manera gratuita. Las primeras cajas ya han llegado a Guinea Ecuatorial y a Guinea-Bisáu, desde donde serán repartidas por Senegal y otros países de África occidental. Tanzania, los dos Congos y la República Centroafricana también esperan por sus pedidos mientras que Gabón, Egipto o Ruanda alabaron la iniciativa malgache y están a la expectativa.

¿Puede la artemisia ser eficaz contra la covid-19? En el Instituto Max Planck de Coloides e Interfaces, con sede en Postdam (Alemania), lo están investigando. Su director, el profesor Peter Seeberger, asegura que distintos estudios realizados en China mostraron la eficacia de esta planta durante el brote del coronavirus de la década pasada y que, dada la similitud de ambos patógenos, vale la pena averiguarlo. “Aún no podemos avanzar resultados, pero estamos trabajando sobre la capacidad de diferentes extractos de artemisa para matar al virus”, manifestó. Seeberger advierte, eso sí, de que cada variedad contiene distintas cantidades de artemisinina y pide cautela.

Basilio Valladares, catedrático de Parasitología y experto en Medicina Tropical, destaca que este principio activo no es nuevo, sino que se usa desde hace años contra la malaria con buenos resultados, sobre todo en aquellos pacientes donde el parásito mostraba resistencia a otros antipalúdicos como la cloroquina. “Con respecto a su posible eficacia contra este virus habría que hacer ensayos clínicos”, asegura.

Esta es la línea que defiende la OMS. "Los africanos se merecen el uso de medicinas probadas bajo los mismos estándares que en el resto del mundo", añade el máximo organismo de salud mundial, para quien "incluso si las terapias derivan de prácticas tradicionales y naturales, establecer su eficacia y su seguridad mediante ensayos clínicos rigurosos es crucial".

No solo no hay ninguna evidencia de que esa infusión funcione sino que si empiezas a repartirla sin control en un lugar como África puedes generar resistencia y cargarte la mejor molécula que tenemos

En este sentido, la UA solicitó al Gobierno malgache "datos técnicos" sobre el Covid-Organics con el fin de comprobar su "seguridad y eficacia". El pasado 30 de abril, la responsable de Asuntos Sociales del organismo panafricano, Amira ElFadil, mantuvo una reunión con un representante del Gobierno malgache y este aceptó enviar "los detalles necesarios" respecto a este remedio natural, según asegura este organismo en un comunicado. Con esta información, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de África revisarán "todos los datos científicos recabados hasta ahora sobre la seguridad y eficacia" del remedio.

Carlos Costa, presidente de la asociación Art Oasis, que lleva más de una década formando en permacultura y uso de plantas medicinales en el sur de Senegal, en colaboración con el Gobierno de este país y de Guinea-Bisáu, confirma lo extendido de su uso también en África Occidental. “La artemisa es una planta muy conocida y se usa desde hace siglos como medicina. Sabemos que muchos países africanos la cultivan en la actualidad, no sólo Madagascar, también Angola o Nigeria tienen grandes plantaciones”, asegura.

Tras el Covid-Organics, que según las autoridades malgaches es tanto preventivo como curativo, el presidente Rajoelina anunciaba este lunes el inicio de ensayos clínicos con una vacuna contra el coronavirus también basada en la artemisa. "Animo a los paisanos malgaches a cultivar artemisa para incrementar nuestra capacidad de producción a 3.000 toneladas al año. El valor de la tonelada de artemisa es de 3.000 dólares, frente a los 350 dólares del arroz", manifestó el presidente.

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