Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Por qué los estadounidenses están renunciando a sus vacaciones

No lo intente en casa: los que no libran acaban por cobrar menos

Por qué los estadounidenses están renunciando a sus vacaciones

¿Todo esfuerzo tiene su recompensa? Los resultados de un reciente estudio llevado a cabo por la investigadora de mercados GfK indican que más le valdría ir reservando sus próximas vacaciones que esclavizarse en la oficina. Y es que si usted ha rechazado días de ocio en un esfuerzo por impresionar a su superior —como hicieron más de la mitad de los empleados estadounidenses el año pasado— debe saber que podría estar equivocándose, ya que las vacaciones son, en realidad, un movimiento positivo en su carrera.

Esta es la conclusión a la que ha llegado la investigación, en la que se entrevistó a 7.331 trabajadores, y que choca con los datos recopilados. Se observa que los estadounidenses renunciaron a 4,3 días de libranza a lo largo de 2016; en su conjunto los norteamericanos trabajaron un total de 662 millones de días de más. Un dato que según la organización de la salud Global Wellness Institute “no refleja un entorno laboral saludable”, sino que, al contrario, puede “acarrear repercusiones negativas en la productividad del empleado”. Durante un periodo de tres años, se observaron dos datos desconcertantes: los que se negaron a abandonar la oficina no obtuvieron mejores resultados laborales. Es más, se les concedieron menos ascensos y pagas extra que a quienes sí se permitieron un respiro.

Valga la historia de Madalyn Parker, desarrolladora web en una empresa de software que, como cuenta Verne, fue felicitada por su jefe tras admitir sin tapujos la necesidad de tomarse unos días libres para centrarse en su salud mental: "Espero volver descansada y al cien por cien", decía. A lo que uno de los directivos de la compañía respondió con un mensaje de felicitación "por ser un ejemplo para combatir el estigma".

Menos dinero y salud

Como es lógico, los integrantes del primer grupo presentaban un mayor nivel de estrés. Por ello, no sorprende que el 74% de los estadounidenses reportara problemas de salud derivados de esta situación y más del 50% viera cómo empeoraban los síntomas de enfermedades preexistentes, según una encuesta de 2015 publicada por Harvard School of Public Health.

Pero este no es el único peligro que corren los llamados workaholics. Según un estudio de la Universidad de Pittsburgh (EE UU) que se realizó con 12.000 participantes de entre 35 y 57 años, los hombres que no toman vacaciones anuales son más propensos a morir de un ataque al corazón (las enfermedades cardíacas son la primera causa de mortalidad en el país norteamericano). Durante una investigación consecutiva, investigadores de la Universidad Estatal de Nueva York (EE UU) añadieron a los resultados que quienes respetan los períodos de descanso reducen su probabilidad de fallecer por cualquier causa en un 20% y su riesgo de muerte por enfermedad cardíaca hasta un 30%.

No obstante, según contó a BUENAVIDA Alessandro Sionís Green, presidente de la Sección de Cardiopatía Isquémica y Cuidados Agudos Cardiovasculares de la Sociedad Española de Cardiología, no es cierto que la tensión y la presión puedan provocar, por sí solas, una crisis cardíaca. "El estrés puede ser el desencadenante del infarto, pero no lo provoca. Las causas son otras. Ocurre por una arteriosclerosis: cuando una placa dentro de una arteria coronaria se rompe, el contenido de la placa entra en contacto con la sangre y forma un coágulo que obstruye la arteria. La falta de riego por ese coágulo causa el infarto". Este experto recalca que "el hecho de estar en una situación de mucha tensión facilita la rotura de la placa. Por ello, en épocas de estrés, es más fácil sufrir un infarto".

De vacaciones sin remordimientos

Los investigadores de otro estudio, realizado en 2005 por la Clínica Marshfield en Wisconsin, señalan que las vacaciones no necesariamente deben ser largas y costosas. Pasar unos días descansando es suficiente para permitir al cerebro recargar energía y mejorar la función intelectual, propiciando un mejor desempeño laboral de vuelta a la rutina. En México, la Ley Federal del Trabajo (artículo 76) dicta que los trabajadores que hayan trabajado por lo menos un año en la misma empresa tienen derecho a un periodo anual de vacaciones pagadas de seis días laborables. En contraste, la Unión Europea, donde los trabajadores tienen derecho a 20 días de vacaciones pagadas al año. Una de las causas quizá de que la esperanza de vida de los europeos sea mayor a la mexicana.

Así que ya sabe, si vuelve a abrir el portátil que sea para reservar vuelos. Váyase de viaje o quédese en casa sin hacer nada. Salga a dar una vuelta con sus amistades. Distráigase. Disfrute de su familia. Lo que quiera, pero manténgase alejado de la oficina unos días al año. Su jefe se lo agradecerá.

Puedes seguir Buenavida en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información