Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los niños menores de un año no deben consumir zumo

Los pediatras de EE UU reformulan sus recomendaciones, por primera vez desde 2001, y aumentan seis meses la edad para empezar a consumir jugos

Los niños menores de un año no deben consumir zumo

El debate en torno a los zumos y su consumo sigue dividiendo a expertos y padres a los que les cuesta determinar el daño que provoca en los niños tomarlos. Muchos estudios han concluido que un consumo elevado de este producto en menores, sobre todo si este es industrial, está vinculado con padecer obesidad, hipertensión o diabetes en el futuro, entre otras patologías. Pero a pesar de la gran avalancha de investigaciones y noticias al respecto alertando de los riesgos de consumir zumo de fruta, los pediatras recuerdan que muchos padres siguen creyendo que son un sustituto saludable.

Ante esta situación de incertidumbre, la Asociación Americana de Pediatría ha lanzado esta semana una guía con nuevas recomendaciones sobre su consumo. Si antes tomar zumo de fruta no era adecuado para los menores de seis meses, ahora han determinado que esta edad debe subir hasta el año. Este es el primer cambio que se produce desde 2001. Las nuevas recomendaciones hacen referencia tanto a los zumos 100% naturales como a los industriales.

Según el organismo internacional también los padres “han de priorizar el consumo de fruta entera, ya que tiene un mayor aporte de vitaminas y nutrientes. La fruta entera tiene más fibra y te llena más que un simple zumo”, redactan los expertos en las directrices, que se publicarán en el número de junio de la revista Pediatrics y a las que se pueden acceder en línea desde este lunes 22 de mayo. "El consumo de zumos tiene que estar, por lo tanto, limitado, dependiendo de la edad del niño", reiteran.

“Para los niños mayores de un año y que médicamente estén saludables, nuestro consejo es que consuman zumo natural con moderación y que nunca supere el 50% de la fruta total diaria que debe consumir el menor”, explican. “En lo que queremos incidir con estas nuevas directrices es que el consumo de zumo debe ser una parte limitada de la dieta total del niño”.

El cambio de recomendación se debe, principalmente, al gran número de estudios que han concluido las consecuencias del consumo de zumos (principalmente los industriales), como son la caída de dientes o la ganancia o pérdida de peso.

Zumos naturales

En cuanto a los naturales, el pasado mes de abril, un estudio afirmó que “beber zumo 100% natural no causaba un aumento de peso en menores de 18 años y que se podía tomar con moderación”. Las conclusiones se desgranaron tras el análisis de ocho estudios observacionales en los que participaron 34.470 niños y niñas. Los resultados provocaron polémica ya que hay expertos que disienten y abogan por el consumo de fruta entera.

"¿Te parece que la mermelada equivale a una ración de fruta? Ea, pues con los zumos tampoco", preguntaba Juan Revenga, dietista-nutricionista y biólogo y creador del blog El Nutricionista de la General, en un artículo. Y eso que para la elaboración de los dos productos –mermelada y zumo- interviene de forma indefectible la fruta (...) Y aunque al zumo no se le añada nada más y sea exclusivamente el producto licuado de la fruta… el zumo de fruta ni es fruta, ni su consumo sustituye el de la fruta", insistió, por ejemplo, este experto, tras la publicación de este estudio elaborado en la Universidad de Washington y publicado en Journal of Pediatrics

Niños con más de un año

La Academia de Pediatría Americana recomienda también que los niños entre uno y seis años no deben consumir más de 170 ml de zumo 100% natural al día. Para aquellos que tienen entre siete y 18 no debería ser mayor a 340 ml, “lo que equivaldría a dos zumos diarios”. Además, investigadores del Centro de Prevención y Control de Enfermedad (CDC, por sus siglas en inglés) aseguran que los niños menores de cinco años prefieren el consumo de zumos que la fruta entera.

"Este comportamiento debe cambiar y sobre todo para los menores de un año”, inciden los pediatras estadounidenses en sus nuevas directrices. "Los médicos cuentan con una gran cantidad de información sobre cuál es el equilibrio apropiado de fruta fresca que deben incluir los padres en la dieta de sus hijos", concluyen.

Puedes seguir De mamas & de papas en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información