Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los niños que toman un zumo al día no engordan, ¿o sí?

Un estudio afirma que consumir con moderación los jugos 100% naturales no provoca obesidad. Hay expertos que disienten y abogan por el consumo de fruta entera

Los niños que toman un zumo al día no engordan, ¿o sí?

¿Le doy o no le doy zumo de frutas a mi hijo para merendar? Esta es la pregunta que muchos padres se formulan, después de que estudios y expertos hayan concluido en los últimos tiempos que estas bebidas, sobre todo las industriales, tienen una gran cantidad de azúcar y abusar de ellas puede derivar en que los niños y niñas desarrollen enfermedades que causan problemas metabólicos u obesidad. Un último estudio de la Universidad de Washington y publicado en Journal of Pediatrics matiza un poco esta situación de incertidumbre y concluye que “beber zumo 100% natural no causa un aumento de peso en menores de 18 años y se puede tomar con moderación”. Las conclusiones se desgranan tras el análisis de ocho estudios observacionales en los que participaron 34.470 niños y niñas.

A partir del promedio de Índice de Masa Corporal (IMC) ajustado a la edad de los pequeños que, según informan, es peligroso si llega a 0,5 -que sería el índice que determina la obesidad-, y de controlar factores como el consumo de energía diario, el peso al nacer, la etnia, entre otros, los investigadores concluyeron que no existía una vinculación directa y preocupante entre el zumo de frutas 100% natural y el aumento de peso.

Para los niños entre uno y seis años se produjo un aumento en el IMC de 0,087 -lo que equivaldría a un promedio de unos 130 gramos de ganancia de peso- que los autores definen “como no importante” y entre los menores de siete a 18 años no hubo ningún incremento.

“Consumir un zumo 100% de fruta al día no está asociado con la ganancia de peso en niños. Por lo que consumirlo con moderación es seguro. Aún así más investigación es necesaria para los menores entre uno y seis años”, concluyen.

La Academia de Pediatría Americana recomienda que los niños entre uno y seis años no deben consumir más de 170 ml de zumo 100% natural al día. Para aquellos que tienen entre siete y 18 no debería ser mayor a 340 ml, “lo que equivaldría a dos zumos diarios”. El organismo también específica que "no se aconseja el consumo de ningún tipo de zumo en niños menores de seis meses". Además, investigadores del Centro de Prevención y Control de Enfermedad (CDC, por sus siglas en inglés) aseguran que los niños menores de cinco años prefieren el consumo de zumos que la fruta entera.

“Desde el punto de vista de beneficios para la salud, consumir uno o dos zumos diarios 100% naturales aportan a los pequeños vitaminas, minerales y antioxidantes. Nuestro estudio apoya estas directrices”, concluyen. "Hay que tomarlos, pero con moderación", aseguran.

"Tras estos resultados, yo enfatizaría la expresión `beber con moderación´ que es la misma que con la del alcohol. Con ella no se anima precisamente a la `barra libre de zumos´ sino que más bien lo que te dicen es que si decides tomar zumos, no pasa nada, salvo que te pases, una recomendación que no tiene un paralelismo con la fruta", afirma por teléfono Juan Revenga, dietista-nutricionista y biólogo y creador del blog El Nutricionista de la General.

"¿Te parece que la mermelada equivale a una ración de fruta? Ea, pues con los zumos tampoco", preguntaba Revenga en un artículo. Y eso que para la elaboración de los dos productos –mermelada y zumo- interviene de forma indefectible la fruta (...) Y aunque al zumo no se le añada nada más y sea exclusivamente el producto licuado de la fruta… el zumo de fruta ni es fruta, ni su consumo sustituye el de la fruta", insiste el experto.

El paradigmático zumo de naranja.

Sabemos que para un zumo de naranja se suelen emplear, por término medio, tres naranjas más o menos. Pues veamos. (Foto: Juan Revenga).

Los niños que toman un zumo al día no engordan, ¿o sí?

"En resumen, y según la foto sobre estas líneas, se puede ver que el zumo aporta más calorías, menos fibra, menos saciedad y la posibilidad de tomar “más de la cuenta” es mucho mayor, entre otras cuestiones, (y todo ello suponiendo que además no se le añada azúcar)", añade Revenga. Diferentes organismos entre los que se encuentra la Organización Mundial de la Salud, la Asociación Americana del Corazón y la guía de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, conocida como Plato de la Alimentación Saludable, aluden al consumo de zumos de frutas desde el punto de vista de limitar su ingesta.

"Si el niño ve que sus padres comen fruta, comerá fruta. Si tomamos zumo en casa, es lo que comerá. Es una responsabilidad de todos. El zumo no sustituye a la fruta. Si el niño comienza a los seis meses a comer trozos, que les encanta por cierto, se acostumbrará a tomarla entera. Cómo no va a ser así, si un bebé se mete todo lo que encuentra en la boca, cómo no va a hacer lo mismo con la fruta", enfatiza y termina Revenga.

Pero esta no es una opinión personal de Revenga. Un estudio elaborado en 2013 por la Universidad de California concluyó que también era mejor “consumir las frutas enteras que en zumo, ya que su contenido de glucosa era menor”. Otro publicado en 2012 y elaborado por el Departamento de Agricultura de EE UU alertó de que “había que abandonar el zumo y comer solo la fruta entera, en niños”. Este organismo es el encargado de aprobar los menús de los centros infantiles del país. En España, el Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría afirma que los zumos de fruta no son equivalentes nutricionalmente a las frutas naturales, al carecer de fibra y no estimular la masticación.

Estrategias para controlar el consumo de zumos

(Clínica Mayo)

  • Si a tu hijo le gusta beber con pajita durante el día, llena su vaso de agua y no de zumo.

  • Tu hijo no debe beber ni comer media hora antes de cada comida. Su apetito será mayor a la hora de disfrutar la comida.

  • Controla el líquido que consume tu pequeño.

  • Intenta darle fruta entera en vez de zumo, si quiere zumo dilúyelo en agua.

  • Ten fruta en casa, no zumos.

  • Mira el etiquetado de los zumos que compras con precaución. Evita todos los que contengan azúcar añadido.

Puedes seguir De mamas & de papas en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información