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Wiener: “Barcelona hizo muchísimo por mí como ahora Madrid”

La escritora Gabriela Wiener habla sobre el atractivo de Cataluña para los escritores

La cronista y escritora peruana Gabriela Wiener.
La cronista y escritora peruana Gabriela Wiener.

La escritora peruana Gabriela Wiener (Lima, 1975) se trasladó a Barcelona en 2003 y ocho años más tarde se mudó a Madrid. Ha trabajado en el diario El Comercio de Perú y ha colaborado con medios como la revista de crónica Etiqueta Negra y EL PAÍS Semanal. Ahora habla sobre el atractivo de Cataluña para los escritores latinoamericanos, en medio del debate independentista.

¿Por qué dejó Barcelona, que, con el antecedente del boom, parecería un destino tan deseable para una escritora latinoamericana?

Viví ocho años en Barcelona y ya me sentía como en el día de la marmota. Un Sant Jordi más y me suicidaba. El boom no me excitaba especialmente cuando llegué, yo estaba más loca por seguir las huellas de Bolaño, por beber y oír a hablar a Juan Villoro, por cruzarme con Cercas o Vila-Matas o emborracharme con mis amigos de la desaparecida revista Lateral. Y por publicar, claro. Pero no se puede vivir de la nostalgia, ni de los libros. Hay que seguir moviéndose.

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Creo que estoy donde tengo ganas de estar. Ni con los editores, ni con los agentes, ni con los periodistas culturales. Estoy en Madrid, porque quiero estar en mi barrio, Carabanchel, con mi colectivo Vaciador, mis amigas locas y mi familia diversa y libreamorosa. Prefiero pensar en función de países y no de ciudades. Ahora España es un lugar interesantísimo para una cronista como yo.

¿Por qué eligió Madrid para establecerse y desarrollar su trabajo allí?

Vine a Madrid porque me ofrecieron trabajar como redactora jefe de la revista Marie Claire. Pero lo dejé. Hay que ir dejando todo atrás. La verdad es que tenía muchas ganas de venir a esta ciudad, me habían dicho que habría mucho más trabajo porque yo vivo de escribir y aquí hay más medios en español. Pero en realidad ya no hay trabajo periodístico bien pagado en ningún sitio de España. Ahora escribo sobre todo para Latinoamérica —quién me lo iba a decir—, aunque vine huyendo de lo mal que pagaban allí los periódicos.

¿Cuáles son las ventajas de ser escritora en esta ciudad?

Un escritor podría estar en un páramo, en un pueblucho perdido y siempre tendrá su imaginación para llenar páginas. Pero un periodista necesita una ciudad, mucho mejor si es más de una ciudad. Barcelona hizo muchísimo por mí como ahora Madrid. A mí me sirven todas las ciudades. Cuanto más raras, sucias y conflictivas mejor, como mi Lima, con la que tengo un amor a distancia, pero con la que hablo y tengo sexo vía Skype. Creo que ahora mismo hay una estupenda sintonía entre Madrid y Barcelona, con dos mujeres de izquierda en las alcaldías. No les demos razones a quienes quieren enfrentar a dos pueblos que comen pan con tomate y tortilla.

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