Rihanna tuitea sus fotos más eróticas

La cantante comparte con sus seguidores la sesión que ha hecho para la revista 'Lui' Instagram tacha las imágenes de inapropiadas y, como respuesta, ella decide colgarlas en Twitter

LUI

Hay gente que está cómoda con el cuerpo que tiene y luego está Rihanna. La cantante barbadense de 26 años ha convertido el mostrar su cuerpo con orgullo en algo así como una afición profesional: ya sea en revistas de tendencias, a las que lleva abonada desde aquel 2007 en el que explotaron sus primeros singles, o, mejor aún, en redes sociales, donde, ahora que se ha convertido en una de las divas más poderosas del pop de esta década, comanda legiones de seguidores más pobladas que algunos países del Pacífico Sur. Es algo que ha hecho con picardía, inteligencia y siempre mostrando el criterio de quien sabe que un semidesnudo es mitad provocación pero también mitad bella arte.

Pero Rihanna ha llegado ahora un poco más lejos. Después de realizar una sesión de portada para Lui, la revista erótica más cool de la actualidad, ha decidido compartir su top less con el mundo. Y gratis.

El fotógrafo es Mario Sorrenti (ese exmodelo reciclado en fotógrafo que se hizo universal cuando, en los lejanos noventa, fotografió a su entonces novia, una tal Kate Moss, también en top less para Calvin Klein). Erotismo con coartada artística, sin duda, pero igualmente viralizable.

Con todo, algo ha cambiado en los últimos años. Las redes sociales son más grandes, sirven cada vez más de punto de encuentro no ya entre comunidades, sino entre mayorías, y la tendencia es hacia lo políticamente correcto. De ahí que, cuando la cantante compartió hace pocas horas las fotos de la sesión erótica en Instagram, empezara una curiosa polémica.

Instagram –esa red social cuyas normas de conducta se resumen en: "No subas fotos que no enseñarías a un niño, a tu jefe, o a tus padres"– le pidió a la diva que hiciera el favor de borrar esas imágenes. ¿Y qué hizo ella? Las subió a su cuenta en Twitter.

Y fue todavía un poco más lejos. Ironizando con la mojigatería de Instagram (propiedad de Facebook), la cantante creó un meme en el que se la ve de vestida estilo años cincuenta. Y por si nadie se había dado por aludido, añadió el texto: "La siguiente portada de revista de Rihanna si de Instagram dependiera".

'Instagram censuró el desnudo de mi bebé'

Daniel García

Extraña que algo tan común como que Rihanna publique unas fotos eróticas desemboque en un escándalo (y eróticas ya es mucho, porque Lui es la versión cool, ergo estilizada y políticamente correcta, de las revistas para hombres). Primero, porque cualquiera que haya encendido el móvil, puesto la tele o entrado en Google alguna vez durante los últimos cinco años, se habrá cruzado varias veces con imágenes suyas en algún grado de desnudez y/o actitudes sexy-festivas. Probablemente subidas por ella misma, además.

En segundo lugar, uno habría pensado que a primero de mayo de 2014, o casi, Occidente estaría curado de espanto en cuestiones de celebridades sin ropa, guiñando a la cámara o descruzando las piernas. Hace años desnudábamos a las mujeres para vender lo que fuera, desde coches hasta pasta de dientes (lo sabemos por Mad Men). Luego ellas reivindicaron la apropiación del propio cuerpo (Demi Moore lo hizo varias veces en Vanity Fair). Y a la postre, nosotros terminamos desnudándonos ante todo el mundo, en pago por siglos de machismo, gracias a la publicidad y a cierta estética gayófila de las revistas de tendencias (miren aquí, aquí o aquí). Y últimamente, hasta las mismísimas celebridades se desnudaban juntas (hola, David; hola, Victoria).

En resumen, que protestar por la procacidad de Rihanna se antoja o antiquísimo o tan moderno que cuesta entenderlo. O no nos enteramos de nada, o lo verdaderamente divertido es que Instagram se haya tomado la molestia de solicitar el borrado de unas imágenes que no pasan ni por misóginas ni por obscenas y que, encima, son las enésimas en la nutrida carrera de la chica más famosa de Barbados. Aunque hace dos veranos verano subí una foto muy graciosa del bebé de una amiga en la playa y, como se le veía el culo, la censuraron. Así que ahí lo tienen.

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