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Teotihuacan viaja a Madrid

La capital cierra la gira europea de la muestra, vista por medio millón de personas y que contiene 400 piezas de extraordinaria belleza

Teotihuacan, centro cultural, político y religioso de una potente civilización prehispánica que duró unos 800 años, muestra 400 de sus obras maestras en una exposición que permanecerá hasta mediados de noviembre en el centro CaixaForum de Madrid. Las piezas, desde humildes utensilios de cocina, hasta finas joyas elaboradas con piedras preciosas, pasando por trabajos en madera, cerámica, huesos y conchas marinas, esculturas y pinturas murales, permiten conocer la ideología, el poder y la jerarquía política, la arquitectura y el arte de esta impresionante ciudad, cuyo fin sigue siendo un misterio, así como la procedencia de sus fundadores, el significado de las pirámides o su sistema de gobierno.

No siquiera se conoce su nombre. Teotihuacan se lo pusieron los aztecas (mexicas) siglos después de que la ciudad muriera no se sabe si por invasión, revueltas internas, catástrofe natural o provocada, y de que un pavoroso incendio arrasara gran parte de sus principales edificios. En lengua náhuatl, significa algo así como el lugar donde fueron hechos los dioses, nombre vinculado a la leyenda del Quinto Sol, del Códice Chimalpopoca, redactada en 1558 en náhuatl por un autor de quien se desconoce el nombre. Según esta leyenda, sería en Teotihuacan donde nacieron los dioses, de ahí que la mayor parte de los pueblos de la meseta mexicana se sintieran descendientes de esta civilización. Fue la mayor ciudad construida en el continente americano en época prehispánica y se desarrolló entre los siglos II antes de Cristo y VII después de Cristo.

Lo que queda de esta ciudad con 2.000 años de antigüedad -la pirámide del Sol y la pirámide de la Luna, unidas por la calzada de los Muertos, el bellísimo palacio del Jaguar de Xalla o el templo de Quetzalcóalt-, se encuentra a 45 kilómetros de Ciudad de México y fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1987. Es el sitio arqueológico más visitado del país azteca con 2,5 millones de visitas en 2010. Está considerada una de las grandes maravillas arqueológicas, cuyas excavaciones a lo largo de todo un siglo han sacado a la luz tesoros que permiten imaginar su forma de vida y su organización social.

Las piezas de la muestra, titulada Teotihuacan, Ciudad de los Dioses, que se inauguró en abril en el CaixaForum de Barcelona y que cierra en Madrid su larga gira europea, provienen de los principales museos del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México.

En su paso por Barcelona, París, Berlín, Zurich y Roma, ha recibido ya la visita de medio millón de personas y en verano de 2013 podrá ser vista de nuevo por el público mexicano. La componen pintura mural, esculturas en piedra, estatuillas trabajadas en obsidiana, elegantes ornamentos de joyería, máscaras rituales, recipientes de cerámica y figurillas de animales mitológicos de gran importancia en Mesoamérica, como el jaguar y la serpiente.

La exposición pretende responder a interrogantes sobre la vida en Teotihuacan, cómo eran sus habitantes, cómo se organizaba su sociedad, cuales eran sus creencias y, sobre todo, por qué se produjo su declive, a través del análisis de su arquitectura y urbanismo, su economía, sus creencias y rituales, la forma de vida de sus dirigentes, sus objetos cotidianos y sus relaciones comerciales con las culturas de su entorno. La muestra sigue el recorrido planteado por el arqueólogo Felipe Solís, comisario de la exposición y experto en el mundo prehispánico, quien murió un mes antes de la primera inauguración de la exposición en Monterrey.

El desarrollo urbanístico de la ciudad, que llegó a ocupar unos 20 kilómetros cuadrados y que estaba completamente cubierta de estucos pintados, permite descubrir utensilios usados para construir edificios como las pirámides de la Luna y del Sol. De sus creencias religiosas dan testimonio sus principales deidades, quetzalcóatl, la serpiente emplumada, y tláloc, dios de la lluvia y la fertilidad, representados con sus atributos en vasijas, cerámicas, esculturas y pinturas murales. Durante el periodo de mayor esplendor de la cultura teotihuacana (350-550 d.C), se establecieron relaciones diplomáticas con Monte Albán, actual Oaxaca, mientras que grupos armados procedentes de Teotihuacan influyeron en la vida política y cultural de diferentes ciudades mayas.

Ignasi Miró, director del área de Cultura de la Fundación La Caixa, ha destacado en la presentación de la muestra en Madrid la "buena fórmula de cooperación" entre instituciones culturales "alejadas en lo geográfico pero cercanas en la forma de entender la cultura". Para el director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, Alfonso de María, la exposición permite dar a conocer la forma de vida de una civilización cuya desaparición sigue siendo un misterio, aunque la gruesa capa de ceniza hallada en los yacimientos parece indicar que un incendio a mediados del siglo VII destruyó todo el área metropolitana.

Teotihuacan, Ciudad de los Dioses. CaixaForum Madrid, Paseo del Prado 36, Madrid. De lunes a domingo, de 10.00 a 20.00, entre el 27 de julio y el 13 de noviembre. Actividad gratuita.