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Escrivá: “No es verdad que el futuro de las pensiones sea una ruina”

El presidente de la Autoridad Fiscal desmonta las previsiones catastrofistas sobre la Seguridad Social

José Luis Escrivá, presidente de la Autoridad Fiscal (Airef), organismo que vela por la sostenibilidad de las cuentas públicas, dejó este martes en evidencia a los catastrofistas que apuntan que el futuro de las pensiones va a ser dramático. “Eso no es verdad”, dijo durante su comparecencia en el Congreso. “No es verdad”, repitió en tres ocasiones. “Y al final afectamos a una parte de la población que ya por su edad está inquieta”, alertó.

El presidente de la Airef, José Luis Escrivá.
El presidente de la Airef, José Luis Escrivá. EL PAÍS

La preocupación por las pensiones registró el pasado marzo un máximo histórico, según el CIS. El barómetro revela que las prestaciones por jubilación son uno de los tres problemas más importantes para el 15,5% de los españoles, el doble que un mes antes.

"Me preocupa mucho, pero mucho, la sensación, y lo hemos visto en las encuestas del CIS, que se está trasladando a los pensionistas y a la sociedad en general de que hay un problema muy agudo a medio plazo de las pensiones. Que se va a mermar muy seriamente los ingresos de los pensionistas. Esto no está sustentado por el análisis", aseguró Escrivá.

El presidente de la Autoridad Fiscal quiso echar un jarro de agua fría al tenso y, en ocasiones, crispado debate sobre la sostenibilidad de la Seguridad Social. "Cuando uno mira las incertidumbres y mira los márgenes [presupuestarios] esto es razonable y manejable y no deberíamos crear una angustia innecesaria en toda la población", apuntó.

El ex jefe de estudios del BBVA deslizó que vincular las pensiones al IPC, como reclaman algunos de los grupos políticos de la oposición, supondrá un aumento del gasto adicional del 0,7% del PIB en 2023, el equivalente a unos 9.000 millones más. Si la economía española sigue creciendo a ritmos parecidos a los de los últimos cuatro años, ese aumento del gasto público sería fácilmente absorbible. Escrivá proyecta que el incremento adicional de las pensiones por ligar las prestaciones a la evolución de los precios equivaldrá a unos 18.469 millones de euros más en 2030.

Uno de los factores que explica la creciente inquietud por el futuro de las pensiones está en los estudios que han publicado instituciones nacionales (Banco de España) e internacionales (FMI), que alertan sobre las dificultades a las que se enfrenta el sistema de pensiones en España dentro de unas décadas. Por ejemplo, el FMI calcula que las pensiones perderán hasta un 30% de poder adquisitivo en 2050.

En este caldo de cultivo, los jubilados se han echado a la calle para protestar por la exigua subida, del 0,25%, que se les avecinaba este año y que les suponía perder poder adquisitivo. Los pensionistas han organizado manifestaciones multitudinarias en las últimas semanas. Ante la presión social, el Gobierno ha subido las prestaciones más bajas un 3%.

Hipótesis deficientes

Escrivá quiso rebelarse contra este catastrofismo. "Lo que no entiendo, sinceramente no entiendo, es que cuando tenemos dificultades para hacer las previsiones del año que viene, algunos hacen previsiones para 40 años", dijo en el Parlamento. Y prosiguió: "Cuando uno va entrando en qué hay detrás de cada hipótesis, te das cuenta de que la incertidumbre (de los resultados) es considerable, y cuando ocurre esto me parece que no hay derecho de transmitir esta certidumbre, esta soberbia gnóstica con la que decimos esto va a ser la ruina. Porque esto no es verdad, no es verdad. No es verdad y con esto al final afectamos a una parte de la población que ya por su edad está inquieta".

Escrivá explicó que la salud de la Seguridad Social dependerá de cuestiones como los flujos migratorios, elevar la tasa de actividad o políticas de natalidad. "Simplemente llegando a la tasa de actividad de Alemania, en 20 años, ya corregimos una parte significativa". El presidente de la Airef dejó en evidencia a algunos analistas. "Muchos de esos estudios sobre pensiones no han incorporado las reformas de 2011 que van a tener un impacto a medio plazo de mitigación del efecto sustitución". Y concluyó: "Va a haber presión sobre el gasto en pensiones, sí. Pero cuando uno mira las incertidumbres y mira los márgenes, ves que es suficientemente manejable para no tener que crear una angustia innecesaria en la población".