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Columna
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¿Finalizó la crisis?

La depresión deja profundas cicatrices: el paro de larga duración y la precariedad

José Carlos Díez
Un restaurante de Valencia.
Un restaurante de Valencia.JOSÉ JORDÁN

El año 2017 finalizó con 611.000 españoles más afiliados a la Seguridad Social, el mayor crecimiento del empleo desde 2005, aunque aún lejos del casi millón de afiliados más de ese año, que será un récord difícil de batir. Las Grandes Depresiones, como las denominó Irving Fisher en 1933, se caracterizan por una crisis de balance que tiene fuerte impacto sobre la destrucción de empleo. Hasta que el nivel de empleo no recupera el nivel previo a la crisis los ciudadanos siguen percibiendo que están en crisis.

En diciembre de 2017 el número de afiliados sigue un 4% por debajo de diciembre de 2007. Por lo tanto, España aún no ha salido de la crisis. La variable determinante para la recuperación del empleo ha sido la política del BCE, que ya ha adelantado que continuará comprando deuda. Por lo tanto, lo más probable es que 2018 sea también un año de creación de empleo. No obstante, el banco central ha anunciado que reducirá la cantidad de compra de deuda a la mitad, por lo que el crecimiento del empleo será menor. Eso implica que la economía española no saldrá de la crisis hasta 2019.

Pero la recuperación está siendo asimétrica y muy desigual entre las comunidades autónomas. El turismo es el sector más dinámico y que explica la mayor creación de empleo. Eso explica que Baleares ya tenga más afiliados en 2017 que en 2007. Por lo tanto, las islas Baleares ya no están en crisis. Canarias saldrá técnicamente de la crisis esta primavera. Madrid es la comunidad más dinámica: en diciembre ya tiene un 1% más de afiliados que en 2007, por lo tanto, también ha salido ya técnicamente de la crisis. Madrid es la ciudad más dinámica de España y una de las más activas de Europa.

La península se divide en dos: las comunidades del Mediterráneo a las que se suman Aragón, Madrid y Castilla la Mancha, región en la que más creció el empleo en 2017, que son las más dinámicas en creación de empleo. Mientras tanto, en las del Cantábrico y las que hacen frontera con Portugal, el empleo crece la mitad. Salvo Navarra que saldrá de la crisis en 2018 y País Vasco en 2019, Cantabria, Asturias, Galicia, Castilla y León y Extremadura no saldrán de ella antes de 2020.

Andalucía es, junto a Madrid y Valencia, la comunidad más dinámica de la península. Si este año el empleo crece el 3%, habrán recuperado el nivel de empleo de 2007. Al turismo se suma el dinamismo de las ciudades de Sevilla, Granada y Málaga. Cataluña era una de las regiones con más actividad y en 2018 podría haber salido de la crisis. La declaración unilateral de independencia ha frenado en seco la creación de empleo y el futuro es incierto.

Pero estas crisis dejan profundas cicatrices. Las principales, el paro de la larga duración y la precariedad. Con un crecimiento del PIB del 3% y salarios estancados, en 2017 las familias españolas se empobrecieron por el aumento de la inflación.

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