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La Naval de Sestao entra en concurso con un pasivo de unos 150 millones

La empresa lo presenta dos días después de sacar un buque de sus instalaciones y de pactar un ERE de tres meses

Astillero de La Naval con un buque de Van Oord en construcción.
Astillero de La Naval con un buque de Van Oord en construcción.

La dirección de La Naval de Sestao no se ha demorado. Este viernes al mediodía ha presentado ante la jurisdicción mercantil de Bilbao la solicitud de apertura del procedimiento concursal del astillero, aprobada por sus accionistas en junta extraordinaria el pasado 30 de agosto. Entonces comunicaron que el pasivo de la sociedad rondaba los 150 millones.

Ahora ya es el juez, que nombrará un administrador concursal, el que finalmente decidirá, en función de su informe, si permite la continuidad de la firma o la liquida. La dirección del astillero y los trabajadores han preparado el camino para lo primero, garantizando liquidez para las nóminas, unos meses. Ese es el objetivo de haber sacado del astillero el buque cablero Living Stone, para acabarlo en un muelle dentro del Puerto de Bilbao, pero fuera de las instalaciones de Sestao. El armador necesita el buque en seis meses porque tiene contratos con varias empresas para hacer diversos trabajos con él. Además, el comité de empresa y la dirección han dado luz verde a un ERE de suspensión de tres meses.

Los 181 trabajadores que constituyen la plantilla fija de La Naval, -el resto hasta 220 son temporales- entrarán en ERE de suspensión hasta el 31 de diciembre, cobrando las nóminas íntegras, y confían en que, a su conclusión, se puedan retomar los trabajos de las dos dragas de Van Oord, tal y como transmitieron en el comunicado emitido al aprobar la aplicación del expediente temporal.

Desde este momento el juez se encargará de supervisar la actividad del astillero, e incluso de dirigir las conversaciones con la empresa Van Oord para retomar la construcción de las dos dragas encargadas. El acuerdo con Van Oord, que se ha comprometido a seguir trabajando con La Naval, supondría la vuelta de la actividad a las gradas, a la espera de que el juez emita su informe sobre el estado de las cuentas del astillero y mientras se reciben las ofertas de los posibles inversores interesados en hacerse con los activos de La Naval. La empresa acumuló 80 de los 150 millones de pérdidas en los ejercicios de 2015 y 2016.

La consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, ha dicho en en Parlamento vasco que el Gobierno vasco sigue trabajando para encontrar "la mejor solución" para La Naval de Sestao con el objetivo de que mantenga "la máxima actividad y el máximo empleo" y ha recordado que el Gobierno Vasco está dispuesto a estudiar su participación en el astillero, "siempre de la mano de los accionistas, del nuevo inversor y de los trabajadores". Una inversión que solo podrían hacer cuando la empresa "salga del concurso de acreedores".

Según ha explicado la consejera "solo podemos tomar esta participación, y estamos dispuestos a hacerlo, una vez que finalice el concurso, que la empresa salga del concurso". De hecho ha recordado que la dirección general de Competencia de Europa envió una carta al Gobierno vasco y al central en la que se les advirtió de que La Naval es una empresa en crisis en la que no podían participar hasta que saliera de esa situación.

La presentación del concurso de acreedores se ha producido un día antes de la fecha límite que se fijó para cursar la solicitud y dos días después de la entrega del buque cablero al armador holandés Tideway que trató de llevarselo, con nocturnidad, hace dos semanas.

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